En un contexto de plena tensión por el vaciamiento de la CNEA, entidades del ámbito científico lanzaron una dura carta donde advierten de las consecuencias de la gestión de Javier Milei.
El sector científico renueva sus advertencias sobre las consecuencias del paulatino plan de vaciamiento por parte de la gestión de Javier Milei. Señalamientos como “graves fugas de cerebros” y “crisis terminal” son algunos de los puntos mencionados en diversos pronunciamientos elevados por varias entidades del desarrollo científico y tecnológico nacional.
En efecto, el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET), Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), Servicio Meteorológico Nacional (SMN) y Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) publicó un comunicado donde ponen el foco en la crisis de financiamiento en un sector clave del país.
En ese sentido, definieron al “proceso de destrucción de su sistema científico, tecnológico y universitario” como “absolutamente irracional desde el punto de vista político, social y económico” y recordaron que la inversión pública en la función ciencia y técnica, por debajo del 0.15% del PBI, es la más baja en la historia de nuestro país, al menos desde los últimos 54 años.
Científicas y científicos remarcaron que “nunca un país que hizo un esfuerzo sostenido durante más de 200 años para generar capacidades científicas y tecnológicas al servicio de la sociedad las destruyó en tan corto tiempo”.
Por otro lado, desde la Academia Nacional de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales (ANCEFN) difundió un comunicado en solidaridad con la situación que se vive en la CNEA. En su respectivo comunicado, la entidad manifestó su “profunda preocupación” también por el ataque a la estructura del CONICET. En este último punto, señalan que el recorte impulsado por el Gobierno en dicha institución “interrumpe de forma abrupta más de una década de formación universitaria de alta calidad, dejando a doctores altamente calificados sin empleo y forzando una grave fuga de cerebros”.
“La ciencia y la tecnología constituyen políticas de Estado cuya continuidad trasciende los gobiernos. El deterioro de las capacidades humanas e institucionales construidas durante décadas compromete el desarrollo económico, la salud, la soberanía tecnológica y la capacidad de innovación de nuestro país”, añade el comunicado.
