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A fuerza de recesión y motosierra, la inflación tuvo una baja en febrero y alcanzó el 13,2 %

La inflación de febrero mostró una desaceleración respecto de enero, pero continúa alta y acumula un 36,6 % en los dos primeros meses del año. 

La caída del dato de febrero se corresponde con la fuerte recesión autoinfligida por el Gobierno nacional con el denominado plan «motosierra». Sin embargo, desde la Administración de Javier Milei ven con preocupación el guarismo del mes de marzo, que comenzó con un fuerte aumento en el rubro de alimentación. 

Según el INDEC, en febrero el índice de precios al consumidor (IPC) registró un alza del 13,2 % que, a pesar de la celebración oficial, fue la tercera marca más alta desde antes de la implementación de la convertibilidad, en 1991, solo superada por los meses de diciembre y enero, también en el marco del gobierno de Milei. 

La cifra implica una fuerte baja respecto del alto impacto que tuvo en enero, del 20,6 %, y en diciembre, del 25,5 %, los meses de mayor impacto de la liberalización de precios de productos y servicios. 

En febrero, los rubros de mayor incremento fueron comunicación (24,7 %), producto de subas en servicios de telefonía e internet, seguido por transporte (21,6 %), por la suba en las tarifas de transporte público, y vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles (20,2 %), impulsado por alzas en el servicio de electricidad, según detalló el organismo estadístico. 

«La división con mayor incidencia en todas las regiones fue Alimentos y bebidas no alcohólicas (11,9 %)», indica el documento publicado por el INDEC respecto de un rubro sensible que impulsa el costo de la canasta básica que determina el umbral de ingresos para superar la línea de pobreza. 

Justamente, alimentos y bebidas no alcohólicas es el que mayor preocupación sumó al equipo económico de Javier Milei, que en los relevamientos de la primera semana de marzo muestra fuertes subas que el propio presidente calificó como desproporcionadas. 

En ese marco, el ministro de Economía, Luis Caputo, se reunió con empresarios supermercadistas para analizar las remarcaciones de los primeros días de marzo en productos de primera necesidad. En un comunicado de la cartera que conduce, señalaron que «el Ministro también hizo particular hincapié en el hecho de que los precios de los productos de consumo masivo no reflejan hoy la nueva realidad económica», y que se debatieron alternativas para morigerar las subas. 

El martes, tras ese encuentro, en su habitual conferencia de prensa, el vocero presidencial confirmó que el Gobierno tomó la decisión de abrir las importaciones de productos alimenticios, de higiene personal y algunos medicamentos. La medida apunta a generar una libre competencia de productos locales en aquellos casos donde el precio supere el precio internacional, a través de beneficios impositivos a las empresas importadoras y facilidad en el acceso al mercado cambiario para llevar adelante las operaciones. 

En paralelo, tanto el ministro como el propio presidente se mostraron conformes con el devenir de los precios, a pesar del notorio deterioro del poder adquisitivo generalizado. En un complicado ejercicio discursivo, Caputo sostuvo que el índice inflacionario no refleja la realidad de los precios porque no discrimina entre las «correcciones» de precios relativos de los últimos meses, como en el caso de las prepagas, combustibles y servicios públicos. En ese sentido, la postura del Gobierno es que la inflación ya es de un dígito. 

En una entrevista televisiva que brindó este lunes, Milei mostró una postura similar, pero cuestionando las promociones ofrecidas por los establecimientos comerciales que «ocultan la baja en la inflación». «Cuando uno toma el dato y lo limpia de arrastre estadístico, lo limpia de suba de tarifas y lo limpia de lo que es toda corrección de precios relativos que estaban atrasados y pisados por el Gobierno anterior, el número cae en un dígito», afirmó el presidente, y agregó que las empresas «se encuentran que no pueden vender y en lugar de bajar los precios, empiezan con lo que se llama técnicamente fijación no lineal de precios, que es 2×1, y todo ese tipo de promociones en realidad implica que los precios están bajando pero que no son manifestados en el índice». 


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