La resistencia al desmantelamiento de la unidad militar llega a la cartera que conduce Carlos Presti. La comunidad busca evitar el desarraigo de 250 familias, lo que tendría un drástico impacto en el comercio y la educación local.
Gremios, vecinos, familias y organizaciones de Punta Indio se movilizan este jueves al Ministerio de Defensa de la Nación en la Ciudad de Buenos Aires contra el traslado de la escuadrilla y de la Escuela de Aviación Naval.
Los manifestantes advirtieron que el cierre podría generar el desarraigo de 250 familias de militares y poner en situación de vulnerabilidad laboral a 185 trabajadores civiles y 24 contratados. Esto impactaría drásticamente en el comercio regional y la matrícula de las escuelas públicas locales.
La convocatoria es impulsada por SUTEBA Punta Indio, las CTA de los Trabajadores y Autónoma, organizaciones políticas y clubes de barrio bajo la consigna «¡Sin trabajo ni educación pública no hay futuro posible!». También es promovida por el intendente local, David Angueira, quien encabeza una mesa multisectorial para frenar el cierre.
La protesta escaló a partir de la disposición nacional de trasladar las escuadrillas de vigilancia marítima y la histórica Escuela de Aviación Naval hacia la Base Aeronaval Comandante Espora, emplazada en el municipio de Bahía Blanca.
La marcha forma parte de una agenda de acciones definida por la Mesa de Defensa de la Base Aeronaval Punta Indio, integrada por el Municipio, trabajadores, referentes del arco político e instituciones locales. El cronograma incluyó la presentación formal de un pedido de audiencia con el ministro de Defensa, Carlos Presti, realizada el último martes. El plan continuará el sábado 29 con una marcha a las puertas de la unidad militar y una misa en la Parroquia Nuestra Señora de Lourdes.
El plan de lucha colectivo comenzó a gestarse en una masiva asamblea comunitaria el pasado fin de semana. Debido a la numerosa concurrencia de vecinos, autoridades locales y dirigentes sindicales, la reunión debió trasladarse a las instalaciones del Club Verónica, donde se sentaron las bases para coordinar la defensa de los puestos de trabajo y la permanencia de la Base en el distrito.
El vínculo entre la unidad militar y la zona es histórico. El predio se inauguró en 1927 y es considerado cuna de la aviación naval de nuestro país. La base no solo marcó el desarrollo militar argentino, sino que forjó un sentido de pertenencia en generaciones de marinos que decidieron quedarse a vivir en el distrito al concluir su servicio.
