En el marco de una jornada de protesta masiva, el oficialismo decidió resignar los puntos clave de mentada “Ley de inviolabilidad de la propiedad privada”. A pesar de lograr la mayoría de 37 votos, la presión social y política obligó a desmembrar el proyecto original.
En el marco de una jornada de protesta masiva en las inmediaciones del Congreso, el Gobierno debió dar marcha atrás y retiró la extranjerización de tierras de la mentada “Ley de inviolabilidad de la propiedad privada”. Si bien el oficialismo logró la mayoría de 37 votos en la votación en Senadores, la decisión de descartar la extranjerización resulto un golpe clave por parte de la movilización popular y la oposición política. Lo mismo ocurrió con el proyecto de Ley de Manejo de Fuego.
En efecto, tras hacerse sentir la presión social y política de las últimas semanas, el Gobierno decidió retirar del proyecto de ley el punto vinculado a la venta de tierras, acaso el “espíritu” del texto y el que más rechazo propició. Se trataba del Capítulo III del proyecto, que permitía ampliar del 15 al 25% el límite a la titularidad extranjera de tierras en el país.
A su vez, también decidió descartarse la modificación de la Ley de Manejo de Fuego, ley impulsada en su momento por Máximo Kirchner.
“La Patria no se vende y no se quema. El Gobierno tampoco logró derogar la Ley de Fuego, que garantiza que no se generen incendios intencionales para la especulación inmobiliaria”, expresó el senador Mariano Recalde en el marco de la votación.
“La pelea sigue en la Cámara de Diputados para frenar lo que queda del proyecto del gobierno: los desalojos exprés a inquilinos y el blindaje a las privatizaciones. La movilización de estos días fue clave para que muchos senadores cambien de opinión y podamos eliminar la mitad de los capítulos. Cuando el pueblo se expresa, el Congreso escucha”, agregó Recalde.
Tras una larga sesión, la votación obtuvo la media sanción en la Cámara Alta con 37 votos a favor contra 31 en contra, pero sobre un proyecto desmembrado. La pugna continuará ahora en Diputados, pero con el precedente de una fuerte respuesta social.
Mientras tanto, puertas afuera del Congreso la convocatoria fue masiva a pesar de la fuerte lluvia que se desarrolló durante el día. Sindicatos, organizaciones ambientalistas, entidades agrarias y organizaciones políticas unieron fuerzas frente a la amenaza sobre la soberanía nacional y el desarrollo del país que implicaba este proyecto.
