En una nueva audiencia del juicio por Johana Ramallo, su madre, Marta Ramallo, identificó a uno de los testigos convocados. Se trata de un efectivo perteneciente a la Comisaría Novena de La Plata —dependencia señalada por su presunta complicidad con la trama de explotación en la zona roja—, a quien identificó como el hombre que la amenazó a mano armada desde un taxi en 2020.
El cruce ocurrió este viernes, cuando el agente se presentó a declarar sobre un allanamiento. Al verlo, Marta lo reconoció al instante y se descompensó, por lo que la audiencia pasó a un cuarto intermedio.
Al volver, Marta Ramallo relató los hechos ocurridos en febrero de 2020, cuando caminaba por diagonal 73, entre Plaza Matheu y Plaza Rocha, y se le acercó un taxi con un conductor que pretendía hablarle. Al acercarse a la ventanilla del vehículo, el hombre en cuestión la amenazó. “Me sacó un arma grande y me dijo que cierre el culo”, sostuvo la madre de Johana, quien recordó que radicó la denuncia en esa oportunidad y que también aportó el número de disco.
La querella logró luego ubicar esa denuncia en el expediente. Había sido presentada por Marta Ramallo el 3 de marzo de 2020 y correspondía a un hecho ocurrido el 24 de febrero, alrededor de las 20, en diagonal 73 entre 61 y 62. En tanto, la Fiscalía confirmó que el episodio había sido efectivamente denunciado y que en esa causa se habían realizado tareas para identificar al hombre.

“Yo creí que él era solo un chofer de taxi. No creí que era personal de la Comisaría Novena”, sostuvo. “Ahora se entiende por qué tiene que haber un vínculo entre la policía cercana a la zona, que es una de las cosas que yo siempre vengo denunciando. Un tipo cana amenazándome con un arma en un taxi, donde los taxis manejaban a las víctimas en un sistema prostituyente. Y ellos nunca me creen nada”, destacó Marta Ramallo.
Vale recordar que, en reiteradas oportunidades, salieron a la luz relatos que mencionan a estos transportes públicos como parte del entramado que utilizaba la red criminal que operaba en la zona roja. Incluso, algunos de los implicados fueron reconocidos como taxistas o remiseros.
“Ese tipo me amenazó y hoy lo tengo acá sentado y sigue caminando como si nada y yo ando sola en la calle. Quiero que se tomen las medidas que se tengan que tomar y que actúen ahora. No lo puedo ver a ese tipo otra vez. No me lo puedo cruzar”, exigió.
Ante este pedido, intervino su abogado. “De más está decir que nosotros no podemos interrogar a esta persona y no la vamos a interrogar. Y que, más allá de que entendemos que técnicamente no nos corresponde solicitar medidas como puede ser una detención o un pedido de instrucción o la intervención a otro tribunal, sí solicitamos que se le dé vista a la fiscal para que determine los pasos concretos a seguir después de esta situación”, dijo Andrés Emanuel Noetzly.
En este marco, tras un breve receso, se pronunció la Fiscalía a través de la doctora Agustina Calabró. La fiscal solicitó que lo ocurrido fuera remitido al juzgado que lleva adelante la investigación por el femicidio de Johana Ramallo y pidió medidas de “protección para Marta Ramallo en el marco de la Ley 26.485”. En concreto, pidió “una medida de restricción de acercamiento” para que el implicado “no se puede acercar a la señora Marta por ningún medio, ni presencial, ni telemático, ni analógico, ni digital, ni en modo indirecto”. Finalmente, informó que la Fiscalía desistiría de la declaración del testigo.
Por unanimidad, el Tribunal se pronunció en acuerdo con el Ministerio Público Fiscal. En este marco, el hombre no resultó detenido, pero no podrá acercarse a Marta y no se descarta el juzgado instructor correspondiente, tome cartas en el asunto.
