Un informe de la FEDUN y el CIICTI reveló que el poder adquisitivo en las universidades retrocedió a niveles de la crisis de 2002. Tras un paro nacional de 48 horas, los gremios exigirán este martes una recomposición del 31,2%.
Entre noviembre de 2023 y julio de 2026, la inflación acumuló un alza del 328,8%, mientras que en ese mismo período, los salarios en las Universidades Nacionales aumentaron un 226,8%. Esto representa un deterioro acumulado de 102 puntos porcentuales bajo el gobierno de Javier Milei. En ese marco, para recuperar el nivel salarial de noviembre de 2023, los ingresos deben incrementarse un 31,2%.
Los datos corresponden al Informe de Situación del Sistema Universitario, elaborado por la Federación de Docentes de las Universidades (FEDUN) y el Centro Iberoamericano de Investigación en Ciencia, Tecnología e Innovación (CIICTI).
El informe se conoció luego de que los gremios docentes y no docentes realizaran un paro nacional de 48 horas el jueves y viernes pasados. La medida interrumpió las actividades en la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) y en el resto del país. Tras la huelga, el Ministerio de Capital Humano convocó a las federaciones a una reunión paritaria para mañana martes.
En julio de 2026 los sueldos universitarios no registraron ningún incremento nominal. Esta situación provocó una caída real del 2,1% frente a la inflación mensual. Con la excepción de junio pasado, los salarios del sector acumulan pérdidas reales en 21 de los últimos 22 meses.
El nivel del salario real universitario retrocedió a valores de la crisis de 2003. A su ves, los ingresos actuales se ubican incluso por debajo de las cifras del año 2002. En una perspectiva más amplia, los sueldos están un 42% por debajo del máximo alcanzado en 2011.
La contracción del poder adquisitivo salarial promedió 37,5 puntos entre 2015 y 2026. Entre 2015 y 2019 la retracción fue de 10,5 puntos. En los primeros dos años y ocho meses del actual gobierno se concentró una caída brutal de 29,2 puntos.
El ajuste impacta en los números globales del sistema de educación superior. El informe proyecta una reducción estatal de la masa salarial universitaria de 4,57 billones de pesos entre 2024 y 2026. El recorte alcanzó 1,48 billones en 2024 y 1,61 billones en 2025. Las estimaciones para 2026 prevén una quita adicional de 1,48 billones.
Asimismo, el presupuesto destinado a la Secretaría de Educación registra una caída del 48,9% real respecto a 2023. Las transferencias a las universidades sufrieron una contracción del 24,4%, a la vez que los fondos para la Función Ciencia y Técnica cayeron un 45,7% y representan hoy el 0,154% del PBI.
Los sindicatos exigen una recomposición salarial del 31,2% más la inflación correspondiente a agosto. También reclaman el pago de los fondos establecidos en la Ley de Financiamiento Universitario. Finalmente, solicitan una suma equivalente al Fondo Nacional de Incentivo Docente (FONID) para el personal preuniversitario.
“El gobierno de Milei no sólo no logra controlar la inflación, que ya lleva 19,3% en lo que va de 2026 (hasta julio), sino que continúa la política de que los salarios sean la única variable económica con un precio controlado (pisado) por el Estado”, sostuvo la CONADU en un comunicado.
