Deuda externa récord, rebaja de impuestos al poder económico, desfinanciamiento del Estado. Durante el mileísmo cerraron 26.000 empresas y se perdieron 340.000 empleos registrados. Trump anuncia “bombas” contra Irán tras firmar un acuerdo, y provoca a Brasil. Milei fomenta empresas manejadas por IA, sin humanos.
Por Miguel Croceri
Los sectores politizados de Argentina se mantienen pendientes de la situación del jefe de gabinete de ministros de la Nación, Manuel Adorni. Tanto Javier Milei como su hermana Karina, quienes ejercen de forma conjunta las funciones del Poder Ejecutivo nacional, se aferran a sostener al desprestigiado funcionario, un cleptómano que ha causado y sigue causando los mayores daños políticos auto-infligidos por el gobierno ultraderechista pro-estadounidense y pro-israelí.
Las razones por las cuales las dos figuras decisivas del oficialismo protegen y encubren a su subordinado, probablemente se deben al desquicio psíquico y emocional del jefe del mileísmo, incapaz de sacrificar políticamente a alguien de su círculo más íntimo aunque eso le provoque perjuicios a su propio capital político; y (ese factor) combinado con una recíproca complicidad recíproca en negociados y hechos de corrupción que solo ellos/ella conocen y están obligados a esconder.
El gobierno mantiene, al menos en parte, la ridícula certeza de que el Mundial de Fútbol alejará completamente a la opinión pública de los escándalos referidos al robo de dineros públicos. Además, con el mismo propósito distractivo, Milei aprovechó el gravísimo error de la actriz y conductora de espacios de entretenimiento audiovisual Florencia Peña, quien mientras estaba al aire en un canal de stream, anunció la falsa noticia de la muerte del padre de Leonel Messi.
Hasta ahora la gestión mileísta no consigue tapar del todo o disimular su propia corrupción, pero en cambio ha sido y es muy exitoso en cuanto a ocultar la devastación nacional que está provocando. Sobre todo en lo referido al saqueo de los recursos productivos por un lado, y al mismo tiempo respecto al desfinanciamiento del Estado, que será la carga más pesada que debería enfrentar un eventual futuro gobierno que defienda el interés nacional y el bien común de la población.
Endeudamiento nacional y privilegios para grandes capitales
En el país oculto que está más allá de Adorni y la corrupción mileísta, la deuda externa ya era un récord al finalizar 2025. Superaba los U$S 320.000 millones (trescientos veinte mil millones de dólares), según datos oficiales difundidos en marzo pasado por el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec).
De ese total, más del 10 por ciento (un monto de 34.000 millones), fue contraido por Milei en apenas dos años de gobierno. El aumento durante 2025 se debió principalmente al sector público en general (Estado nacional y provincias), cuyo endeudamiento creció en más de 3.600 millones de dólares unicamente el año pasado.
Los datos del Indec fueron recopilados por la plataforma pública de noticias de Alemania “DW-Deutsche Welle”. El artículo, difundido hace tres meses, se titula “La deuda externa de Argentina alcanza récord”.
Al imparable e impagable pasivo del sector público, el mileísmo le agrega un mayor desfinanciamiento del Estado a través de los privilegios fiscales para grandes capitales contenidos en el RIGI (Régimen de Incentivo para Grandes Inversores).
Los beneficios para empresas que se dediquen a explotar recursos naturales implicarán que el fisco deje de recaudar anualmente unos U$S 1.000 millones (mil millones de dólares), según estimaciones del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), dirigido por Hernán Letcher y Julia Strada. El mayor impacto se hará sentir entre 2029 y 2033, cuando los proyectos amparados por el RIGI entren en la etapa de producción. (Artículo de Página 12 basado en datos del CEPA).
Menos dinero para jubilaciones u obras públicas
Al mismo tiempo que practica con lujuria su rol de endeudador feroz, el gobierno se jacta de haber rebajado impuestos. Pero en la casi totalidad de los casos eran tributos que pagan los sectores más acaudalados del poder económico o por personas ultra-millonarias. Allí esta otra trampa propagandística que le resta al sector público dineros que se podrían utilizar para mejorar las jubilaciones y los salarios estatales, y/o realizar inversiones en infraestructura y obras en general.
La disminución más significativa se registró en el Impuesto a los Bienes Personales, el cual debe ser pagado por los particulares de mayor capacidad contriibutiva. Otra reducción se produjo en el Impuesto a la Transferencia de Inmuebles (ITI), que involucra a las operaciones inmobiliarias.
También se abarataron los derechos de exportación (que son los aranceles que el discurso dominante llama “retenciones”), medida que beneficia a los agronegocios y grandes complejos industriales. Un recurso más que dejó de percibir el fisco es el denominado “Impuesto PAIS”, que se aplicaba al acceso a divisas, importaciones y consumos en el exterior, y fue eliminado al terminar el año pasado.
