Siguiendo a EEUU e Israel, Milei se metió en Bolivia

Por Miguel Croceri (*)

Ante la sublevación popular contra el presidente boliviano Rodrigo Paz Zamora, los gobiernos de Trump y Netanyahu dicen defender “la democracia”. El mileísmo envió aviones de la Fuerza Aérea con supuesta “ayuda humanitaria”. Según Evo Morales, allí viajaron militares y policías. En Diputados piden informes.

Hace alrededor de tres décadas, el diario “Clarín” empezó a utilizar en sus títulos una expresión (o un giro retórico) que da a entender cierta crítica irónica a determinadas decisiones o posicionamientos que pueden ser considerados como contradictorios con situaciones anteriores, sospechosos de oportunismo o engaño, con un significado políticamente llamativo, raro o cuestionable, etcétera. La expresión instalada desde entonces por el poderoso diario era/es “Ahora dicen que (y continúa el título)”.

Esa forma de aludir a una novedad puede aplicarse a la medida que anunció el gobierno de Javier Milei semanas atrás, respecto de la crisis política y social que se vive en Bolivia con el trasfondo de la sublevación popular generalizada contra el presidente Rodrigo Paz Pereira. Apelando al mencionado recurso expresivo, la noticia podría haberse titulado así: “Ahora dicen que Milei envió ayuda humanitaria a Bolivia”.

El ministerio de Relaciones Exteriores (Cancillería) de nuestro país, informó a mediados de este mes que “Argentina colabora con Bolivia enviando un (avión) Hércules C-130 de la Fuerza Aérea para tareas de ayuda humanitaria”. Precisó que tras partir de la Brigada Aérea de El Palomar (en al Área Metropolitana de Buenos Aires), la aeronave había arribado a la ciudad boliviana de Santa Cruz de la Sierra.

Según el parte oficial, también se preveían “tareas de puente logístico en territorio boliviano, colaborando en la logística de distribución de toneladas de alimentos e insumos esenciales”. (Publicado en la página web institucional de la Cancillería argentina, información oficial del 16/05/26).

El supuesto carácter “humanitario” de los envíos mileístas a Bolivia constituyen otra burla más, impune y descarada como siempre, por parte de un gobierno despiadado que descarga diariamente la más cruel violencia económica y social contra la gran mayoría de las familias del propio país que tiene bajo su mando.

Además, ese mismo gobierno ha respaldado el genocidio perpetrado por Israel contra la población palestina en Gaza, y asimismo tomó partido a favor de los países agresores en la guerra iniciada en febrero pasado por Estados Unidos e Israel contra Irán.

Pese a tan elocuentes decisiones anti-humanistas, ahora dicen que Milei mandó ayuda humanitaria a Bolivia.

Paz Zamora, otro aliado de EEUU e Israel

El motivo políticamente explícito del respaldo que exhibe el mandatario argentino a su homólogo boliviano Paz Zamora, es la subordinación de ambos a los intereses estadounidenses e israelíes.

En el caso del gobernante de nuestro país, su posicionamiento fue anunciado en la campaña electoral de 2023 y es practicado a rajatabla como política oficial del gobierno desde que accedió a la función presidencial.

El boliviano, a su vez, restableció los vínculos diplomáticos con EEUU en noviembre pasado, el mismo día en que asumió su cargo. La ruptura de relaciones había sido dispuesta en 2008 por el presidente Evo Morales, debido a intromisiones estadounidenses en la política interna del país suramericano. (Tema resumido en el sitio web de Radio Francia Internacional, RFI. Nota del 09/11/2025).

De modo idéntico, solo que un mes después de llegar a la presidencia, Paz Zamora dispuso igualmente retomar las relaciones con Israel. Los vínculos oficiales estaban interrumpidos desde 2023 por decisión del entonces mandatario del Estado Plurinacional, Luis Arce. Bolivia fue el primer país de América Latina que tomó tal determinación como forma de condenar la agresión israelí en los territorios palestinos ocupados. (Crónica de DW-Deusche Welle, la tradicional cadena pública informativa de Alemania. Nota del 12/12/2025).

En las semanas recientes, tanto los gobiernos de Donald Trump y de Banjemin Natanyahu, y asimismo los gobernantes latinomericanos subordinados a la estrategia imperial norteamericana, salieron a respaldar al Ejecutivo de Bolivia y, de forma directa o implícita, atacaron al liderazgo de Evo Morales.

En las semanas recientes, tanto los gobiernos de Donald Trump y de Banjemin Natanyahu, y asimismo los gobernantes latinomericanos subordinados a la estrategia imperial norteamericana, salieron a respaldar al Ejecutivo de Bolivia y, de forma directa o implícita, atacaron al liderazgo de Evo Morales.

El todopoderoso y violento secretario de Estado (canciller) de EEUU, Marco Rubio, lanzó advertencias explícitas a través de sus redes socio-digitales. “Que nadie se confunda: Estados Unidos apoya firmemente al gobierno constitucional legítimo de Bolivia. No permitiremos que criminales y traficantes de drogas derroquen a líderes elegidos democráticamente en nuestro continente”, dijo Rubio. (Reporte de la agencia española de noticias EFE, nota del 20/05/26).

Desde la ciudad de Tel Aviv, a su vez, el gobierno israelí se manifestó en similar sentido, como muestra muy significativa de la estrategia geopolítica del país de Medio Oriente para expandir sus intereses en América Latina.

