La Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (CTERA) llevó adelante este lunes un paro nacional que registró altos niveles de adhesión contra la reforma laboral que aprobó el Congreso la semana pasada y contra el ajuste que aplica la gestión de Javier Milei sobre la educación pública.
La huelga, que coincidió con la fecha prevista para el inicio del ciclo lectivo 2026 en gran parte del país, paralizó las aulas en quince provincias, entre ellas Buenos Aires, CABA, Santa Fe, Córdoba, Mendoza y Entre Ríos.
El eje central de la protesta fue el rechazo a la reciente reforma laboral aprobada en el Congreso, a la que el gremio calificó como una pieza clave del plan de ajuste oficial. Para la organización sindical, los cambios normativos no apuntan a la generación de empleo genuino, sino que institucionalizan la precarización y la flexibilización de las relaciones laborales, afectando directamente la estabilidad conquistada por los trabajadores.
“Este paro resuelto por los gremios nacionales docentes tiene un acatamiento total en la Argentina”, sintetizó Sonia Alesso, secretaria general de la CTERA, luego de la medida de fuerza y de la marcha que realizó este mediodía el gremio desde el Cabildo hasta el Congreso. “Como lo hicimos en los ’90 y con Macri, vamos a seguir el plan de lucha hasta que retrocedan las políticas de ajuste”, añadió.
El paro de CTERA confluyó con el de los otros gremios de docentes de alcance nacional: a Unión de Docentes Argentinos (UDA), la Asociación del Magisterio de Enseñanza Técnica (AMET), la Confederación de Educadores Argentinos (CEA) y el Sindicato Argentino de Docentes Privados (SADOP).
Asimismo, en la marcha confluyeron con los docentes de la Conadu y la Conadu Histórica, que también pararon en las universidades nacionales en reclamo por el cumplimiento por parte del Ejecutivo de la Ley de Financiamiento Universitario.
Además del rechazo a la reforma laboral, el pliego de reivindicaciones incluyó puntos urgentes para el sostenimiento del sistema educativo público: la convocatoria inmediata a la Paritaria Nacional Docente para discutir nuevos pisos salariales, la restitución del Fondo Nacional de Incentivo Docente (FONID) y un aumento significativo en el presupuesto educativo.
En territorio bonaerense, el paro de los gremios impidió el inicio de clases por primera vez desde que Axel Kciillof es gobernador. Se produjo luego del rechazo de los sindicatos a la oferta salarial de 3% de la Gobernación para enero, con 1,5% retroactivo, y tras considerarla «insuficiente». El Gobierno convocó a una nueva paritaria para el 4 de marzo.
