Las estrategias de violencia comunicacional son indispensables para los jerarcas y/o gobiernos ultraderechistas que azotan al continente. Al mismo tiempo que la mayoría de la población se enteró de que existía un tal Fernando Cerimedo, se hizo políticamente visible el drama del endeudamiento de las familias.
Por Miguel Croceri (*)
El lunes 17 de agosto, feriado nacional que conmemora la vida y obra del libertador general San Martín (en la fecha que recuerda su Paso a la Inmortalidad), tuvo lugar la primera de tres protestas públicas realizadas en la misma semana para denunciar el gravísimo problema del endeudamiento de las familias. La de ese día fue un boicot simbólico a las empresas Mercado Pago y otras que son propiedad de Marcos Galperín, mientras que en la jornada siguiente un grupo de personas se manifestó frente a la sede del conglomerado empresarial. Una de las principales impulsoras de ambas protestas, la dirigente Silvia Saravia, evaluó positivamente el resultado: “El boicot les dolió, de lo contrario no estarían como locos en las redes. Hasta (el portal) La Derecha Diario se ocupó de nosotros”.
Saravia es referente de la agrupación social y política Libres del Sur. Al realizarse la medida de acción ciudadana del lunes, ni ella ni nadie sabían -no sabíamos- que además de cobrar mayor visibilidad pública el drama de la gente endeudada, el martes se conocería la detención en Bolivia del argentino Fernando Cerimedo, un experto propagandista de ultraderecha, precisamente co-fundador y co-propietario del mencionado medio (La Derecha Diario).
Como se viene informando ampliamente, Cerimedo está acusado de ordenar el asesinato de su pareja, Nadia Beller, quien salvó su vida a pesar de ser atacada a tiros por un criminal que le disparó a un metro de distancia luego de aproximarse a ella junto con un cómplice, ambos disfrazados de repartidores en moto, frente a un hotel en la ciudad de Santa Cruz de la Sierra.
Quien hoy está sospechado como presunto autor intelectual del intento femicida, hasta el momento era un desconocido para la casi totalidad de la población. Pero a la vez era sumamente conocido (valga la semi-redundancia) en los grupos selectos de los poderes corporativos y políticos, y asimismo por el periodismo especializado y sectores politizados de la sociedad, tanto de Argentina como de otras naciones latinoamericanas y también en ciertos círculos de poder en Estados Unidos. Incluso hay versiones que lo sindican como agente secreto de algún servicio de inteligencia norteamericano, pero esa información por el momento es de difícil verificación, como ocurre generalmente con ese tipo de agentes.
(Un texto periodístico que no se publicó en estos días sino a principios del año, cuenta que “en los últimos tiempos el nombre de Fernando Cerimedo comenzó a resonar en diversos países de la región, asociado siempre a campañas de la derecha. Con un pasado opaco y acusado a menudo de ser un experto en guerra sucia, el gurú argentino trabajó para Jair Bolsonaro y Javier Milei, y hoy aparece detrás de los nuevos presidentes de Bolivia y Honduras [Rodrigo Paz Pereira y Nasry Asfura]”.
“Asesores” para la violencia
Fuera o no sabido por el conjunto de la sociedad, el sujeto que actualmente quedó bajo investigación judicial por un crimen, ha sido cerebro y ejecutor de las estrategias de violencia comunicacional que son una característica indispensable de las fuerzas y/o gobiernos ultraderechistas que azotan al continente, y en particular a Argentina.
La especialista en comunicación política e imagen institucional Valeria Di Croce, en su libro “El arca de Milei”, compara la función del ahora detenido en Bolivia con la de Roger Stone, amigo personal y asesor de Donald Trump, a quien le recomendó desconocer el resultado de la elección estadounidense de noviembre de 2020 en la que ganó Joe Biden, y en cambio denunciar que le habían “robado la elección”. La maniobra dio lugar dos meses después, en enero de 2021, al asalto a la sede del Congreso de EEUU por parte de grupos vandálicos fanáticos del trumpismo.
