Por Miguel Croceri (*)
Cuando han pasado dos años y cuatro meses desde la asunción de Javier Milei, se produce un fenómeno similar al que ocurría en los años ‘90 durante la presidencia de Carlos Menem, y en los dos años posteriores bajo la gestión de Fernando de la Rúa: a las dirigencias opositoras y asimismo a los medios de comunicación contrarios al oficialismo, les resulta mucho más fácil indignarse por la corrupción del gobierno que combatir contra la devastación nacional y social ejecutada por los poderes hegemónicos. O, dicho de otra manera, contra el modelo de país que pretende implantar la ultraderecha gobernante.
Ese tipo de estrategias desde lugares que ejercen influencia pública, aún cuando no expresen a mayorías electorales -como son las representaciones políticas, sindicales, etcétera, que se oponen al gobierno, e igualmente los espacios comunicacionales de similar tendencia- se corresponden, recíprocamente, con el ánimo predominante en la opinión pública.
De modo que la falta de reflexión, de debate, de prédica y de acción política de quienes aspiran a defender los intereses de la Nación y el bien común de las personas y sus familias, contribuyen a la quietud e indefensión del conjunto del pueblo.
Por suerte -dicho esto con total ironía-, desde los ámbitos gubernativos se han cometido y cometen a diario todo tipo de estafas, desfalcos y/o delitos económicos, como para que se genere al menos un ánimo de repudio en amplios sectores de la ciudadanía.
Gracias a ello las dirigencias y medios opositores encontraron un motivo que les permite realizar una tarea de agitación pública y tener buena receptividad en las bases sociales.
Y esa receptividad llega a tal punto, que también las cadenas mediáticas porteñas de la derecha y la ultraderecha -las cuales impregnan a la opinión pública de todo el país- se han visto obligadas a incorporar tales asuntos a sus pantallas, portales de noticias, redes digitales y plataformas audiovisuales de información y entretenimiento.
La familia Adorni y el funcionamiento judicial
El actual jefe de gabinete y anterior vocero presidencial, Manuel Adorni, se ha convertido desde principios de marzo en objeto de la bronca generalizada por sus múltiples tropelías. El funcionario y su esposa, Bettina Angeletti, quedaron en evidencia por viajes al exterior con fondos públicos, por comprar propiedades pagando centenares de miles de dólares que no pueden justificar con sus ingresos legales, y por diverso tipo de gastos exorbitantes. (Informe del periodista Sebastián Cazón en Página 12, nota del 10/04/26).
Todo se destapó a partir de informaciones periodísticas. Mientras los jueces y fiscales que debían investigar, miraban para otro lado. Lo mismo ocurrió en febrero de 2025 con el lanzamiento de la criptomoneda #Libra por parte de Javier Milei, y también en agosto de ese año con las denuncias de coimas en la Agencia Nacional de Discapacidad (Andis), por las cuales fue sindicada Karina Milei.
(El fiscal Eduardo Taiano constituye un caso emblemático del funcionamiento judicial. Está acusado de “dormir la investigación” por la cripto-estafa, un amigo suyo muy cercano es defensor de un imputado en ese caso, su hijo fue parte del gobierno mileísta, se lo ha vinculado con un grupo que mueve influencias por conveniencia en los tribunales, y llevó adelante “una carrera plagada de gestos de subordinación al poder”. Esa trayectoria fue reseñada días atrás por la directora de la revista Noticias, Alejandra Daiha. Publicado en la cuenta de Instagram de editorial Perfil, posteo del 01/04/26).
Privilegios con plata del Banco Nación
La corrupción de poderosos miembros del oficialismo en distintos poderes del Estado -aunque sean absolutamente desconocidos para la población-, muchas veces trata de disimularse con la excusa de que todo se hizo dentro de la ley.
Así ocurre con los créditos por acomodo que otorgó el Banco Nación a -por lo menos- 22 funcionarios/as y legisladores/as de La Libertad Avanza (LLA). El mensaje justificador de las maniobras de privilegio y descaro dice que “no constituyen delito”.
Ejemplos. Federico Furiase es el secretario de Finanzas, es decir uno de los más altos jerarcas del ministerio de Economía que maneja Luis Caputo, y consiguió el año pasado un préstamo hipotecario de 367 millones de pesos. Juan Pedro Inchauspe, nada menos que integrante del directorio de Banco Central, se benefició con un crédito de 510 millones de pesos. A Felipe Núñez, asesor del ministro Caputo y miembro del directorio del banco estatal BICE (Banco de Inversión y Comercio Exterior), le prestaron 373 millones de pesos.
