Caso Johana Ramallo: un testigo en la mira dice tener «fotos y videos» claves para la causa

El hombre, señalado por varios testigos en otras oportunidades, se presentó a la audiencia y declaró contar con material «que puede llevar a un esclarecimiento de los hechos»

Este viernes se desarrolló una nueva audiencia en la causa que investiga la presunta red de trata detrás del caso de Johana Ramallo, con la participación de un testigo clave, Javier Novarini, uno de los nombres que sobrevoló la causa durante años y cuya situación incluso fue objeto de pedidos de investigación. En su declaración, habló de su vínculo con la joven desaparecida, mencionó a uno de los principales acusados y aseguró tener fotografías y videos que podrían aportar al esclarecimiento del caso. Ante esa revelación, el Tribunal dispuso el secuestro y preservación del material para su peritaje, mientras que el testigo deberá volver a declarar la próxima semana.

Cerca de las 11.00 horas comenzó la audiencia encabezada por el juez Germán Castelli, acompañado por sus pares Andrés Basso y Néstor Jarazo, todos ellos conectados de manera remota. Para sorpresa del Tribunal, compareció en el lugar Novarini, quien si bien había sido notificado, no había dado respuesta a la citación. En ese contexto, la audiencia, que tenía previstos alrededor de media docena de testigos, terminó reducida a sólo dos declaraciones: la de un trabajador de un hotel transitorio y la del propio Novarini, cuyo testimonio se extendió durante varias horas.

El nombre de Novarini apareció en la causa hace años en boca de la propia Marta Ramallo. Cuando le tocó declarar en el juicio, volvió a apuntarlo como la persona que introdujo a Johana al consumo y que, según le contaron testigos, tenía vínculos con “el Cabezón”. Marta contó que lo conocía desde que ella y su hija, entonces una niña de 13 años, vendían pañuelos en el centro. Lo describió como alguien que se acercaba a jóvenes vulnerables con promesas de dinero fácil. La relación con Johana comenzó cuando ella ya era mayor de edad y, según relató su madre, estuvo marcada por el aislamiento, la violencia y el consumo inducido. “Las pocas veces que la veía, estaba delgada, golpeada. Él le daba pastillas para que se calme. Así la fueron introduciendo al consumo”, declaró. Otros testigos han declarado en la misma línea.

En este marco, cuando arrancó su testimonio Novarini indicó que mantuvo una relación de tres años con Johana, que todo comenzó cuando ella tenía alrededor de 19 años y él 47. Según su declaración, dicha relación terminó cuando la joven empezó a consumir sustancias.

Consultado sobre el por qué de su citación, se mostró confundido. «Me asombra porque yo no tengo ninguna vinculación ni con la droga, ni con el narcotráfico, ni con la prostitución, ni con el proxenetismo», dijo.

Durante gran parte de la audiencia, la declaración estuvo marcada por cruces con los abogados de la querella y reiteradas intervenciones del presidente del Tribunal. En varias oportunidades, el testigo intentó desarrollar teorías personales sobre lo ocurrido con Johana y volvió una y otra vez sobre los cuestionamientos que, según sostuvo, recibió durante años por parte de Marta Ramallo. «Esta persona se ha encargado de ensuciarme constantemente», afirmó al referirse a la madre de la joven. Sus declaraciones motivaron objeciones inmediatas de los representantes de la querella y obligaron al juez Germán Castelli a intervenir en distintas ocasiones para encauzar la audiencia.

Uno de los ejes centrales de su declaración estuvo vinculado a la situación de prostitución que atravesaba Johana antes de su desaparición. Al ser consultado sobre ese período, Novarini mencionó a Carlos Rodríguez, uno de los principales acusados en el juicio. Según relató, fue la propia Johana quien le habló de él. «Yo le preguntaba si no tenía miedo y ella me decía que la cuidaba ‘El Cabezón'», indicó, aunque no aportó mayores precisiones sobre el vínculo entre ambos.

Novarini también hizo referencia a N., una amiga de Johana cuyo nombre surgió en numerosas declaraciones durante el juicio. Sobre ella fue particularmente crítico y la señaló como una influencia negativa. “Cuando Johana comenzó en la prostitución fue impulsada por ella”, sostuvo. «Le dijo que era solo un ratito, que era fácil. Eso fue en mi propia casa», dijo. Además, vinculó a ambas con el consumo de drogas y afirmó que gran parte de los cambios que observó en Johana comenzaron a partir de esa relación.

En ese contexto, relató una conversación que mantuvo con ella años después de la desaparición de Johana. Según su versión, N. le contó que el día de los hechos ambas se encontraban juntas cuando un vehículo se detuvo cerca de ellas. “Me dijo que habían ido al baño. Cuando volvieron paró una camioneta blanca, abrieron la puerta de atrás y mostraron una piedra. Dijo que había tres o cuatro personas. Ella no subió porque le dio miedo. Johana subió y se fueron. Nunca más la vio”, relató ante el Tribunal. Sin embargo, aclaró que nunca creyó completamente en esa explicación.

En este marco, fue consultado acerca de si contaba con algún elemento que pudiera aportar a la investigación. El testigo aseguró que posee material que podría ayudar a esclarecer lo ocurrido. “No tengo ninguna prueba de lo que sucedió. Tengo material fotográfico que puede llevar a un esclarecimiento del hecho”, afirmó.

Al describir ese material, aseguró que entre las imágenes habría fotografías de una camioneta blanca, armas, drogas y registros tomados en una zona que identificó como cercana a Punta Lara o Palo Blanco. Según dijo, esos elementos le llamaron la atención porque guardaban similitudes con el relato que le hizo N. sobre la desaparición de Johana.

El testigo explicó que años atrás N. habría olvidado un teléfono celular en uno de sus vehículos y que, al revisar su contenido, encontró imágenes y videos que conservó hasta la actualidad. Consultado por qué no presentó ese material antes, sostuvo que intentó hacerlo ante la Justicia, pero que le dijeron «que esperara al debate oral». Asimismo, aseguró que avanzar con esa presentación era «darle entidad a las calumnias e injurias» que, según él, se hicieron en su contra.

Tras un cuarto intermedio, el Tribunal dispuso el secuestro de los dispositivos del testigo y ordenó las medidas necesarias para su extracción y posterior análisis pericial. Además, resolvió que Novarini deberá volver a comparecer el próximo viernes para continuar con su declaración.

ARTÍCULOS RELACIONADOS

SEGUINOS EN REDES

7,526FansMe gusta
1,707SeguidoresSeguir
4,085SeguidoresSeguir
ESPECIALspot_img

ÚLTIMOS ARTÍCULOS