El tatcherista Milei dijo “Las Malvinas son Argentinas” y retomó la delantera política y propagandística. Feroz ataque cotidiano contra las condiciones de vida del pueblo. “Base integrada” en Tierra del Fuego y el peligro de la “seguridad nacional” en manos de la ultraderecha. El 2026 de América Latina y EEUU.
Por Miguel Croceri (*)
Casi exactamente al comenzar el noveno mes del año, Javier Milei consiguió una vez más ocupar el centro de la escena política nacional, y además recuperó protagonismo en los más encumbrados niveles de los poderes estatales y empresariales del mundo.
El presidente argentino y admirador de la ex primera ministra británica Margaret Tatcher, habló el pasado jueves (03/09) por cadena nacional, para hacer anuncios referidos a las islas Malvinas y a las riquezas del Atlántico Sur que están siendo objeto de explotación por parte de empresas extranjeras aliadas a la potencia usurpadora.
Milei se disfrazó de “malvinero”. Esta vez no a través de su vestimenta, como suele hacer por ejemplo con un mameluco que lleva la identidad gráfica de YPF o con uniformes militares. Fue un disfraz simbólico: una careta política que decidió ponerse luego de haber captado -él y su elenco de funcionarios/as y asesores/as- los sentimientos que siguen despertando en el pueblo argentino las islas ocupadas desde hace casi dos siglos por Gran Bretaña, tal como quedó en evidencia gracias al inolvidable gesto de jugadores de la selección nacional de fútbol luego de ganarle a Inglaterra en el Mundial.
La exhibición de aquella improvisada bandera con la inscripción “Las Malvinas son Argentinas” en los festejos dentro del campo de juego apenas finalizó el partido -el pasado 15 de julio en un estadio de la ciudad estadounidense de Atlanta-, fue un acontecimiento que ocurrió dos años y medio después de haber comenzado el gobierno mileísta.
Condiciones de vida del pueblo
Los efectos de la gestión oficialista desde el 10 de diciembre de 2023 hasta hoy son devastadores para la abrumadora mayoría de la población, tanto en el presente como en la observación de perspectivas para el corto y mediano plazo.
Por ejemplo, contando hasta mayo inclusive, cerraron más de 30.000 empresas,. Los rubros más afectados en distintas ramas de la producción y los servicios han sido los de comercio, transporte y almacenamiento, e industria manufacturera, según datos oficiales que fueron recopilados por al menos dos organizaciones no gubernamentales
(Las investigaciones socio-económicas fueron realizadas en un caso por la Fundación “Fundar”, y en el otro por el Centro de Economía Política Argentina, CEPA. Distintas notas periodísticas basadas en esos estudios suelen difundirse incluso en medios de alcance internacional. Muestra de ello es un reporte publicado a mediados de agosto por la agencia española de noticias EFE, artículo del 19/08/26).
Otra institución constató la catástrofe que azota a una porción enorme de familias argentinas respecto de la cobertura para la salud. Desde el inicio del gobierno de Milei hasta mayo pasado, más de 1.200.000 (un millón doscientas mil) personas dejaron de contar con los servicios de alguna empresa de medicina prepaga o de una obra social o mutual. Pasaron a depender exclusivamente de hospitales y otros establecimientos sanitarios del Estado, lo cual coloca a la salud pública frente a una demanda social imposible de atender satisfactoriamente.
La desoladora e impactante revelación se conoció días atrás gracias a un trabajo del Instituto Argentina Grande (IAG) elaborado a partir de información del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec). (Una reseña del tema fue publicada, entre muchos otros medios, por el portal El Economista. Nota del 01/09/26).
El feroz ataque a las condiciones de vida de la gente común del pueblo se manifiesta asimismo en la generalización del endeudamiento de las familias. Este drama humanitario fue ocultado de forma casi absoluta para la visibilidad pública hasta hace pocas semanas, pero finalmente cobró notoriedad política.
Recientemente se supo que alrededor de 5.900.000 (cinco millones novecientas mil) personas tienen deudas familiares en situación “irregular”, considerando como tal a aquellos préstamos que llevan más de 90 días de atraso en los pagos. En julio la morosidad alcanzó a casi el 13 % de los créditos tomados en los hogares argentinos.
