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La locomotora china anda más rápido

China ocupa más del 70% de los kilómetros de trenes de alta velocidad del mundo y desarrolló un prototipo que alcanzará los 400 km/h sobre rieles. Los récords del servicio ferroviario como metáfora del rol de Beijing en el crecimiento económico global.

Por Fernando Capotondo

Doscientos años después que los ingleses crearan las locomotoras a vapor, China presentó un nuevo prototipo de tren de alta velocidad que alcanzará los 400 kilómetros por hora sobre rieles convencionales, lo que lo convertirá en uno de los más rápidos del mundo. No es un logro aislado, ni un milagro chino. El país asiático ocupa más del 70% del kilometraje operativo global de este tipo de ferrocarriles, su red ya fue utilizada por más de 22.900 millones de pasajeros, y exportó su modelo de transporte a más de 40 países y regiones.

A estos avances, difíciles de mensurar por su magnitud, se suman la construcción de 10.000 kilómetros de vías de alta velocidad en 4 años, la formulación de los últimos 13 estándares internacionales de la Unión Internacional de Ferrocarriles (UIF) y “la integración de tecnologías como la inteligencia artificial, los macrodatos y el internet de las cosas, para construir por primera vez en el mundo un sistema tecnológico inteligente de ferrocarriles de alta velocidad”, según explicó el director del Centro de Macrodatos del Instituto de Electrónica de la Academia de Ciencias Ferroviarias de China, Li Guohua.

Li fue uno de los participantes del XII Congreso Mundial de la UIF sobre Ferrocarriles de Alta Velocidad, realizado recientemente en Beijing, en forma paralela a la XVII Feria Internacional de Tecnologías y Equipos de Ferrocarriles Modernos de China. En este último encuentro, no solo anunciaron que el nuevo prototipo CR450 (el más rápido sobre rieles) podría comenzar su uso comercial hacia finales de 2026, sino también informaron sobre la exitosa adaptación que alcanzó la serie Fuxing (la última generación de trenes de alta velocidad) en los entornos operativos de frío extremo, fuertes vientos y eventuales tormentas de arena que puede presentar el territorio chino.

Mientras estos trenes quizás sean inalcanzables para algunos países, lo concreto es que en China constituyen uno de los principales medios de transporte desde hace años, tanto por los 16 millones de pasajeros que pueden utilizarlos por día como por su reconocida importancia estratégica. A finales de 2024, el kilometraje operativo ferroviario de alta velocidad de China alcanzó los 48.000 kilómetros, lo que representó más del 70 por ciento de la cifra total del mundo, cubriendo el 97% de las ciudades con poblaciones superiores a las 500.000 personas. Y para el 2035 esperan contar con 70.000 km. de vías operativas, aventuró la agencia Xinhua en un informe especial.

La Ruta de la Seda Ferroviaria

Este avance de China se produjo en el marco de los 65.000 kilómetros que los trenes de alta velocidad alcanzaron en todo el mundo, con miles de millones de pasajeros que se beneficiaron de este modo de transporte rápido, seguro y con bajas emisiones de carbono, según indicó el presidente de la UIF, Alan Beroud.

Según cifras oficiales, la República Popular China cooperó en la planificación, diseño, construcción y operación de estos trenes en más de 40 países regiones, y participó en más de 300 proyectos de formulación y revisión de normas internacionales.

Por ejemplo, el tren Yakarta-Bandung, conocido como “Whoosh”, fue el primer ferrocarril chino de alta velocidad que fue construido en el extranjero. En cuestión de días se integró a la vida cotidiana de Indonesia, al reducir el tiempo de viaje entre las dos ciudades de 3 horas a unos 40 minutos.

Desde el Yakarta-Bandung, hasta el Ferrocarril China-Laos, y la línea principal del proyecto China-Kirguistán-Uzbekistán (que ha entrado en la fase de construcción final) la tecnología, los estándares y equipos chinos han acelerado su integración al pulso mundial, reconocieron en el congreso de la UIF, donde el Grupo Estatal de Ferrocarriles de China aprovechó para firmar acuerdos de cooperación con España, Francia, Bielorrusia, Kazajstán, Azerbaiyán, Uzbekistán y otros países.

“China está dispuesta a profundizar la cooperación con otros países y a reforzar el intercambio de tecnología, través de ‘vínculos duros’ en infraestructura y ‘vínculos blandos’ de reglas y normas”, había planteado el viceprimer ministro chino Zhang Guoqing meses atrás.

En América Latina, esta política aún no se reflejó en el impulso de trenes de alta velocidad, aunque sí en la construcción de líneas ferroviarias de impacto asegurado, entre ellas el Proyecto Bioceánico Brasil-Pacífico (que recorrerá 3.000 kilómetros desde la costa atlántica al puerto peruano de Chancay) y el Proyecto Santiago-Batuco anunciado esta semana (que conectará la zona norte de la capital chilena con el servicio de trenes eléctricos).

Las vías de los récords

Más allá del desarrollo de las formaciones de alta velocidad, China viene registrando un continuo crecimiento en sus viajes en tren, cualquiera sea su modalidad, a tal punto que registró el impresionante número de 823 millones de traslados entre el 1 de julio (comienzo de la temporada alta de verano) y el 23 de agosto, con un aumento interanual del 6,4% y un promedio diario de 15,23 millones, según informes del Grupo Estatal de Ferrocarriles (GEF).

En su reporte del mes pasado, el organismo había confirmado un nuevo récord histórico de China, con 2.240 millones de viajes de pasajeros realizados en el primer semestre de 2025, lo que representó una suba del 6,7% en comparación con el mismo período del año pasado, y un funcionamiento diario de 11.183 formaciones en promedio, con un incremento interanual del 7,5%. Solo en julio, la inversión en ferrocarriles superó los 10.000 millones de dólares, según precisó esta semana Li Ying, portavoz del Ministerio de Transporte.

En este contexto, imposible soslayar las más de 2.330 millones de toneladas transportadas por el sistema ferroviario de carga durante los primeros siete meses de 2025, con un crecimiento interanual del 3,3%, según datos de la China State Railway Group Co. Ltd.

En el mismo período, el transporte internacional de carga realizó 8.526 viajes por rutas de Asia Central, lo que representó un aumento del 23,2% respecto a 2024. Como muestra, basta el Ferrocarril China-Laos, que llevó más de 3,44 millones de toneladas, con una suba del 6,4%.

China convirtió a su sistema ferroviario en uno de los espejos de su tiempo. Mientras otros países detuvieron obras como si fueran un lujo prescindible, Beijing suma récords pasajeros, toneladas de carga y kilómetros recorridos a una velocidad que no conoce pausas. La vieja figura de la “locomotora china” ya no solo expresa la influencia del país asiático en el crecimiento económico global: ahora también define, valga la literalidad, la carrera vertiginosa de sus trenes de alta velocidad.