Por Miguel Croceri (*)

El fenómeno que ocurre cada 24 de marzo en Argentina es la reafirmación de una capacidad política potente que ejercen amplios sectores de la sociedad para defender una voluntad democrática profundamente arraigada.

Esta vez, al cumplirse 50 años del golpe de Estado militar-cívico iniciador de la dictadura genocida que duró siete años y medio, se vivió una jornada histórica que reivindicó para siempre la lucha del movimiento de Derechos Humanos nacido cinco décadas atrás bajo el terror de la violencia estatal.

La movilización popular en el Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia, condiciona y envía señales políticas al gobierno que fuere. En el caso actual, a la ultraderecha encabezada por Javier Milei y Victoria Villarruel. (Aunque esta última funcionaria se encuentre aislada dentro del oficialismo debido a feroces peleas internas, no debe olvidarse que ejerce el más alto cargo institucional del país después del presidente, y es la dirigente del extremismo gobernante que con más descaro reivindica al terrorismo de Estado del periodo 1976-1983).

Y también, esa expresión de fuerza política en las bases de la sociedad condiciona y envía señales a los poderes de facto de aquí y del extranjero -desde los conglomerados empresariales locales hasta el Fondo Monetario Internacional y el gobierno de Estados Unidos- que constituyen la base corporativa sobre la cual se sostiene el gobierno.

El pasado martes 24, centenares de miles, o quizás más de un millón de personas en total, salieron a manifestarse en las calles y plazas de múltiples lugares del territorio nacional. Fue otra movilización absolutamente federal, como siempre sucede ante convocatorias populares por ejemplo de organizaciones sindicales, de los movimientos feministas y/o de las diversidades sexo-genéricas, de la comunidad universitaria, etcétera.

Pero también una vez más, como es habitual debido a la deformación centralista que sufre nuestro país, el porteñismo mediático solo muestra lo sucedido en la Plaza de Mayo de Buenos Aires, y oculta a las expresiones ciudadanas de igual significado que tuvieron lugar en decenas -o quizás más de 100- ciudades grandes, medianas y chicas de todas las provincias argentinas.

(Cabe aclarar que ello no es culpa de ningún porteño o porteña en particular. Sería ridículo y discriminatorio sostener algo así. Es consecuencia de la deformación centralista que sufre la Nación, una de cuyas claves es el poder comunicacional, concentrado en el cerrado grupo de empresas propietarias de los medios más poderosos del país, que trasmiten desde la ciudad de Buenos Aires).

(Perdidas en la maraña de contenidos que circulan en televisión, canales de stream, redes digitales, etcétera, de forma excepcional pueden encontrarse algunas referencias a las marchas del 24 de marzo en diferentes provincias. Es el caso de una reseña publicada por el portal Minuto Uno o “M1”. Nota del 24/03/26).

Recuperar YPF, y luego ser víctima de condena y proscripción

En el último día hábil de la semana pasada se conoció una novedad trascendente para nuestro país pero originada en un tribunal de Estados Unidos: fue el fallo a favor de Argentina en el juicio planteado por un fondo buitre a raíz de la re-nacionalización de YPF, impulsada en 2012 por la entonces presidenta Cristina Kirchner y aprobada por ley del Congreso Nacional.

La decisión de este viernes (27/03) por parte de la Cámara de Apelaciones del Segundo Distrito de Nueva York dejó sin efecto una sentencia anterior de la jueza de la misma jurisdicción Loretta Preska, quien en 2023 había dispuesto que el Estado argentino pagara US$ 16.000 millones (dieciseis mil millones de dólares) en concepto de indemnización a Burford, el fondo financiero demandante. (La cifra llegaba incluso a los US$ 18.000 millones, por intereses generados desde el primer fallo hasta ahora).

Aunque todavía puede ser apelada ante la Corte Suprema estadounidense, la sentencia reciente elimina -si no hubiera cambios posteriores- una obligación de pagos gigantesca que hubiera condicionado a las finanzas nacionales en el mediado y largo plazo.

Cuando el viernes se conoció el pronunciamiento del tribunal de EEUU, al mediodía Milei habló en un acto del gobierno y festejó la decisión judicial. Se elogió a sí mismo y profirió ofensas e insultos, como hace habitualmente, en esta ocasión contra la ex presidenta Fernández de Kirchner y asimismo contra Axel Kicillof. (Información del diario La Nación, nota del 27/03/26).