“Los cambios en materia tributaria provocan una merma en los ingresos para el Estado nacional y las provincias”, explicaba un análisis de Lucrecia Eterovich publicado por Infobae en marzo pasado, con el título “Uno por uno, todos los impuestos que bajó el gobierno y cuál fue el impacto en las cuentas fiscales”.
Hasta mayo incluido, el Estado nacional recaudó casi el 5 % menos que en los primeros cinco meses del año pasado, en términos reales. El dato fue calculado por el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf), donde trabajan entre otras/os la doctora y magister en Economía Nadin Argañaraz, y los economistas cordobeses Andrés Mir y Federico Cerrito. (Información publicada por la revista “La Tecla Patagonia”).
Evasión impositiva, cierre de empresas y empleos perdidos
Obviamente, la devastación de la Nación no solo afecta a las finanzas públicas sino -ante todo- a las condiciones de vida del pueblo. Pero una cosa lleva a la otra. La evasión de impuestos le quita recursos al Estado y a toda la sociedad. Ese es un problema muy antiguo del país, que el oficialismo de hoy agrava continuamente haciendo “la vista gorda” con los grandes capitalistas. Milei cree que el evasor de impuestos es “un héroe”. Aunque al mismo tiempo persigue fiscalmente al sector “pyme” y las/los monotributistas.
Argentina es el país con más evasión de impuesto a las Ganancias de toda América Latina, según datos anteriores al actual gobierno nacional. Por ese concepto se pierde el 69 % del potencial recaudatorio, de acuerdo a cálculos del Centro Interamericano de Administraciones Tributarias (CIAT). Después, Brasil se pierde de recaudar un 43 %, Chile el 36, Colombia el 44, México el 41, Perú el 62, y Uruguay el 45 %.
El informe fue elaborado por el experto uruguayo Fernando Peláez Longinotti, en base a datos del trienio 2021 al 2023 inclusive. Con el dinero evadido del impuesto a las Ganancias más las excenciones a grandes capitales como los del régimen “RIGI”, el Estado argentino podría contar con un 25 % más de recursos para destinar por ejemplo a mejorar las jubilaciones. Así surge de estimaciones que acaba de publicar “elDiarioAr” en un artículo del periodista especializado en economía Alejandro Rebossio.
La catásfrofe contra la producción y el daño para la mayoría de las familias argentinas -de manera directa o indirecta-, se confirma también con la información actualizada respecto de las industrias, comercios y demás unidades productivas que clausuran sus actividades y despiden trabajadoras/es.
A partir de datos de la Superintendencia de Riesgos de Trabajo (SRT), el (antes mencionado) Centro de Economía Política Argentina comprobó que desde el final del gobierno anterior y hasta hace tres meses (o sea en el periodo noviembre/2023 a marzo/2026), cerraron más de 26.000 empresas y se perdieron casi 340.000 puestos de trabajo registrado. (Publicado por la Agencia Paco Urondo, uno de los medios de información alternativa a las grandes cadenas de empresas de comunicación).
Trump acuerda con Irán pero anuncia más bombas
El caso Adorni y los demás escándalos de corrupción del mileísmo, no solo ocultan un país arrasado por el libertinaje capitalista que promueve el gobierno de ultraderecha. También sacan del foco de la consideración pública a los grandes acontecimientos internacionales, que determinan si habrá un agravamiento de las guerras y los genocidios o, por el contrario, una cierta tendencia a la pacificación.
Días atrás se anunció un “memorándum de entendimiento” entre Estados Unidos e Irán, destinado a frenar -en principio- la guerra iniciada por el propio EEUU y por Israel el 28 de febrero contra la República Islámica.
En el documento que firmaron funcionarios de la nación persa por un lado y de la administración trumpista por el otro, queda establecido que se detienen los cambates, se reabre el estrecho de Ormuz, y comienza un periodo de 60 días para la negociación conjunta del programa nuclear iraní.
Desde Francia, en uno de los análisis realizados por medios periodísticos influyentes a nivel internacional, la cadena pública informativa France-24 publicó el pasado jueves un artículo titulado “¿Quién gana y quién pierde tras el acuerdo Irán-EEUU?”.
Donald Trump, que despliega una estrategia de propaganda política a escala planetaria para disimular su derrota -al menos por ahora-, inmediatamente después de firmar el entendimiento con el país de Asia Occidental, lanzó una más de sus amenazas terroristas imperiales. Lo hizo el plena “cumbre” del G-7 (Grupo de los Siete, que agrupa a las principales potencias del capitalismo de Occidente, más la economía japonesa. Por orden alfabético: Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón y el Reino Unido. En las reuniones también participa la Unión Europea, UE).
