El Presidente calificó como “una pelotudez del tamaño de una casa” la afirmación de que los ingresos se agotan antes del día 20. Una encuesta señala que el 65,3% de las personas consultadas no logra sostener sus ingresos durante todo el mes.
La desconexión con la realidad sería una falencia imperdonable en un mandatario, de no ser por constituit su consabida estrategia. Fiel a su estilo, entre la literalidad y el insulto, Javier Milei volvió a cuestionar a quienes advierten sobre las dificultades de los argentinos para llegar a fin de mes. Durante la apertura de la Argentina Oil & Gas Expo Patagonia 2026, en Neuquén, calificó como “una pelotudez del tamaño de una casa” la afirmación de que una parte importante de la población se queda sin dinero antes del día 20.
“Si se quedan sin plata verdaderamente al día 20, ¿me pueden decir cómo hacen para vivir diez días sin comer ni beber?”, planteó el mandatario ante empresarios y referentes del sector energético. También atribuyó esa descripción de la situación económica a una operación impulsada por el kirchnerismo y cuestionó a los medios que la difundieron.
Sin embargo, los relevamientos sobre la economía cotidiana y las estadísticas oficiales permiten dimensionar las dificultades que atraviesan distintos sectores de la población y lo que cuesta, precisamente, mantener una casa.
Según el Monitor de Opinión Pública de Zentrix Consultora, el 65,3% de las personas encuestadas afirmó que sus ingresos se agotan a más tardar el día 20 de cada mes. El estudio correspondiente a septiembre de 2026 relevó a 1.438 personas de distintas jurisdicciones del país entre el 22 y el 30 de septiembre.
El resultado refleja una percepción extendida de insuficiencia de ingresos. No equivale a una medición de pobreza ni implica que las personas se queden literalmente sin alimentos o bebidas: señala que el dinero disponible deja de alcanzar para sostener los gastos habituales durante el resto del mes.
La encuesta también registró que el 60,2% había tomado alguna deuda o crédito durante el primer semestre de 2026. En otro relevamiento del mismo monitor, correspondiente a agosto, el 76% de quienes se endeudaron declaró haber utilizado el crédito para afrontar gastos de alimentos, salud, tarifas y servicios.
Los indicadores oficiales también permiten observar la situación social. De acuerdo con el INDEC, durante el primer semestre de 2026 la pobreza alcanzó al 32,3% de las personas que viven en los 31 aglomerados urbanos relevados. La indigencia llegó al 7,5%.
La pobreza identifica a quienes viven en hogares cuyos ingresos no alcanzan para cubrir la canasta básica total, que incluye alimentos y otros bienes y servicios esenciales. La indigencia comprende a quienes ni siquiera pueden cubrir la canasta básica alimentaria.
Estos indicadores no miden exactamente lo mismo que la percepción de llegar o no al día 20. Sí describen condiciones materiales que ayudan a entender por qué una parte de la población enfrenta dificultades para cubrir sus necesidades.
