Con la declaración de tres policías, este viernes se desarrolló la 23° audiencia en el marco del juicio que investiga la red de trata y explotación sexual que operaba en la zona roja al momento de la desaparición de Johana Ramallo.
La audiencia de este jueves en el juicio por el caso de Johana Ramallo volvió a poner el foco sobre el hallazgo de restos humanos en las playas de Palo Blanco en 2018. Tres policías de Berisso que participaron del operativo declararon ante el Tribunal y reconstruyeron cómo fue el procedimiento realizado en la zona donde aparecieron los restos, mientras que una testigo que iba a declarar de manera virtual debió postergar su testimonio luego de que uno de los imputados perdiera la conexión desde el penal donde se encuentra detenido.
Pasadas las 10.30 de la mañana, la audiencia estuvo encabezada por el juez Germán Castelli, quien nuevamente participó de manera remota, al igual que sus pares Andrés Basso y Néstor Jarazo. También estuvieron conectados los imputados Hernán Rubén García; Carlos Alberto Espinoza Linares; Mirko Alejandro Galarza Senio; Celia Benítez; Celia Giménez y Paola Erika Barraza. En la sala sólo estuvieron presentes la querella, representada por Marta Ramallo junto a sus abogados, y la militancia que la acompaña.
Los tres testimonios correspondieron a oficiales de Berisso que participaron del operativo realizado en 2018, cuando se encontraron restos en las playas de Palo Blanco. Los tres prestaban servicio entonces en la Comisaría Segunda de esa localidad, en la zona conocida como Los Talas. Durante el procedimiento realizaron la inspección ocular, tomaron fotografías y notas, y se contactaron con la Policía Científica para que llevara adelante las tareas de rigor.
Uno de los oficiales recordó que los restos fueron hallados entre las raíces de un árbol y que ya estaban blancos, aunque “se distinguía un pequeño tatuaje”. Consultado sobre el lugar, el mismo oficial aseguró que se trata de una zona prácticamente deshabitada, aunque frecuentada por pescadores. A partir del hallazgo, recordó, se solicitaron refuerzos para realizar un rastrillaje entre Palo Blanco y Playa Bagliardi, del que participaron otras comisarías y Prefectura, en un operativo con resultado negativo.
Durante la jornada también estaba prevista la declaración virtual de otra testigo. La mujer había sido imputada en la causa, pero tiempo después fue sobreseída al quedar demostrado que ella también era víctima de la red de proxenetas que operaba en la zona roja, puntualmente de Galarza Senio. Según distintas notas periodísticas, el imputado era su pareja y también su proxeneta. Detenido en una unidad penitenciaria de La Plata, perdió la conexión al momento de la declaración. En este marco, para dar lugar a su pedido de estar presente, Castelli postergó la declaración para la próxima audiencia que será el viernes 22.
