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A pesar del lobby empresarial, se sancionó la Ley de equidad en medios

Logrando sortear la resistencia de las empresas mediáticas y el rechazo de la oposición, la Cámara de Diputados sancionó la Ley de equidad en la representación de los géneros en los servicios de comunicación, una nueva conquista que apuesta a generar paridad y pluralidad en los medios de comunicación.

Tras la media sanción del proyecto de zonas frías y el histórico cupo laboral travesti-trans, pasada la 1:30 de la mañana la Cámara Baja se dispuso a debatir el proyecto de la senadora Norma Durango, que llegaba al recinto con la media sanción en la Cámara Alta. En la previa, monopolios mediáticos habían desatado una ola de desinformación contra el proyecto y desde Juntos por el Cambio tomaron la posta con fuertes trabas a la iniciativa.

El texto del proyecto busca «la igualdad real de derechos, oportunidades y trato de las personas, sin importar su identidad de género, orientación sexual o su expresión».

En este marco, en el sector de medios públicos establece la obligatoriedad de equidad tanto en el personal como en las autoridades de los mismos. Asimismo, reserva un 1 % para personas transexuales, travestis, transgéneros e intersex.

En lo que respecta al sector privado, establece un régimen de promoción. Según detalla LatFem, «la autoridad de aplicación establecerá un registro de servicios de comunicación operados por gestión privada y emitirá un certificado de equidad en la representación de los géneros. Para obtener este certificado los medios deben anualmente acreditar progresos en materia de equidad en al menos 4 de los siguientes requisitos: procesos de selección de personal fundados en la equidad; políticas de inclusión laboral con perspectiva de género; capacitaciones en género y comunicación; acciones de apoyo a la distribución de las tareas de cuidado; disposición de salas de lactancia y guarderías; promoción del lenguaje inclusivo; y creación de protocolos de prevención de la violencia laboral y de género». En este marco, tendrán preferencia en la asignación de la pauta oficial aquellos medios que cuenten con el certificado.

El proyecto de Durango había alcanzado la media sanción en Senadores en octubre pasado y parecía tener el camino allanado para su aprobación en Diputados, pero el día de su tratamiento los grandes medios apuntaron contra el último punto, alegando que limitaba tanto la libertad de expresión como la asignación de la pauta, reclamo que fue acompañado por Juntos por el Cambio.

Como miembro informante y titular de la Comisión de Mujeres y Géneros, la diputada del Frente de Todos Mónica Macha fue la primera en tomar la palabra en favor del proyecto, arrojando luz sobre esta desigualdad: a pesar de que el 64 % de las egresadas de carreras de comunicación son mujeres, solo el 30 % logra trabajar en empresas periodísticas, de las cuales el 78 % está dirigido por hombres cis.

Macha recordó el largo trabajo realizado por periodistas feministas de todo el país con el proyecto, tanto por el grupo Periodistas como por LatFem y diversas organizaciones del sector, así como el fuerte impulso de Durango.

El presidente de la Comisión de Comunicaciones, Pablo Carro, aseguró que «este no es un proyecto de cupo ni de paridad. Habla de equidad de géneros, y este concepto es más potente y nos va generar más oportunidades. Necesitamos más mujeres en las mesas directivas de los medios».

Carro explicó que «de lo que se trata no es solamente de sumar mujeres a los medios de comunicación, sino que ingrese una perspectiva feminista, y este proyecto justamente trabaja sobre este aspecto. Porque obviamente esto va a ser obligatorio para los medios públicos, pero los medios privados con fines de lucro y sin fines de lucro van a poder participar si están interesados en ingresar en un régimen de promoción, para lo cual tienen que cumplir cuatro de siete criterios».

La diputada Gisela Marziotta aseguró estar «orgullosa de ser parte de este bloque del Frente de Todos, porque estuvimos ampliando derechos; de eso se trató la jornada de hoy, en la que estamos ampliando derechos, y sabemos que eso molesta. Y sabemos que eso molesta mucho, porque hoy sabemos las reacciones que empezaron a haber a partir de que se supo que quizás en minutos nada más sea ley la equidad de género en los medios de comunicación en la República Argentina».