Más ejemplos. Lorena Villaverde, diputada mileísta por Río Negro que el año pasado, además, fue elegida como senadora pero la Cámara no le permitió asumir por sus antecedentes en el narcotráfico, obtuvo un crédito de 277 millones de pesos. Otro funcionario con orígenes familiares en la misma provincia nor-patagónica logró que le otorgaran 420 millones: se trata de Leandro Massaccesi, cuyo padre es Horacio Massaccesi (gobernador rionegrino en dos periodos, desde 1987 a 1995, además candidato presidencial en ese último año por la Unión Cívica Radical, y senador nacional entre 1995 y 2001); el hijo era hasta hace unos días jefe de gabinete del ministerio nacional de Capital Humano, y fue desplazado por la ministra Sandra Pettovello.
Y más todavía. Juan Pablo Carreira es director nacional del Comunicación Digital. En sus redes usa el seudónimo de “Juan Doe”, se especializa en propaganda ideológica de la ultraderecha, es experto en manipulación de la opinión pública y utiliza discursos violentos -con insultos, ofensas, agravios y mentiras para desestabilizar emocional y políticamente a las víctimas-. Él también consiguió un préstamo de la institución crediticia que bajo gobiernos populares financiaba actividades productivas: le dieron 115 millones de pesos.
(La revista Noticias publicó información detallada sobre estos y otros casos, con el título “Quién es quién en la lista de funcionarios que accedieron a créditos del Banco Nación”. Nota del 06/04/26).
Confiscación al país y a las familias
Las situaciones escandalosas, tramposas y eventualmente delictivas con dineros del Estado, provocan que haya aumentado el rechazo social al gobierno de Milei y que por elle se genera cierto entusiasmo en sectores de la oposición.
Sin embargo, la legítima indignación por la corrupción corre el riesgo de ocultar las causas profundas del daño que sufren las mayorías populares y los intereses generales del país, en beneficio de las élites capitalistas locales y extranjeras.
La estructura productiva de la Nación está siendo sometida a un saqueo. En los dos primeros años de Milei cerraron más de 22.000 empresas (información de El Destape, nota del 19/03/26), y se perdieron 300.000 empleos asalariados registrados (datos resumidos por Infobae, nota del 12/02/26).
Las clases bajas y medias son víctimas de una confiscación y expropiación de sus economías familiares. Los sueldos perdieron contra la inflación casi 8 % en promedio, y en el sector público el deterioro del poder adquisitivo llegó al 27,9 %. (Publicado en Ámbito, nota del 25/03/26).
Otra consecuencia gravísima del plan económico mileísta es el endeudamiento tanto del Estado como de las empresas y de los hogares, y la creciente imposibilidad de hacer frente a los pagos.
Un análisis del economista Federico Glodowsky puntualiza que el país toma deuda “para sostener en dólar atrasado que permite reducir la inflación”; a su vez el sector empresario productivo cae en la misma situación debido al menor consumo y a la entrada de artículos importados; y los grupos familiares se endeudan para sobrellevar la caída de sus ingresos que es resultado del ajuste público y privado. “El porcentaje de familias con atrasos en los pagos de las tarjetas de crédito pasó del 8,1 % en diciembre de 2023 el 9,3 % en el mismo mes de 2025”.
En cuanto al pasivo estatal, que se paga con dinero de todas las argentinas y los argentinos aunque nadie se dé cuenta, la deuda externa del gobierno superó los 170.000 (ciento setenta mil) millones de dólares en diciembre pasado. Mientras que dos años antes, al finalizar la gestión del Frente de Todos, era de 151.000 (ciento cincuenta y un mil) millones de la moneda estadounidense. Es decir que hubo un aumento de casi 19.000 (diecinueve mil) millones de dólares, “sin otro fin que el de alimentar la bicicleta financiera y la fuga de capitales”. (Publicado en el suplemento “Cash” del diario Página 12. Nota del 15/03/26).
Y a pesar de que prácticamente nadie menciona el tema de forma destacada, en solo un año Milei aumentó casi al doble el dinero destinado a canceler intereses de la deuda pública. En el primer bimestre del ‘26 gastó por ese concepto un 94 % (noventa y cuatro por ciento) más que en el mismo periodo del ‘25. (Artículo del periodista Randy Stagnaro en el diario cooperativo Tiempo Argentino, nota del 04/04/26).
