Por Santiago Núñez
Se calcula que las apuestas crecen un 70% respecto de las registradas en el torneo de Qatar, en 2022. En la Argentina, se registran unos 4,6 millones de apostadores. Preocupación por el costo social.
Uno de los grandes protagonistas de la Copa del Mundo es el juego en línea, cuyo crecimiento ha sido exponencial durante esta competencia, tanto a nivel global como local. Según un informe de mayo pasado de la firma internacional de análisis de juego a nivel global, H2 Gambling Capital, durante el Mundial de la FIFA 2026 se realizaron apuestas por alrededor de U$S 60.000 millones en operadores legales de apuestas deportivas. Esa cifra implica un crecimiento del 71% en comparación con el Mundial de 2022 y del 185% respecto del torneo de 2018.
“El mercado global de apuestas deportivas, tanto en canales regulados como no regulados, alcanzará aproximadamente los 1,66 billones de dólares en 2026. Esto refleja una tasa de crecimiento anual compuesta (TCAC) del 14,6% en 10 años, con un crecimiento acelerado en el período posterior a la COVID-19”, sostiene el estudio. “Dentro de este mercado, Asia sigue siendo el más grande a nivel mundial, por delante de Europa, mientras que Norteamérica, Latinoamérica y África han mostrado el mayor crecimiento en los últimos años”, precisó.
La situación en la Argentina
En el país no hay cifras unificadas porque la regulación y el seguimiento del juego legal corresponde a las provincias. Sí se sabe que el juego en línea alcanzará una base de 4,6 millones de usuarios cuando finalice el año, con un crecimiento del 5% respecto de las estimaciones para 2025. Los ingresos generados por apuestas rondarán los U$S 1570 millones y podría haber 4,8 millones de usuarios el año que viene. La curva del último tiempo muestra un crecimiento de entre 20% y 35% interanual desde 2021.
La Asociación de Loterías Estatales de Argentina (ALEA) planteó en su último informe que 3 de cada 10 personas adultas apostaron en 2025. Según el estudio, la incidencia es mayor entre hombres (39%) y jóvenes menores de 29 años (69%), mientras que el 71% de quienes apuestan lo hacen vía plataformas online.
Las billeteras virtuales y las transferencias son los principales medios de pago, según esta investigación. ALEA también indica que el 28% de los adolescentes admitió haber apostado alguna vez en el año y que una parte significativa no lo registra como una actividad ilegal. A su vez, 6 de cada 10 padres de adolescentes manifiestan preocupación por las apuestas online a las que acceden sus hijos y 4 de cada 10 argentinos vio publicidad de casas de apuestas en las redes sociales. Lo digital, indica ALEA, se impone como principal pauta de acceso al juego.
Carla Gallego, investigadora de la Universidad Nacional de La Plata, dijo en un estudio publicado este año: “Ante la evolución de ‘lo deportivo’, podemos aseverar que al presente el deporte es considerado una industria. Ahora bien, esa mutación en las últimas décadas se ha acentuado y el deporte ha experimentado un notable desplazamiento desde su dimensión lúdica, de socialización y mecanismo de ascenso social, hacia una lógica económica que lo concibe como inversión y oportunidad de rentabilidad”.
En este marco, agregó que “la presencia creciente de las plataformas de apuestas deportivas profundiza y acelera el desplazamiento de sentidos del deporte desde lo lúdico hacia lo económico”. Y prosiguió: “Estas apps introducen una lógica de mercado que convierte cada acción vinculada al juego —un pase, un punto, una falta, un resultado parcial— en un bien susceptible de ser monetizado, reforzando la percepción del deporte como un espacio de inversión financiera e individual más que de disfrute o competencia simbólicamente regulada”.
Entre la pelota y el complicado mundo del trabajo
La psicóloga especializada en ludopatía y divulgadora Débora Blanca habla del “Mundial de las apuestas” y le comenta a Tiempo que vio “muchas recaídas de pacientes ludópatas que venían encontrando en tratamiento una abstinencia”.
Por su parte, el economista Gonzalo Finlez indica que la Copa del Mundo es una oportunidad para el negocio, entre las apuestas y las publicidades. “La particularidad que tiene el Mundial es que para las casas de apuestas funciona como una puerta de entrada hacia jugadores nuevos”. Además, dijo que “este mundial tiene las ‘pausas de hidratación’, que funcionan como una ventana en la cual nos bombardean con esa publicidad. Y, también, al tener un corte en el partido, funciona como un impulso para agarrar el celular y hacer algún tipo de apuesta”.
Por su parte, Blanca indica que una de las razones del avance del juego entre los jóvenes son las cuestiones económicas y del mundo del trabajo. “Los chicos, cuando vienen por problemas de ludopatía, vienen con los padres, con las deudas y ahí una de las preguntas es: ¿por qué empezaste a apostar?”.
En ese sentido, dijo que “la mayoría de las veces es el tema de la guita, no necesariamente porque la necesiten, porque hay chicos que vienen de familias que están bien económicamente, sino por el cambio que sufrió y sufre el paradigma del trabajo, es decir, ¿cómo se gana hoy dinero?, ¿qué es trabajar?, ¿sos piola si ganas dinero trabajando? Esto significa esfuerzo y proyectos que llevan un tiempo. ¿O sos un gil y la guita se gana mucho más rápido, porque el mundo parece que se está terminando?”, planteó.
Por su parte, Blanca también afirmó que “hay un tema con el futuro”. Asegura que “los chicos están muy apurados y muy preocupados”. Y ejemplificó: “El otro día un pibe muy jovencito, decía que ‘yo quiero dejar de trabajar, quiero jubilarme a los 35, 40 años’”.
La pregunta es ¿por qué? Blanca lo explica así: “Pareciera un castigo trabajar, y esto creo que tiene que ver, por un lado, con una crisis enorme, con muchísimos padres que tienen más de un trabajo. Esto visibiliza un esfuerzo enorme, porque llegan a las noches reventados, y les alcanza para lo básico. En otros casos no tiene que ver con estas situaciones, sino con las redes sociales, con los influencers. Es lo que te venden todo el tiempo. Te dicen que vas a conquistar a una mina linda como Zaira Nara, o que vas a ser esa mina. Se pueden ganar apuestas, pero no vas a tener un sueldo. Eso es para los dueños del casino”, concluyó.
Fuente: Tiempo Argentino
