La central obrera denunció el aumento del desempleo y la crisis del sector manufacturero, que acumula cerca de 100 mil empleos perdidos. La cúpula sindical no convocó a un nuevo paro, y limitó su reclamo a exigir una mesa de producción y a marchar al Congreso la semana próxima.
La Confederación General del Trabajo se movilizó esta tarde hasta el edificio del ex Ministerio de Industria (CABA) donde cuestionó el impacto de la caída de la actividad industrial y el aumento del desempleo. Pese al reclamo de diversos sectores gremiales que exigían la convocatoria a un paro general, la cúpula de la central obrera volvió a postergar la medida de fuerza y limitó su postura a lanzar duras críticas contra la política económica de la gestión de Javier Milei
Durante la manifestación, la conducción gremial centró su discurso en la pérdida de puestos de trabajo y en la crisis que atraviesa el sector de las pequeñas y medianas empresas. En el documento difundido durante el acto, la CGT sostuvo que el Gobierno actúa bajo la supervisión del Fondo Monetario Internacional y en función de intereses ajenos al desarrollo productivo local.
«Están destruyendo el sistema productivo nacional, sobre todo el de las pequeñas y medianas empresas, con aumento de la desocupación, deterioro de los ingresos y de las condiciones laborales, brutal caída del consumo interno y signos claros de recesión», señalaron en el escrito, en el que argumentaron además que «ningún país se desarrolla sin industria».
Frente a las presiones de los sectores más duros para definir un paro nacional, la conducción optó por sostener una agenda de reclamos parciales. En ese marco, resolvió convocar a una movilización frente al Congreso para el próximo jueves 15 con el objetivo de manifestar su rechazo al DNU 70.
Los triunviros aprovecharon el mensaje para dirigirse a los legisladores nacionales, a quienes les pidieron de forma explícita que no «regalen nuestro territorio» mediante la aprobación de las iniciativas del Ejecutivo.
Bajo el lema “las Malvinas son argentinas, la industria nacional también”, el documento de la central obrera cuestionó la postura oficial de ponderar el crecimiento de rubros primarios como la energía, la minería y el agro en detrimento de la producción industrial. La central remarcó que el modelo actual consolida un esquema de dos economías: una minoritaria y concentrada que capta la mayor parte de los recursos, y otra vinculada al mercado interno donde los ingresos de los trabajadores no alcanzan para cubrir las necesidades básicas.
Los triunviros Cristian Jerónimo, Jorge Sola y Octavio Argüello encabezaron el cierre del acto, donde exigieron al Gobierno la convocatoria urgente a una mesa de producción integrada por empresarios y sindicatos para articular respuestas ante la pérdida de empleo, al tiempo que llamaron a continuar la lucha en las calles para defender el trabajo argentino.
La industrial cae en picada
La industria es uno de los sectores más afectados por el Gobierno de Javier Milei. Desde su asunción. Según datos del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), entre noviembre de 2023 y mayo de 2026 se perdieron 97.312 puestos de trabajo registrados en el sector industrial manufacturero.
Además, según el último informe del Centro de Estudios de la Unión Industrial Argentina (CEU-UIA), en agosto la actividad industrial cayó 5,7% interanual, mientras que, en lo que va del año la industria acumula una baja de 3% respecto al mismo período de 2025 y 11% por debajo de los niveles de 2022 y 2023.
A pesar de estos números, ayer el ministro de Economía, Luis Caputo celebró la módica suba mensual de 1,9% de la industrial en agosto con respecto a julio. Sin embargo, el optimismo del ministro se choca con los datos de más largo plazo difundidos tanto por el propio INDEC como por las industrias.
Si bien es cierto que el sector industrial experimentó un leve repunte mensual en agosto al registrar un alza del 1,9% desestacionalizado, este rebote apenas logró absorber menos de la mitad del derrumbe sufrido en julio (-5,1%), dejando a la actividad un 3,3% por debajo de las cifras de junio. En lo que va del año, el acumulado contra diciembre de 2025 arroja un saldo negativo del 1,6%.
Con estos indicadores, fue el segundo peor agosto de la serie histórica iniciada en 2016, siendo superado únicamente por el piso registrado durante la pandemia en 2020.
Por último, en un contexto de caída de ventas y de la producción, se perdieron 181.542 puestos de trabajo en las pequeñas y medianas empresas (pymes) entre noviembre de 2023 y junio pasado. La caída implica una reducción del 3,6% del empleo registrado en empresas de hasta 500 trabajadores y equivale a un promedio de 193 puestos de trabajo menos por día.