El actual gobernador de Buenos Aires era viceministro de Economía en el momento de la expropiación de YPF (abril de 2012). Un año y medio más tarde (en noviembre de 2013) sería designado ministro. Estuvo al frente de las negociaciones con los empresarios españoles de la empresa Repsol, que habían sido accionistas mayoritarios de la firma petrolera, para acordar el monto de la indemnización.

Pero en el momento de la histórica re-nacionalización, Cristina designó a Kicillof como interventor de la compañía entonces llamada “Repsol-YPF”, junto a quien era ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, y al subsecretario de ese ministerio, Roberto Baratta. (La intervención fue dispuesta por decreto presidencial al mismo tiempo que la jefa del Estado anunciaba, por cadena nacional, que enviaba al Congreso el proyecto de ley para recuperar a la empresa petrolera. Crónica del portal “Letra P” el 16/04/2012).

A lo largo de los años, usando el recurso político de inventarle múltiples causas penales y de realizarle juicios con apariencia de legalidad, Cristina, De Vido y Baratta han sido -son- víctimas de persecución por parte de sectores oligárquicos locales y poderes extranjeros, los cuales imponen sus intereses mediante el accionar de un aparato judicial corrompido. Como resultado de esa estrategia antidemocrática, la ex presidenta de la República y los nombrados ex funcionarios se encuentran hoy presa/presos y proscripta/proscriptos.

Cristina y Kicillof, tras el fallo en Nueva York

Desde su prisión domiciliaria y a través de sus redes digitales, el viernes la líder/lideresa política -presidenta del Partido Justicialista (PJ)- analizó a través de sus redes digitales el reciente fallo de la Cámara de Apelaciones de Nueva York. “Queda más que claro que la expropiación con fines de utilidad pública de YPF se hizo conforme a derecho”, destacó.

Agregó que “también queda claro que la decisión política de recuperar YPF y nuestra soberanía energética fue estratégida para nuestro país, porque con el desarrollo de Vaca Muerta a partir del año 2012, hoy podemos decir con orgullo que Argentina tiene superávit de miles de millones de dólares en la balanza energética”.

La ex mandataria nacional expresó además su “agradecimiento al staff de abogados de la firma Sullivan & Cromwell LLP, que llevaron adelante la defensa del Estado argentino a partir de enero de 2020”, es decir apenas comenzado el gobierno del Frente de Todos (el 10 de diciembre de 2019) y semanas antes de que el país y el mundo entero empezaron a sufrir la propagación del virus del Covid en todo el planeta.

Por su parte, Kicillof dijo en sus redes que con la nueva sentencia “se hizo justicia. Los buitres no siempre ganan. YPF es de los argentinos. El futuro también. (…) Milei se disfraza con el mameluco de YPF pero nunca la defendió: actuó como empleado de intereses extranjeros. (…) La Justicia de EEUU falló a favor” de la compañía petrolera “y deja en evidencia años de mentiras. Al final, era un relato impulsado por los buitres para cuestionar una decisión soberana y hacerse más ricos”.

(Un artículo de Página 12 resumió los conceptos de la ex presidenta de la Nación y del actual gobernador bonaerense. Nota del 27/03/26).

Milei quería pagarle a los buitres

En el anochecer del viernes, Milei habló por cadena nacional para capitalizar a su favor la sentencia del tribunal neoyorquino. Afirmó que “este fallo era virtualmente imposible, pero gracias a la pericia jurídica, política y diplomática del equipo de gobierno, se logró torcer el destino a nuestro favor”.

Dijo además que “nos sacamos de encima la espada de Damocles que colgaba sobre nuestras cabezas por culpa de la arrogancia populista”. También criticó a Cristina y a Kicillof, aunque esta vez sin insultarlos: “Es una afrenta a los argentinos que quieran apropiarse de este resultado. Estos personajes de nuestro pasado nos sumieron en una aventura suicida que pudo habernos costado todo”.

El gobernante de extrema derecha manifestó también que “hay una verdad irrefutable: expropiar está mal”, y anunció el envío al Congreso de un proyecto de ley contra las expropiaciones. (Puede leerse una reseña del discurso presidencial en el sitio web del diario Ámbito, nota del 27/03/26).

