Mientras se palpita la movilización al Congreso en rechazo de la mentada reforma laboral este miércoles, la Confederación General del Trabajo reafirmó su incorporación a las columnas. Pautada para este 11 de febrero, en sintonía con el inicio del debate en Senadores por el polémico proyecto de Reforma y Modernización Laboral, la central obrera ratificó su impulso a la medida de fuerza a la que se sumarán también las CTA con paro incluido.

“Cada vez que hay estancamiento económico se agota la reforma laboral para terminar con el desempleo. Esto no ha pasado nunca. Acá hay gente que cada vez trabaja más para ganar menos”, expresó Juan Carlos Schmidt, referente de la dirigencia cegetista. 

El referente de la central y secretario general del sindicato de Dragado y Balizamiento además lanzó señalamientos a gobernadores y senadores: “No tenemos plena confianza en lo que resuelva el Congreso. Es permeable a los intereses económicos y de los gobernadores donde cada provincia tira para su lado. No existe el federalismo ni una patria integrada”.

Por su parte, desde la CTA también ratificaron su postura de lucha para este miércoles. Oscar de Isasi, secretario general de la CTA Autónoma señaló que “el paro y la movilización de ambas CTA tiene como objetivo poner un freno a este proyecto de reforma laboral que de modernización no tiene nada y tiene mucho de precarización y quita de derechos para los trabajadores”.

Y agregó que “estamos convencidos que se trata de una herramienta precarizadora y no beneficia en nada a los trabajadores y trabajadoras como tampoco a las Pymes. Mucho menos a quienes están en la informalidad laboral. En nombre de la modernización n quieren volver al trabajo esclavo”.

En tanto, Roberto Baradel, secretario general de la CTA de los Trabajadores expresó: “Estamos ante una ley laboral similar a la que intentaron poner en vigencia durante los años 90 haciendo uso de las coimas y la famosa tarjeta BANELCO”.

Además, Baradel remarcó: “También es una ley muy similar a la que intentaron introducir durante la última dictadura cívico militar con el único objetivo de precarizar a los trabajadores y que las grandes empresas ganen más”, y agregó que “no viene a resolver la necesidad del 50 por ciento de los trabajadores que están en la informalidad, sino que viene a precarizar y a quitarles derechos al 50 por ciento que tiene un empleo formal”.