En el citado libro, lanzado hace dos años, la autora ofrece un apartado completo titulado “El consultor argentino”. Allí explica que “hay algo en Roger Stone que remite a Fernando Cerimedo, el consultor argentino que albergó en sus medios a los jóvenes libertarios, fomentó el crecimiento de ‘La derecha diario’ y facilitó las condiciones para el desarrollo de un ecosistema mediático digital que respaldó a Javier Milei desde sus inicios políticos. Stone y Cerimedo son presencia en ausencia. Siempre estuvieron allí. Las cosas no hubieran sucedido como sucedieron sin su astucia e intervención. Son la mano invisible del mercado de marketing político”. (Fragmento de “El arca de Milei. ¿Cómo y con quién construyó su poder?”. Editorial FutuRock, Buenos Aires, 2024. Página 153).
Tras su reciente detención, se confirmó que Cerimedo era asesor del presidente boliviano Rodrigo Paz Pereira, y que ejercía influencias determinantes en las decisiones del gobierno, aún cuando no tenía un cargo institucional y su oficina estaba a pocos metros de la del mandatario nacional. Situación prácticamente idéntica, en ese sentido, a la de Santiago Caputo en nuestro país.
(Hace dos años, cuando el mileísmo llevaba ocho meses en el poder, el portal El Destape informó que el asesor presidencial argentino figuraba apenas como “monotributista” y que además decía tener un trabajo “privado” en una firma del rubro agropecuario donde era “el único empleado”. Esa empresa tenía su domicilio en la oficina que había pertenecido a Claudio Caputo, el padre de Santiago, quien murió en 2023. “En ese mismo domicilio también estaba registrada ‘Caputo Hermanos’, la firma de Flavio Luis Nicolás Caputo y Hugo Luis Pascual Caputo (primos del fallecido Claudio), la cual aportó más de 13 millones de pesos” en 2022 “al violento grupo anti-K ‘Revolución Federal’”.
“Los deudores”, “los morosos”
Durante la semana pasada (como se refirió en párrafos anteriores), el lunes se llevó a cabo -de forma modesta pero valiosa como una primera medida de ese tipo- un boicot contra la billetera virtual de Galperín y otras empresas financieras del mismo jerarca capitalista. El martes, centenares de ciudadanos/as que denuncian préstamos “usureros” realizaron una protesta frente a la sede principal de la compañía, situada en el barrio porteño de Saavedra (pegado a la avenida General Paz, que separa a la capital federal de la provincia de Buenos Aires).
En una tercera movilización pública consecutiva por el mismo motivo, el miércoles (19/08) se realizó una manifestación frente al ministerio de Economía de la Nación, esta vez con presencia de centrales sindicales y diversas fuerzas sociales y políticas. En la ocasión se le reclamaron al gobierno medidas destinadas al desendeudamiento familiar y a poner “límites a la usura financiera”.
Participaron columnas de la CGT (Confederación General del Trabajo), las dos expresiones de la CTA (Central de Trabajadores de Argentina), la UTEP (Unión de Trabajadores de la Economía Popular) y la asociación Ni Una Menos, entre múltiples organizaciones libres del pueblo.
A partir de ahora “los deudores”, o “los morosos” -términos, especialmente este último, de resonancias despreciativas-, se han convertido trágicamente en un nuevo conjunto social y también en un nuevo y triste sujeto político, como consecuencia del violento libertinaje capitalista que fomenta el régimen gobernante.

Cómo cambió la economía de las familias
En un texto recién publicado, el economista Nicolás Quaglia señaló que “las estadísticas muestran un aumento de la morosidad de las familias. Tarjetas de crédito, préstamos personales y créditos de entidades financieras no bancarias registran mayores niveles de incumplimiento que hace dos años”. En ese periodo “la tasa de mora de las familias con entidades bancarias se multiplicó más de cinco veces: pasó del 2,5 % al 12,7 %, según datos del Banco Central”.
La respuesta a esta situación “obliga a mirar el cambio de régimen económico iniciado en 2024”, apenas asumió Milei. “El nuevo escenario modificó abruptamente los precios relativos”, explica el analista. “Los gastos fijos comenzaron a absorber una proporción mucho mayor del ingreso familiar. Alquileres, electricidad, gas, expensas, medicina prepaga, colegios y otros servicios, aumentaron muy por encima de la capacidad de adaptación de muchos hogares. Al mismo tiempo, el salario real perdió poder adquisitivo y numerosos sectores sufrieron una reducción del empleo o de las horas trabajadas”.