Una comunicación del ministerio de Asuntos Exteriores anunció que “el Estado de Israel expresa su apoyo y solidaridad con el gobierno y el pueblo de Bolivia, así como con el presidente Rodrigo Paz, quien fue elegido legítima y democráticamente”, afirma la declaración oficial.

Aquí también cabe la crítica irónica señalada anteriormente en esta columna de opinión: “Ahora dicen que a Israel le preocupa la democracia boliviana”. Justo el país que perpetró un genocidio contra la población palestina en Gaza y que actualmente está cometiendo una nueva matanza en Líbano.

(Uno de los medios que difundió el apoyo israelí fue la plataforma de noticias “JNS”. El texto informativo señala que “el respaldo diplomático se produce en un momento en el que Israel y Bolivia han reanudado su cooperación y están reconstruyendo activamente sus lazos bilaterales, incluyendo la exención de visados para viajar y posibles alianzas estratégicas en tecnología y extracción de litio”. Nota del 17/05/26).

A mediados de mayo, cuando empezaba a tomar fuerza la rebelión popular en Bolivia, un total de ocho países de América Latina -incluido el nuestro-, todos gobernados por mandatarios de derecha y/o ultraderecha sometidos al dominio de EEUU, se pronunciaron sobre la crisis en el Estado Plurinacional.

En una declaración conjunta firmada por Argentina, Chile, Costa Rica, Ecuador, Guatemala, Panamá, Paraguay y Perú, expresaron su “preocupación” por la situación en Bolivia y remarcaron su “solidaridad con el Gobierno y el pueblo boliviano”. También rechazaron “toda acción orientada a desestabilizar el orden democrático”. (Reporte de agencia EFE, publicado por el portal mexicano ABC-Noticias. Nota del 15/05/26).

Los aviones que mandó Milei

El gobierno argentino, siguiendo la estrategia de los altos mandos estadounidenses e israelíes, se metió de lleno en la crisis boliviana. Milei, un dirigente que -por su propias características psíquico-emocionales y por su fanatismo ideológico ultra-capitalista- sería incapaz de conmoverse ante cualquier sufrimiento humano, dice haber mandado “ayuda humanitaria” al país vecino.

Por ahora lo único seguro es que mandó aviones de la Fuerza Aérea. Pero acerca del cargamento, todo es motivo de sospechas y especulaciones.

Evo Morales, quien está bajo amenaza del gobierno y el aparato judicial boliviano, y asimismo de los servicios secretos locales, estadounidenses y probablemente también de los israelíes, permanece protegido por comunidades indígenas y campesinas en el departamento de Cochabamba. Desde allí hizo declaraciones a medios de nuestro país.

En esas ocasiones, entre otras, el ex presidente denunció que los aviones de la Fuerza Aérea enviados por el mileísmo transportaron, en realidad, a militares y policías argentinos. (Crónica del portal El Destape, nota del 19/05/26).

Pablo Quirno, el canciller del gobierno de Milei, sostuvo en declaraciones a Radio Mitre que “no es verdad lo que dice Evo Morales”. Aseguró que se trata de “acusaciones totalmente falsas, sin ningún tipo de asidero”. En el diálogo radial también participó el canciller de Bolivia, Fernando Aramayo. (Declaraciones resumidas en un artículo del sitio web del canal TN, de Buenos Aires. Nota del 20/05/26).

En la Cámara de Diputados de nuestro país, un grupo de representantes de Unión por la Patria presentaron un pedido de informes sobre el envío de aviones de la Fuerza Aérea Argentina a Bolivia.

Allí solicitan precisiones sobre la carga transportada, el personal embarcado, los acuerdos militares con Bolivia y las cláusulas del pacto militar llamado “Escudo de las Américas” que fuera lanzado meses atrás por Trump desde Miami, con la presencia de Milei entre otros presidentes aliados.

También reclaman información sobre la causa judicial iniciada en su momento a raíz del envío de armas y municiones, por parte del entonces presidente Mauricio Macri, al gobierno de facto que encabezara Jeannine Áñez tras el golpe policial-militar que derrocó a Evo Morales en noviembre de 2019.

El pedido de informes fue presentado por el diputado Juan Marino y respaldado por las firmas de Germán Martínez (presidente del bloque de UxP), Cecilia Moreau (vicepresidenta de la Cámara), Jorge Taiana y Eduardo Valdés, entre otros/as. (Artículo de la agencia de noticias “Nodal”, especializada en información de América Latina. Nota del 19/05/26).

El año pasado hubo cuatro elecciones presidenciales en América Latina, y en las cuatro vencieron candidatos pro-estadounidenses. Ocurrió en Ecuador (donde ganó Daniel Noboa), Bolivia (Rodrigo Paz Zamora), Chile (José Antonio Kast) y Honduras (Nasry Asfura). También durante 2025 Trump inició el despliegue de guerra en el Mar Caribe para atacar a Venezuela. (Tema comentado en un artículo que publicó Contexto el último lunes del año, nota del 29/12/2025). El bombardeo contra territorio venezolano y el secuestro del presidente Nicolás Maduro y su esposa se consumaron finalmente el 3 de enero, apenas comenzado 2026.

Ahora, la rebelión popular en Bolivia se constituye en el primer obstáculo significativo contra el plan diseñado para que EEUU tome el control absoluto del Centro y el Sur continental.

Por eso han reaccionado los cómplices del expansionismo estadounidense e israelí: Milei en primer lugar, más el resto de los gobernantes latinoamericanos de derecha y/o ultraderecha.

(*) Publicado en www.vaconfirma.com.ar

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