(Las cifras constan en un informe sobre la “mora total del sector privado no financiero” elaborado por la consultora “1816”, la cual relevó datos del Banco Central. Publicado por Diario Popular, nota del 29/08/26).
Base “integrada” en Tierra del Fuego
El tipo de sociedad que fomenta el actual gobierno, denominado por el propio mandatario nacional como “capitalismo de libre empresa”, produce consecuencias arrasadoras sobre el bienestar de las mayorías sociales. Al mismo tiempo está convirtiendo a Argentina en una neo-colonia manejada desde el extranjero, particularmente por intereses económicos y geopolíticos de Estados Unidos, Israel, el Fondo Monetario Internacional (FMI), las mafias financieras trasnacionales de los “fondos buitre”, y las empresas de tecnología digital surgidas de Silicon Valley (región del estado norteamericano de California).
Es por eso que en el reciente discurso por cadena nacional -envuelto en palabras alusivas a las islas Malvinas, la soberanía, la defensa del territorio argentino y la promesa de sanciones contra empresas que exploten sin autorización riquezas en las aguas del Atlántico Sur bajo disputa-, el titular del Poder Ejecutivo anticipó medidas que por provenir de quien provienen, es decir de Milei, constituyen nuevas maniobras de sometimiento a poderes foráneos.
Una de ellas fue el anuncio de un inmediato “decreto de necesidad y urgencia” (DNU) destinado a “ampliar los recursos del ministerio de Defensa con el fin prioritario de construir una base naval integrada en Tierra del Fuego e incrementar nuestras capacidades en telecomunicaciones”.
Dicha base fue concebida inicialmente como una infraestructura bajo control de Argentina y comenzó a construirse en marzo de 2022, durante la gestión de Alberto Fernández. Pero los trabajos se interrumpieron cando Milei asumió la presidencia.
(Hace cuatro años y medio, la ceremonia inaugural de las obras en la ciudad de Ushuaia fue encabezada por el entonces ministro de Defensa, Jorge Taiana. Tras el acto realizado aún bajo las medidas sanitarias de prevención contra el virus del covid-19, se informó oficialmente que la finalidad de la Base Naval Integrada era “fortalecer la presencia nacional y continuar ampliando el desarrollo y las capacidades logísticas argentinas en la Antártida y en el Atlántico Sur. Su ubicación estratégica permitirá prestar servicios logísticos y de asistencia a otros países”, agregaba la comunicación del ministerio de Defensa de aquella época. Información oficial del 04/03/2022).
Las perspectivas actuales, cuando las decisiones son adoptadas por un gobierno voluntariamente sometido a los altos mandos estadounidenses e israelíes, son completamente distintas. Incluso se han publicado informaciones periodísticas según las cuales, en algunos ambientes militares existe “preocupación” porque la base en Tierra del Fuego podría favorecer una mayor injerencia norteamericana en la región austral argentina.
(El portal “Letra P” consultó opiniones confidenciales sobre el tema en “fuentes castrenses”, a las que describe como “mandos medios con despacho en Puerto Belgrano y en el Comando Conjunto”. Dicho portal precisó que las fuentes “deslizan una sospecha que circula desde hace semanas y que el anuncio presidencial” del jueves “no hizo más que reforzar: la nueva base podría terminar funcionando, en los hechos, como plataforma para una presencia estadounidense más estable en la región. ‘Nadie invierte en infraestructura militar en el fin del mundo sin pedir algo a cambio’, resumió uno de los oficiales consultados, en referencia a un eventual acuerdo de cooperación con Washington que el gobierno argentino todavía no explicitó”. Artículo del columnista Guillermo Villarreal, un experimentado redactor y editor con más de 30 años de trayectoria periodística. Nota del 04/09/26). https://www.letrap.com.ar/politica/base-tierra-del-fuego-las-fuerzas-armadas-temen-una-mayor-injerencia-estados-unidos-n5426359
“Seguridad nacional”
En la alocución del jueves, el jefe del Estado también anticipó que enviará al Congreso “con carácter urgente un proyecto de ley de defensa de la soberanía nacional”. Dijo que tendría “tres objetivos”, y mencionó que el primero sería “endurecer las sanciones y penas contra las compañías vinculadas a operaciones no autorizadas” en la zona de Malvinas.
Agregó que “en segundo lugar, la ley creará el Consejo de Seguridad Nacional, que definirá una política de seguridad nacional de aplicación obligatoria y transversal a todo el Estado, articulando (los ministerios o secretarías de) Cancillería, Defensa, Inteligencia y Economía”.