“Las familias se encontraron, en poco tiempo, con un presupuesto completamente distinto. Pero la mayoría no modificó inmediatamente su estilo de vida, y tal decisión fue, en ese momento, completamente racional. Nadie cambia el colegio de sus hijos, rescinde un contrato de alquiler, abandona una cobertura médica o altera profundamente su forma de vivir por un problema que supone pasajero. La expectativa predominante era que el esfuerzo sería intenso, pero breve”.
Sin embargo, lo que se produjo fue “un cambio profundo en la estructura de la economía”, que la mayoría de las familias y las empresas “interpretaron inicialmente como un fenómeno transitorio. Esa diferencia es fundamental para comprender por qué hoy la morosidad se transformó en uno de los principales desafíos del sistema financiero”.
Lo que ahora se hizo visible
El ascenso político de Milei empezó en plena pandemia del covid, con la prédica violenta, furiosa, a los gritos, desquiciada, fanática, extremista, de un energúmeno que se presentaba en televisión y plataformas digitales como un “economista”, y que en poco tiempo se convirtió en un personaje mediático generador de rating, de altos niveles de audiencias.
Escondidos detrás de él, estaban especialistas en manipulación de la opinión pública, guerra sucia informativa, mentiras, trampas, engaños y propagación del odio y la violencia. Eran -y son- “los Cerimedos” de la ultraderecha, desconocidos para las personas comunes del pueblo que son víctimas de su accionar clandestino y destructivo.
(El sitio “Chequeado” consignó, días atrás, algunos casos de falsedades publicadas por ‘La Derecha Diario’, el órgano de propaganda ideológica creado en 2021 que tuvo como co-fundador y co-propietario al ex-asesor de Milei y de otros jerarcas de la extrema derecha que ahora está detenido en Bolivia. Indica, por ejemplo, que “entre 2022 y 2023 el portal difundió desinformaciones sobre el atentado a Cristina Kirchner, el supuesto fraude electoral en Brasil, el cambio climático y la Educación Sexual Integral”. Tema desarrollado por Rosario Marina, artículo del 19/08/26).
Desde que llegó al gobierno en diciembre de 2023, el mileísmo está perpetrando de forma desembozada e impune el modelo de sociedad que responde a los intereses del alto mando empresarial y de los poderes extranjeros. (Entre estos últimos, particularmente, Estados Unidos, Israel, el Fondo Monetario Internacional, las mafias financieras locales y trasnacionales, y la tecno-oligarquía planetaria surgida de la región californiana de Silicon Valley).
El endeudamiento de las familias, que fue un asunto casi invisible en el temario de los asuntos públicos hasta hace pocos meses o semanas, se hizo crecientemente asfixiante hasta que diversos referentes y organizaciones tradujeron la angustia popular en discursos y acciones con notoriedad social y resonancia política.
Ejemplo de la gravedad y repercusión del tema es que diversos/as legisladores/as de la oposición han presentado casi 30 proyectos en la Cámara de Diputados para establecer algún tipo de paliativo o principio de solución al drama de millones de personas.
A su vez, el dirigente Gabriel Solano (integrante del Partido Obrero y ex legislador porteño del Frente de Izquierda y los Trabajadores) promovió una acusación judicial por “usura” contra el empresario Marcos Galperín. Según el recurso planteado, la billetera virtual Mercado Pago otorga créditos inmediatos con intereses efectivos anuales que pueden alcanzar hasta el 1.375 % (mil trescientos setenta y cinco por ciento).
El denunciante presentó además una ampliación de la acción penal, en la cual solicita una “resolución cautelar” porque debido a la magnitud de la “usura” perpetrada, en realidad los deudores debieran son considerados como “acreedores” de la empresa.
En los mismos días en que una gran parte de la sociedad supo que existía un tal Fernando Cerimedo -y que estaba acusado de un delito criminal-, también se hizo públicamente visible el drama económico, social y humanitario del insoportable endeudamiento popular que afecta a millones de familias.
Podría decirse, de manera simplificada pero respetando la verdad de los hechos, que en esos dos temas queda reflejada la trayectoria del mileísmo, desde sus ignotos comienzos hasta la devastadora realidad de hoy.
(*) Publcado en www.vaconfirma.com.ar
