Una vez más, los adalides de la neutralidad y la buena onda haciendo lo suyo. OLGA , uno de los canales más populares de eso que llaman streaming, presentó al inlfuencer Valen Rizzuti y un envío llamado «Un Día Con». Y fiel a su cosmogonía e ideología camuflada, el estreno fue nada menos que con Mauricio Macri. El hombre que endeudó una y otra vez a la Argentina respondiendo las preguntas que todo el mundo quiere saber: ¿qué hace apenas se levanta?¿Hace pilates? ¿Vio sus propios memes? ¡Pero sí!
El formato evita –más que claro- la lógica de la entrevista política tradicional. En lugar de un cuestionario duro sobre gestión o actualidad, Rizzutti acompaña al invitado en distintas actividades cotidianas, conversa sobre aspectos personales, hace preguntas informales y busca mostrar una faceta más íntima o humana del personaje.
Fue precisamente ese enfoque el que desató la polémica. Apenas comenzó a circular el adelanto, numerosos usuarios de X (Twitter) cuestionaron a Olga por considerar que el programa contribuía a «humanizar» o «lavar la imagen» del ex presidente, sin confrontarlo por decisiones de gobierno, el endeudamiento con el FMI u otras controversias de su gestión. Algunos mensajes que se viralizaron acusaban al canal de presentar a Macri como «una persona simpática» y de omitir cualquier mirada crítica sobre su paso por la presidencia.
Del otro lado, también hubo usuarios que defendieron el formato. Argumentaron que «Un día con…» nunca fue concebido como un ciclo de periodismo político sino como una propuesta de entretenimiento centrada en mostrar el costado cotidiano de distintas figuras públicas.