El tercer objetivo es el que más desnuda la intencionalidad de los anuncios presidenciales. “Le pediremos al Congreso que le otorgue al Consejo las facultades necesarias para que el Estado pueda responder con herramientas económicas y diplomáticas frente a actores estatales o no estatales que amenacen nuestra seguridad nacional”, dijo Milei.
A buen entendedor, pocas palabras. Un oficialismo que se especializa en gobernar por decreto y en contra de la Constitución; en reprimir violentamente las protestas sociales; inventar enemigos internos y promover la persecución judicial contra ellos/ellas; fomentar el odio contra opositores/as tanto de sectores políticos como artísticos, sindicales, periodísticos o de cualquier otro ámbito de la vida libre en sociedad; endeudar al país con préstamos impagables que pesan/pesarán sobre las espaldas de varias generaciones; llevarse al exterior de forma clandestina las reservas en oro pertenecientes a la Nación; con un presidente de la República que insulta y agrede con toda naturalidad y habitualidad a cualquier ciudadana/no que se oponga a sus políticas; etcétera, etcétera, ahora pretende además tener autorización del Congreso para actuar de forma todavía más discrecional en nombre de la “seguridad nacional”.
Un año en América Latina y en EEUU
La careta malvinera es una nueva fase de la estrategia devastadora que está sometiendo a nuestro país, cada día más, bajo el manejo colonial de Estados Unidos y de los demás poderes del Occidente global.
La superpotencia con sede en Washington considera que el conjunto de América Latina es parte de sus posesiones y sus dominios. A comienzos de este año Donald Trump ordenó bombardear Venezuela y secuestrar al presidente Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores, a fin de tomar el control directo de las riquezas venezolanas. De inmediato resolvió además prohibir la venta de petróleo a Cuba, con el propósito de doblegar a una Nación que lleva seis décadas y media resistiendo la violencia imperialista.
Entre fines de 2025 y lo que va de 2026, candidatos/as alineados/as con EEUU han ganado elecciones presidenciales en Bolivia, Chile, Perú y Colombia. (La única excepción fue Uruguay). Los resultados electorales pueden haber sido legítimos o fraudulentos, según la situación específica de las respectivas votaciones. Difícilmente se podrá conocer la verdad de cada caso. Por el momento no hay demostración pública de ninguna de esas posibilidades, pero la manipulación algorítmica ya forma parte de la realidad de las campañas y del conteo de votos.
La definición presidencial en Brasil que se iniciará dentro de cuatro semanas (primera vuelta el domingo 4 de octubre y probable balotaje el 25 del mismo mes), será el indicador más poderoso para revelar si todavía es posible la democracia electoral en esta parte del mundo, o si la historia está mutando hacia abismos tecnológicos, políticos y sociales desconocidos.
El siguiente paso de definición histórica tendrá lugar poco después, el martes 3 de noviembre, cuando tengan lugar los comicios legislativos en EEUU donde se pondrán en juego las mayorías que hoy detenta el trumpismo en las dos cámaras del Congreso.
Inmediatamente después, está previsto que el papa León 14 visite Suramérica: del 6 al 8 de noviembre Uruguay; del 8 al 11 Argentina; y del 11 al 17 Perú, donde vivió la mayor parte de su vida como religioso hasta ser elegido como la máxima autoridad mundial de la Iglesia Católica.
En nuestro país el plazo constitucional del actual gobierno finaliza dentro de quince meses (el 10 de diciembre de 2027). No se sabe cuándo serán las elecciones, porque todo depende de si la alianza U + D (ultraderecha más derecha) consiguen aprobar en el Senado como en Diputados la eliminación de las elecciones PASO (primarias abiertas simultáneas y obligatorias).
Mientras tanto, para seguir ejecutando el plan de la ultraderecha trasnacional encabezada por el estadounidense Trump y por el israelí Benjamin Netanyahu, el tatcherista Milei dijo por primera vez que “Las Malvinas son Argentinas”, y retomó la delantera política y propagandística. ¿Quién puede predecir lo que pasará (para no ir tan lejos en el tiempo) durante el resto de este año, al que todavía le quedan casi cuatro meses?
(*) Publicado en www.vaconfirma.com.ar
