La cantidad de personas bajo la línea de pobreza habría pasado de 13,4 a 15,1 millones durante el primer semestre del año. El dato oficial del INDEC se conocerá el 24 de septiembre.
Aquello de «cerrar los números con la gente adentro» jamás ha sido un pilar de la política de Javier Milei. Pero con más relato que realidad, algunas veces podía disimular la pauperización general con frías estadísticas. Pues bien: ni eso ya. La pobreza volvió a crecer en la Argentina y las primeras estimaciones permiten dimensionar el fenómeno en términos concretos: unos 1,7 millones de personas se habrían sumado al universo de pobres durante el primer semestre de 2026. El cálculo corresponde a la consultora ExQuanti, que estimó que la cantidad de personas por debajo de la línea de pobreza pasó de 13,4 millones en el segundo semestre de 2025 a 15,1 millones entre enero y junio de este año.
La proyección aparece días antes de que el INDEC publique el dato oficial, previsto para el 24 de septiembre, y marca un quiebre con la tendencia que el Gobierno de Javier Milei había convertido en uno de sus principales argumentos económicos. En el segundo semestre de 2025, la medición oficial había ubicado la pobreza en 28,2%, después de tres períodos consecutivos de descenso.
Otra estimación, elaborada por el economista Martín González-Rozada de la Universidad Torcuato Di Tella, refuerza la señal de deterioro. Su Nowcast de Pobreza calcula una incidencia del 31,3% para el semestre marzo-agosto de 2026, lo que representa unos 9,4 millones de personas en hogares urbanos pobres sobre una población urbana estimada en 30 millones. La cifra supone una suba de 3,1 puntos respecto del 28,2% registrado por el INDEC en el segundo semestre de 2025.
El cambio no se explica solamente por una variación estadística. Según el estudio de Di Tella, en el período analizado la Canasta Básica Total aumentó 34,7% interanual, mientras que los ingresos totales familiares lo hicieron 25%. Esa diferencia implica que el costo de los bienes y servicios necesarios para no caer bajo la línea de pobreza avanzó más rápido que los ingresos de los hogares.