En la cara opuesta del capitalilsmo salvaje cruel y violento, mientras el Estado utiliza gran parte de su presupuesto para pagarle a los acreedores, el gobierno le quitó una asistencia monetaria mensual de $ 78.000 (se repite en letras: setenta y ocho mil pesos) a más de 900.000 personas que percibían fondos del plan Volver al Trabajo. (Ver detalles en el portal El Economista, nota del 25/03/26).
No a la guerra
La tragedia pavorosa de la guerra iniciada por Estados Unidos e Israel contra Irán, y que se extiende hacia otras naciones de Asia Occidental, concentra la atención del mundo. En Argentina el tema genera repercusiones mínimas, a pesar de que Milei hace todo lo posible para meter al país en la contienda bélica y a favor del bando agresor.
Afortunadamente algunos sectores de las dirigencias y militancias democráticas y populares han comenzado a despabilarse. Aunque recientemente la alianza parlamentaria U + D (ultraderecha más derecha) impidió una declaración formal de la Cámara de Diputados en favor de una solución pacífica del conflicto.
En la sesión del pasado miércoles (08/06) se presentaron dos proyectos desde el bloque de Unión por la Patria (UxP) para rechazar cualquier involucramiento argentino en la guerra. En un caso el autor fue el diputado Eduardo Valdés y en el otro su par Juan Marino. Se necesitaba el respaldo de tres cuartas partes del cuerpo legislativo para lograr la sanción. La votación arrojó 121 apoyos, 117 rechazos y 4 abstenciones. (Crónica del portal “Parlamentario”, nota del 08/04/26).
Por otra parte, el peronismo participará oficialmente esta semana en una reunión internacional de alto nivel en España, donde el rechazo a la guerra será el punto fundamental a tratar, además de trazar estrategias contra la ofensiva global de las ultraderechas.
Se trata de la Cumbre Progresista Mundial, que será liderada por el titular del gobierno español Pedro Sanchez y el presidente brasileño Lula Da Silva. El encuentro tendrá lugar el viernes y sábado (17 y 18 de abril) en Barcelona, y se estima que asistirán representantes de unos 40 países.
La presidenta del Partido Justicialista (PJ), Cristina Kirchner, dispuso enviar una delegación encabezada por el senador Eduardo de Pedro e integrada por los/las diputados/as Jorge Taiana, Eduardo Valdés, Nicolás Trotta, Lucía Cámpora, Roxana Monzón y Lorena Pokoik, y asimismo por la economista Delfina Rossi y el secretario de Relaciones Internacionales del partido, Gustavo Menéndez (también intendente del distrito bonaerense de Merlo).
El grupo argentino, con la consigna “Cristina libre”, dedicará parte de su trabajo político a denunciar en ese foro la persecusión, arresto y proscripción que sufre la ex presidenta de la Nación y actual titular del justicialismo.
El diputado Valdés, quien acaba de asumir como presidente de la comisión de Mercosur en la Cámara, exhortó a “buscar la paz” en el mundo y enfatizó que “la guerra es siempre una derrota”.
Algunas informaciones periodísticas señalan la posibilidad de que el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, también asista a la reunión internacional en Barcelona.
(En el portal de El Destape, el periodista Fernando Cibeira puntualizó detalles referidos a la cumbre y a la participación del peronismo. Nota del 10/04/26).
Durante la semana, por otra parte, se conoció una valiosa proclama colectiva de “No a la guerra”, firmada por personalidades del movimiento de Derechos Humanos, la política, la diplomacia, el sindicalismo, el periodismo, la cultura, y en general de organizaciones de la sociedad civil. Entre los firmantes se destacan referentes históricos como Adolfo Pérez Esquivel y Taty Almeida. (Información del portal Canal Abierto, nota del 09/04/26).
Por el momento son pocos pero -por ello- extraordinariamente valiosos, los gestos e iniciativas para que la sociedad argentina consiga al menos debatir, y en el mejor de los casos construir poder popular, a fin de que las energías colectivas vayan más allá de la indignación por la corrupción.
Que puedan organizarse para frenar el saqueo del país, defender la paz en nuestra Patria y luchar contra los peligros que enfrenta toda la humanidad.
(*) Publicado en www.vaconfirma.com.ar
