Marcha del Orgullo: el conflicto detrás de la visita del Papa

La 35.ª edición de la Marcha del Orgullo de Argentina quedó en el centro de la escena tras la confirmación de la agenda del papa León XIV y el pedido, primero, y la prohibición, después, del Gobierno de Jorge Macri para que la movilización no se realice en la fecha establecida. Las organizaciones insisten en marchar el 7 de noviembre, tal como se definió en diciembre del año pasado, mientras que la Ciudad argumenta que existen problemas de seguridad vinculados con la visita del Papa, que llegará a la Argentina al día siguiente. Tanto el Gobierno nacional como la Iglesia buscaron despegarse de la decisión porteña y señalaron que la situación corresponde a la gestión de la Ciudad.

La Marcha del Orgullo que en los últimos años movilizó a más de un millón y medio de personas, este año está en riesgo. La llegada de León XIV motivó, en principio, un pedido por parte del Gobierno de la Ciudad a la Comisión Organizadora de la Marcha del Orgullo (COMO) para que la movilización fuera postergada para el 21 de noviembre, lo que fue rechazado por las organizaciones.

La discusión por la fecha no es menor para la COMO. La movilización se organiza con meses de anticipación y convoca a personas de distintos puntos del país y también del extranjero, por lo que modificarla implica alterar una logística que ya incluye viajes, reservas y actividades previstas. Además, las organizaciones sostienen que la fecha de la Marcha no puede ser definida unilateralmente por el Gobierno porteño, sino que está contemplada bajo la Ley 6482 que establece que la fecha es definida por las organizaciones. Para este año, la fecha fue definida en diciembre de 2025 y, a partir de esa decisión, comenzaron a organizarse las distintas movilizaciones del país.

Por eso, ante la insistencia del Gobierno porteño, el jueves pasado la COMO difundió un comunicado para ratificar que la Marcha debe realizarse el 7 de noviembre. La organización, que reúne a más de 60 organizaciones de la diversidad y a un amplio arco político, cuestionó además el planteo de la Ciudad y advirtió que modificar la fecha afectaría una planificación que comenzó hace meses y cuestionaron al Gobierno porteño por plantear el retiro de recursos y acompañamiento si la movilización se mantiene el 7 de noviembre.

Lejos de retroceder, el Gobierno de Jorge Macri avanzó con una resolución que prohíbe la realización de “eventos, diversiones o actos en el espacio público de la Ciudad” durante el 6 y el 13 de noviembre, pese a que para ese momento ya estaba definido que la Marcha del Orgullo se realizaría el 7.

Ciudad y Nación, versiones cruzadas

En medio de esa disputa, el lunes se pronunció el Gobierno nacional a través del canciller Pablo Quirno, quien aseguró que el operativo de seguridad previsto para la visita papal contempla el calendario de movilizaciones en la Ciudad.

“Tenemos obviamente dentro del calendario de marchas y eventos que se organizan en el país y específicamente en la Ciudad de Buenos Aires, lo tenemos todo contemplado para que eso no afecte el proceso, el programa de seguridad que tenemos para la visita del Santo Padre”, manifestó el funcionario durante una conferencia de prensa al ser consultado sobre la Marcha del Orgullo.

Sus declaraciones fueron cuestionadas esta mañana por Jorge Macri, quien las calificó de “poco claras” y sostuvo que el pedido de postergar la Marcha ya había sido conversado con el Gobierno nacional. “Él dice que no va a haber ningún problema con la marcha porque nunca hay problema y siempre se lleva adelante, pero en el marco de una fecha distinta a la que se había planteado”, afirmó.

El jefe de Gobierno insistió en que la visita de León XIV constituye una situación excepcional y defendió la posibilidad de que ambos acontecimientos puedan convivir. “Yo asumí diciendo que quiero una ciudad donde pueda convivir la Marcha del Orgullo y la Marcha del Niño por Nacer. Esta es una ciudad de diversidad”, sostuvo.

La Iglesia también se despega

En paralelo, desde la Iglesia también buscaron despegarse de la discusión. El arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, sostuvo que el conflicto no responde a una posición de la Iglesia contra la comunidad LGBT+ y señaló que existe una posibilidad para que la Marcha se mantenga en la fecha prevista, aunque aclaró que la decisión “no depende de nosotros”.

Por lo pronto, las organizaciones mantienen su postura de realizar la movilización el 7 de noviembre y continúan las reuniones para definir los pasos a seguir. Sin embargo, la discusión todavía no está cerrada y la seguridad, la logística y el operativo previsto para una movilización de esta magnitud aparecen como algunos de los principales puntos de negociación. La fecha, por ahora, sigue siendo motivo de disputa entre las organizaciones y el Gobierno porteño.

La agenda papal en Argentina

El conflicto tiene como telón de fondo la visita de León XIV a la Argentina, prevista entre el 8 y el 11 de noviembre, apenas un día después de la fecha establecida para la Marcha del Orgullo.

El Papa llegará al país el domingo 8 de noviembre y tendrá actividades en Buenos Aires, Córdoba y Luján. El cronograma contempla un encuentro con el presidente Javier Milei, una visita al Pequeño Cottolengo Don Orione, una misa en el Monumento a los Españoles, encuentros con trabajadores, movimientos sociales y representantes de distintas comunidades religiosas, además de actividades con jóvenes.

El martes 10 viajará a Córdoba, donde celebrará una misa y mantendrá un encuentro con integrantes de la Iglesia. Ya de regreso en Buenos Aires, participará de una vigilia con jóvenes. Finalmente, el miércoles 11 visitará el Complejo Penitenciario Federal de Buenos Aires y celebrará una misa frente a la Basílica de Nuestra Señora de Luján antes de partir hacia Perú.

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