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Taty Almeida, tras los dichos de Eduardo Duhalde: «Si quiso tener protagonismo, le salió muy mal»

Un nuevo revuelo se ocasionó en la opinión pública respecto de los dichos proferidos por el expresidente Eduardo Duhalde, quien arrojó un alarmante vaticinio al afirmar que un «golpe de Estado» pondría en jaque el desarrollo de las elecciones de medio término del 2021. El tratamiento en pleno aire de TV sobre un ataque a la democracia generó conmoción y no tardó en recibir un repudio generalizado por la esfera política y de derechos humanos a nivel nacional.

Dirigentes, legisladores, ministros y referentes de instituciones de redechos humanos repudiaron los dichos de Duhalde por la peligrosidad de instalar un discurso de tal delicadeza a nivel histórica, social y cultural en Argentina, en medio de una crisis nacional como la provocada por la pandemia de covid-19.

«Es ridículo que piensen que el año que viene va a haber elecciones», dijo Duhalde al aire del programa de TV Animales Sueltos, emitido durante la noche del lunes. «La gente no lo sabe, no lo lee, o se olvida, pero entre el 30 y el 83 hemos tenido catorce dictaduras militares. Quien ignore hoy que el militarismo se está poniendo nuevamente de pie en América no conoce lo que está pasando», agregó el dirigente bonaerense.

«Sabemos que Brasil es un gobierno democrático cívico-militar, sabemos lo que es Venezuela, lo que es Bolivia, sabemos que en Chile quedan como factor de poder los carabineros, como antes, y el ejército», dijo Duhalde, y reafirmó que en 2021 «no va a haber elecciones».

Una de las figuras más destacadas que salió a responder esas declaraciones fue el propio ministro de Defensa de la nación, Agustín Rossi, quien rechazó de plano cualquier posibilidad de un intento golpista. «Un golpe de Estado es un escenario absolutamente improbable en nuestro país: las Fuerzas Armadas Argentinas están absolutamente integradas al sistema democrático», estimó Rossi, y agregó: «Tengo un trato diario con la realidad militar y es imposible que un escenario de estas características tenga lugar en la Argentina de hoy. Hay un fuerte compromiso con la democracia y con la Constitución Nacional».

En esa misma línea se pronunció el jefe de Gabinete del gobierno, Santiago Cafiero, quien calificó de «inapropiadas» las palabras de Duhalde y afirmó: «Argentina ya decidió hace muchos años vivir en democracia y apostar al régimen democrático. El grito de ‘Nunca Más’ que se escuchó durante el gobierno de Raúl Alfonsín fue una bandera para todos nosotros después».

Cabe señalar que desde el propio Ejército Argentino se desligaron de las declaraciones del expresidente. Juan Martín Paleo, jefe de Estado Mayor del Ejército, las señaló como «comentarios fuera de época».

«Repudiamos con todas nuestras fuerzas estas palabras, que parece mentira que las haya dicho un presidente de la democracia», dijo a Contexto Taty Almeida, integrante de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, quien ayer manifestó su rechazo. «Las propias Fuerzas Armadas hoy están en las antípodas de ese planeamiento y desde el Ejército incluso lo aclararon. Pareciera que Duhalde acaso no ha vivido acá lo que fue el golpe de Estado más sangriento de nuestra historia. El rechazo ha sido unánime desde múltiples sectores. Si este señor quiso protagonismo, le salió muy mal», agregó.

Desde Madres de Plaza de Mayo, junto a otros doce organismos de derechos humanos, firmaron un documento de repudio donde expresaron: «El último golpe fue el de 1976. Ahí conocimos, de primera mano, lo que es un genocidio. 30 mil desaparecidos. Secuestros, torturas, violaciones, vuelos de la muerte, apropiación de centenares de bebés. Centros clandestinos en todo el territorio nacional. El pueblo argentino ha decidido –y lo volverá a reafirmar cada vez que sea necesario– que esa fue y seguirá siendo la última dictadura».

En tanto, el ex jefe de Estado intentó aclarar sus dichos durante la mañana del martes, pero no logró enmendar el efecto de lo dicho y, además, terminó por afirmar que no estaba arrepentido por sus palabras y lo reforzó con que se está viviendo un «momento preanárquico». «Digo lo que pienso y no me arrepiento. Yo veo permanentemente que no nos damos cuenta de lo que pasa en la sociedad, sobre todo en la sociedad pobre, en las clases medias que se desmoronan. A mi criterio, estamos viviendo un momento preanárquico», sentenció tras el revuelo ocasionado por sus afirmaciones.


 

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