«Evidentemente, eso demuestra que estamos haciendo las cosas bien, que estamos marcando la agenda que la sociedad necesita. Evidentemente, la reacción que tuvieron a lo largo del día de hoy, donde sabemos que hasta han querido que algunos diputados o diputadas cambien su voto para que no se convierta en ley esta ley que es tan necesaria, porque va a lograr que empecemos a erradicar de una vez la violencia por razones de género», aseguró.

La titular de la bicameral de Comunicación Audiovisual, Gabriela Cerruti, aseguró que «los medios han sido dueños de la palabra durante el último siglo. Cuando peleamos por la democratización de los medios, estamos hablando de representar a les trabajadores y trabajadoras y también diferentes pensamientos, voces y agendas».

«Pluralidad de voces significa que los medios de comunicación representen lo que van cambiando y lo que va evolucionando en la sociedad. Queremos que los medios sean pensados también por disidencias y que el discurso incluya esas sensibilidades», agregó.

Por la oposición, tres voces sonaron fuerte y comenzaron a trabar el proyecto a la par de que sus pares de bloque se levantaban en busca de dejar sin quorum la votación. Las portavoces fueron Karina Banfi, Silvia Lospennato y Marcela Campagnoli, quienes plantearon sus dudas respecto del sector privado, señalando incluso una posible «censura indirecta» al sector por la pauta oficial.

Si bien el bloque Córdoba Federal votó a favor en general, se manifestó en la misma línea que Juntos por el Cambio en lo que respecta al sector privado. «En el manejo discrecional de la pauta oficial para los medios en la Argentina, nosotros no estamos de acuerdo, no podemos acompañar. Creemos que en la Argentina es uno de los pilares que deben resguardarse y es un tema que viene a oscurecer uno de los objetivos tan importantes que tiene este proyecto», aseguró.

Sobre el final, cuando la diputada Claudia Bernazza, del Frente de Todos, avanzaba con el cierre, su compañera de banca Paula Penacca le pidió la palabra al ver cómo se levantaba la oposición de sus bancas y llamó a «dejar de lado las presiones posibles de esos grandes grupos del poder económico, que están concentrados también en los medios de comunicación, que no se está discutiendo aquí cómo se asigna la pauta, sino cuáles son las pautas, los criterios que como sociedad y como representantes de esa sociedad queremos consolidar y construir para tener una sociedad mejor, más justa».

«¿Con qué cara van luego a ir a blandir las banderas del feminismo si no se quedan aquí sentadas a defender las banderas de la equidad?», cuestionó Penacca.

En la misma línea, el diputado Germán Martínez dijo que «los que se están levantando no lo están haciendo por las radios comunitaria de Chascomús, sino que se están levantando por la presión de los grandes medios de comunicación», y los acusó de que «hablan de proteger a los medios chicos pero garantizan a los grandes».

Claudia Bernazza afirmó que «llama poderosamente la atención que sean diputadas que han esgrimido las banderas del feminismo las que hoy estén dudando por un artículo 8°». En este marco, se refirió a la presión realizada por la Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (Adepa), la Asociación de Teleradiodifusoras Argentinas (ATA), la Asociación de Radios Privadas Argentinas (ARPA), la Asociación de Diarios del Interior de la República Argentina (Adira), organismos que se contactaron con diputados y diputadas para pedirles el rechazo a la normativa.

«En esa carta muy extensa me dicen finalmente que ese artículo 8 es el que no acuerdan, porque traería alguna preferencia en la asignación de la publicidad oficial por parte del sector público», explicó Bernazza. En ese sentido, cuestionó a sus pares: «A ver si vamos a votar en favor de la igualdad de género o de los poderes reales», lanzó.

Finalmente, la votación general arrojó 134 votos positivos, que aportaron el Frente de Todos y los interbloques Federal y Unidad Federal para el Desarrollo. Los 9 negativos fueron de diputados y diputadas de Juntos por el Cambio. Logueados de manera remota, dieron quorum pero estuvieron ausentes a la hora de votar Adriana Cáceres, Silvia Lospennato, Martín Maquieyra, Fabio Quetglas, Dina Rezinovsky y Adriana Ruarte.

Cuando se realizó la votación en particular, desde Juntos por el Cambio volvieron a sus bancas y manifestaron su rechazo al cuestionado artículo con 126 votos a favor, 78 en contra y 2 abstenciones. Banfi insistió con el pedido de cambios a la miembro informante, pero Macha mostró su negativa. «¡No aceptamos nada! No es un artículo punitivista, es un incentivo», ratificó.


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