Cuando el G-7 estaba por concluir sus deliberaciones en la ciudad francesa de Évian-les-Bains, el máximo jerarca estadounidense profirió otra violenta exclamación: “Volveremos a lanzarles bombas en el medio de sus cabezas” a los iraníes, si a él no lo convence la negociación que debiera iniciarse con vistas a un acuerdo duradero.
Mark Lander, uno de los principales analistas del diario The New York Times, analizó lo que ese mismo medio calificó como “incendiarias” declaración de Trump.
Intromisión trumpista en Brasil, respuesta de Lula
La estrategia expansionista del trumpismo incluye, como prioridad, el dominio completo sobre América Latina. Ese objetivo dio lugar días atrás a una nueva amenaza del gobernante norteamericano contra la paz y la soberanía brasileñas, que a su vez fue contestada por el presidente del país vecino al nuestro.
Trump dijo el miercoles (17/06) que Brasil se ha vuelto “un país peligroso”. Atribuyó ese imaginario “peligro” a que supuestamente el gobierno brasileño quiería arrestar a quien llamó “Bolsonaro junior” porque “iba bien en las encuestas”.
Fue una confusión a propósito. Flavio Bolsonaro, un hijo del ex presidente Jair -condenado y detenido por participar en un intento de golpe de Estado en enero de 2023-, es el rival del actual mandatario y candidato a la reelección Lula Da Silva para las elecciones de octubre próximo.
A su vez, el Supremo Tribunal Federal (STF) acaba de sentenciar a cuatro años y dos meses de prisión a otro de los hijos de Bolsonaro, llamado Eduardo, quien tiempo atrás se radicó en EEUU para ejecutar desde allí tareas políticas, maniobras de propaganda y acciones clandestinas contra el gobierno “lulista” y las demás fuerzas populares brasileñas.
Después de la provocación retórica de Trump, el mismo día Lula le reclamó que “no interfiera” en el proceso electoral de la nación suramericana. Dijo que si el estadounidense “conoce Brasil por sus relaciones con la familia Bolsonaro, (entonces) no conoce Brasil. (…) Puede seguir gustándole los Bolsonaro, (ya fueren) el padre, el hijo, el nieto. Ese no es mi problema, es el suyo. (…) Pero que no interfiera en las elecciones de Brasil, porque son asuntos del pueblo brasileño”. (Puede verse la crónica de “Independent en Español”, edición para públicos de habla hispana del reconocido periódico alternativo editado en Gran Bretaña).
Argentina: empresas manejadas por IA y sin humanos
Si en los próximos años el gobierno argentino siguiera bajo control de la ultraderecha, o de una derecha más moderada, ya fuera con Milei como presidente o con otro/otra, la Nación seguiría condenada a un destino cada vez peor para las mayorías sociales, en simultáneo con las fabulosas rentabilidades del capital local y extranjero a través del saqueo de sus riquezas naturales y demás recursos productivos.
El actual oficialismo fomenta el libertinaje absoluto, dentro de nuestro país, de las grandes oligarquías mundiales de la Inteligencia Artificial y demás teconologías de última generación. Pretende crear una nueva categoría jurídica para que existan muchas empresas gestionadas íntegramente por IA.
El Ejecutivo presentó un proyecto de ley, y a comienzos de este mes Milei propagandizó sus planes en un escrito firmado por él mismo y publicado en el diario británico “Financial Times”.
En un artículo del portal “Letra P” firmado por Irina Sternik, periodista especializada en tecnología, destaca que el mileísmo planea armar “una nueva categoría legal sin precedentes en el mundo, la ‘corporación no humana’, (es decir) empresas con autonomía algorítmica y reconocimiento legal, sin una persona responsable detrás”.
Según explica el texto periodístico, el proyecto de ley “establece que esas entidades responderán ‘con su patrimonio’ ante daños causados por sus sistemas, pero no aclara quién controla ese patrimonio ni quién responde penalmente. Algo así ya existe en forma embrionaria: las organizaciones autónomas descentralizadas (DAO, por la sigla en inglés de ‘Decentralizad Autonomous Organization’), gobernadas por votación de tokens”.
Pero el artículo de Sternik advierte que “la propuesta de Milei va más lejos. Argentina podría convertirse en el primer laboratorio global de este experimento. Las primeras advertencias llegaron, precisamente, de parte de algunas de las voces más influyentes del mundo de la inteligencia artificial”.
Puede verse completo el análisis de “Letra P”, que incluye opiniones como las del historiador y filósofo israelí Yuval Harari; la experta brasileña Luiza Jarovsky; y el abogado argentino Pablo Serdán, especialista en la articulación entre el sistema judicial y el Estado. Nota del 13/06/26 .
El gobierno de Milei está, en alguna medida, debilitado por el caso Adorni y demás escándalos de corrupción. No obstante, más temprano o más tarde los actuales funcionarios serán un asunto del pasado.
En cambio, habrán quedado un país y un mundo que nadie sabe cómo serán, pero que hasta este momento dejan traslucir perspectivas alarmantes.
