En un nuevo intento de disciplinamiento teñido de eufemismos democráticos, l Ministerio de Seguridad difundió un comunicado dirigido a los medios de comunicación con indicaciones específicas para la cobertura periodística ante el paro nacional convocado para el 19 de febrero, en el marco del debate por la reforma laboral.
Según el texto oficial, la cartera que conduce Seguridad anunció que se asignará una “zona exclusiva” para los móviles periodísticos en la vereda de Hipólito Yrigoyen al 1700, en los alrededores del Congreso de la Nación, durante los días 18, 19 y 20 de febrero. “Se recomienda evitar posicionarse entre eventuales focos violentos y el personal de las Fuerzas de Seguridad”, señaló el Ministerio de Seguridad, y agregó que “ante hechos de violencia nuestras Fuerzas actuarán”.
El comunicado subraya que esas indicaciones tienen por objetivo “preservar la integridad física” de periodistas, camarógrafos y equipos de apoyo. Sin embargo, las advertencias oficiales de no colocarse “entre focos violentos y fuerzas de seguridad” y la explícita mención de que las fuerzas actuarán frente a violencia pueden leerse como un intento de limitar la cobertura en contexto de protestas tensas, más que como un real blindaje para el trabajo de prensa. Cabe decir que la semana pasada fueron registrados extraños eventos donde todo indicaría que hubo infiltrados para justificar la represión.
En paralelo, tras casi once meses de recuperación tras un grave ataque sufrido mientras estaba cubriendo una protesta, Pablo Grillo, el fotoperiodista que en marzo de 2025 fue herido de gravedad por el impacto de un proyectil de gas lacrimógeno disparado por un efectivo de Gendarmería durante una marcha, volvió a ser noticia.
En un video difundido en redes sociales el 15 de febrero de 2026, Grillo se mostró de buen semblante, sonriente y con un mensaje dirigido a la entonces ministra de Seguridad Patricia Bullrich, a quien en su momento responsabilizó por la agresión que sufrió mientras trabajaba. “Acá estamos en el barrio, con la cabeza intacta”, dijo Grillo, visiblemente recuperado tras muchos meses internado y tratamientos neurológicos continuos.
