Un informe del Observatorio de la Deuda Social de la UCA advirtió sobre la situación alimentaria de los trabajadores, dando cuenta de un fuerte deterioro en la cantidad y calidad alimentaria de los asalariados en Argentina. «Esta inseguridad alimentaria de carácter monetario no es marginal; es un fenómeno masivo que afecta con mayor intensidad a los eslabones más débiles de la cadena laboral: los jóvenes, los trabajadores no calificados, los empleados del Estado y aquellos en empresas de menor escala», indica el documento.
El informe fue desarrollado por las investigadoras Ianina Tuñón y Lucrecia Freije, en base a la la Encuesta Alimentación de los Trabajadores Asalariados en Argentina (2025), en la que participaron de 1.171 personas de todo el país. En el mismo, se evidencia la vulnerabilidad alimentaria de la masa obrera, que atraviesa su jornada laboral entre la privación de comidas y una malnutrición donde la economía juega un factor clave.
Según el informe solo el 16,5% de los trabajadores está libre de privaciones alimentarias, mientras que el 83,5% atraviesa algún tipo de vulnerabilidad vinculada a su alimentación. Entre ellos, el 61,1% se saltea comidas durante la jornada laboral, una proporción que asciende al 70,7% entre los jóvenes.
En este marco, los motivos economicos influyen directamente, el 53,9% se saltea las comidas por falta de dinero, mientras que el 43,7% opta or alimentos menos nutritivos por la misma razón.
«Esta cifra pone de manifiesto que, para la mayoría de la fuerza laboral, los ingresos no logran cubrir los costos de alimentación durante la jornada, obligándolos a sacrificar su bienestar nutricional como mecanismo de ajuste frente al costo de vida actual», advierte Ianina Tuñón, investigadora responsable del informe.
El informe también señala que el 22,6% de los asalariados no come durante su jornada laboral. Sin embargo, la situación varía según la región y las condiciones de trabajo. En el NEA, por ejemplo, la mitad de los trabajadores (50,1%) no realiza ninguna comida durante el horario laboral. La brecha también se observa entre sectores: en el sector público el porcentaje alcanza el 33%, casi el doble que en el sector privado, donde llega al 17%. Además, influyen la edad y el nivel de ingresos. Entre los trabajadores de mayores ingresos, el 16% no come durante la jornada, mientras que en los sectores de menores ingresos la cifra asciende al 29%. Por edad, el 13% de los jóvenes de entre 18 y 29 años no come durante su jornada laboral, porcentaje que trepa al 32% entre los mayores de 60 años.
Concretamente, el 80% de los trabajadores gasta entre 5.000 y 10000 pesos diarios en la alimentación en la jornada laboral. En este marco, del informe se concluye que «para la mayoría de los asalariados el almuerzo representa un costo operativo que presiona sobre el salario real».
El informe también refleja una fuerte demanda para que los empleadores que garanticen mejores condiciones de alimentación en el trabajo. El 80,4% de los trabajadores considera necesario recibir algún tipo de aporte alimentario, ya sea a través de viandas, comedor laboral o ayuda económica. Entre quienes atraviesan mayores dificultades para alimentarse durante la jornada, el apoyo a esta medida es casi unánime y alcanza el 91,5%. Además, 6 de cada 10 trabajadores (58,7%) creen que un aporte de este tipo mejoraría su salud, una percepción que se acentúa especialmente entre mujeres, jóvenes y empleados del sector público.
“Los resultados de este estudio confirman que la alimentación durante la jornada laboral es una preocupación estructural para los trabajadores argentinos. Antes de pensar en soluciones, quisimos medir con rigurosidad qué estaba ocurriendo y escuchar la voz de quienes viven esta realidad todos los días”, explicó Bárbara Granatelli, directora de Asuntos Públicos de Edenred para Europa, América Latina y Medio Oriente, organismo que también participó de la encuesta.
“Que 8 de cada 10 asalariados manifieste querer un aporte de su empleador para la alimentación, con libertad de elección, no es solo un dato: es una señal clara de que existe una demanda concreta, transversal y urgente”, agregó.
