La pobreza escaló al 32,3% durante el primer semestre de 2026, lo que representa un alza de 4,1 puntos porcentuales respecto del cierre del año anterior, según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). Con este nuevo salto, la precariedad social alcanza a unos 15,56 millones de personas en los principales centros urbanos del país, mientras que la indigencia trepó al 7,5% y abarca a más de 3,6 millones de habitantes.
Los datos oficiales muestran que hay 2,05 millones de nuevos pobres con relación al semestre anterior y alcanza al 24,4% de los hogares. Asimismo, la cifra de pobreza quedó por encima del 31,6% informado durante los primeros seis meses de 2025.
La cifra oficial representa un duro golpe al relato de recuperación económica sostenido por el oficialismo y deja expuesta la fragilidad de la narrativa oficial. El dato contrasta de forma tajante con las recurrentes declaraciones del presidente Javier Milei, quien de manera pública ha llegado a adjudicarse el hito de haber «sacado de la pobreza a 14 millones de argentinos», una formulación triunfalista que hoy choca de frente con la estadística del propio organismo estatal.
El informe técnico expone con claridad el mecanismo detrás del deterioro social: la pérdida sistemática de capacidad adquisitiva de las familias. Durante la primera mitad del año, los ingresos familiares promediaron un incremento del 11,5%, un guarismo que quedó visiblemente rezagado frente al aumento del 19,6% en la Canasta Básica Total (CBT) y del 21,4% en la Canasta Básica Alimentaria (CBA). La brecha entre lo que entra a los hogares y lo que cuesta no quedar bajo la línea de flotación no ha parado de ensancharse.
En el desglose demográfico, la vulnerabilidad afecta con particular crudeza a los sectores más jóvenes de la población. La pobreza golpea al 44,5% de los niños y adolescentes de hasta 14 años, mientras que en la franja que va de los 15 a los 29 años alcanza al 36,9%. Por su parte, la franja de adultos de 30 a 64 años registra un 28,8% de pobreza, en tanto que los adultos mayores de 65 años muestran una incidencia del 14,8%.
A nivel geográfico, la región del Noreste (NEA) encabeza los índices más altos del país con un 41,5% de pobreza y un 10,5% de indigencia. Detrás se ubican Cuyo, con una tasa de pobreza del 36,7%, y el Gran Buenos Aires, donde la indigencia se posicionó en el 8,4%, seguida por la región Pampeana con el 7,2%.