Durante el día, una esclarecedora crítica del periodista Ari Lijalad publicada en el portal de El Destape destacó que “Milei hizo de todo para entorpecer este juicio. Desde el uso constante del mameluco de YPF, que abonaba el argumento de (el fondo buitre) Burford en el sentido de que el Estado era al alter ego de la empresa, hasta la designación como Procurador del Tesoro, o sea el jefe de los abogados del Estado, de Santiago Castro Varela, cuyo socio fue ‘testigo experto’ contratado por los fondos buitres precisamente en este juicio”.

“Lo más grave”, afirma el comentario periodístico, “fue que apenas asumió Milei dijo que el país tenía ‘willing to pay’, es decir la voluntad de pagar (a los demandantes contra Argentina), y le contó a Luis Majul (en una entrevista televisiva) que pensaba crear” un nuevo impuesto que llamó, propagandísticamente, “tasa Kicillof”. El propósito era recaudar el dinero que reclamaba el fondo buitre Burford “con un bono perpetuo pagado por todos los argentinos. Esto contradecía la línea histórica de los abogados del país, quienes siempre sostuvieron que no había que pagar nada”.

(El análisis de Lijalad fue titulado “Juicio por YPF: Milei festeja pero quería pagar y negociaba por atrás”. Nota del 27/03/26).

Corrupción al descubierto

La sentencia en EEUU a favor del Estado argentino respecto de la recuperación en 2012 de la empresa petrolera nacional, tiene una trascendencia económica de dimensiones históricas.

Pero en lo inmediato y al menos en el corto plazo, puede significar un alivio para el gobierno de Milei frente a las evidencias de corrupción que comprometen al propio presidente de la Nación, a su hermana Karina -la secretaria general de la Presidencia-, al jefe de gabinete Manuel Adorni, y a distintos funcionarios y/o personajes ligados al oficialismo.

En las últimas semanas y días, a pesar del encubrimiento judicial, arreciaron las noticias sobre la estafa con la criptomoneda #Libra, como también acerca de viajes realizados por Adorni y su esposa con fines particulares pero pagados con dineros públicos, y asimismo en torno de propiedades de ambos que fueron ocultadas al fisco.

Varias revelaciones se originaron en investigaciones periodísticas. Otras consistieron en imágenes surgidas de fuentes hasta ahora no conocidas, en particular el video del momento en que el jefe de gabinete subía a un avión privado para irse de paseo con su familia a Uruguay.

El trasfondo delictivo del mileísmo quedó al descubierto y la situación provocó un interés -y repudio- generalizado en la opinión pública, al punto de que las cadenas mediáticas aliadas al gobierno tuvieron que incorporarlos a sus temarios y darles cierta difusión.

(Y por fuera de la existencia o no de delitos, recientemente se conocieron datos sobre el aumento de las fortunas de altísimos funcionarios. En ese marco, el periódico digital “elDiarioAr” publicó un informe titulado “Adorni casi duplicó su patrimonio previo a la función pública, pero mejor les fue a Luis Caputo y Karina Milei”. Nota del 21/03/26).

Indiferencia ante la guerra

Los asuntos públicos en Argentina transcurren con una impactante indiferencia tanto de los poderes estatales como de la gran mayoría de las dirigencias políticas y del sistema dominante de medios de comunicación, respecto de la guerra desatada por Estados Unidos e Israel contra Irán.

Las hostilidades ya cumplieron un mes. Comenzaron el 28 de febrero, se extienden por diversos países de Asia Occidental, y son la fuente de un encarecimiento del petróleo y un desabastecimiento energético que afecta a naciones de todo el mundo y se agrava día tras día. (Información actualizada en el sitio web de CNN en Español).

En nuestro país la guerra se mantiene en los márgenes del interés político y social. A lo sumo hay referencias a las consecuencias económicas actuales o potenciales.

De la tragedia humanitaria se habla poco o nada. Ni siquiera del bombardeo contra una escuela iraní perpetrado en el primer día del ataque estadounidense-israelí, cuando fueron asesinadas más de 170 personas, la mayoría niñas de entre siete y doce años. (El tema fue tratado este viernes por el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas. Información de Noticias-ONU, nota del 27/03/26).

Paradojas de una Nación donde gran parte de la sociedad ha sabido construir y preservar la memoria colectiva acerca de su propia tragedia, que comenzó hace cinco décadas, el 24 de marzo de 1976.

(*) Publicado en www.vaconfirma.com.ar