La diputada nacional y secretaria general del Partido Justicialista, Teresa García, cruzó a Carlos Bianco luego de que el ministro de Gobierno bonaerense cuestionara la “falta de conducción” en el PJ. En un marco político signado por la avanzada del Gobierno nacional de Javier Milei contra los derechos laborales mediante la reforma laboral, el funcionario bonaerense había optado por apuntar contra la conducción política del Partido Justicialista, a cargo de Cristina Kirchner.
“ ‘Sin chistar’ guarde respetuoso silencio. Hay miles que hoy se han quedado sin trabajo y sin salud”, le espetó García, recordando al hombre de confianza de Axel Kicillof que, antes que los dardos al interior del peronismo, está la frágil situación que atraviesan las y los trabajadores por la política económica de ajuste y la reforma laboral regresiva.
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“Hay un problema de conducción, hay un problema de fragmentación. Esto es real, es visible, se ve todos los días en los diarios, en la tele”, había dicho Bianco a Infobae en Vivo, sin aludir a la proscripción y prisión de la presidenta del PJ. «Cristina es de uno de los sectores que tiene el peronismo fragmentado», amplió.
Y agregó: “No podemos estar echándole la culpa a otro todo el tiempo, los peronistas. Nos tenemos que hacer cargo de esta situación, de que somos hoy una fuerza que está en fragmentación, entender eso y construir con todos, con todos los sectores”.
Ante esos dichos, a través de la red social X, la histórica dirigente peronista lo cuestionó: “No se si se enteró que la conducción está presa, proscripta, y con restricción inhumana”. Y remató: “Más peronismo por favor”.
El entorno a la exmandataria ha subrayado la necesidad de reconocer el liderazgo de la expresidenta como el eje ordenador del peronismo, especialmente en un contexto marcado por la persecución judicial y los fallos que buscan limitar su participación política.
Sin embargo, la dinámica interna en la provincia de Buenos Aires ha generado focos de tensión, donde sectores cercanos a la gobernación han manifestado la necesidad de rediscutir la conducción, como el caso de Bianco, portavoz de Kicillof. Este debate se produce en un momento crítico, donde la aplicación de la reforma laboral, el ajuste y los despidos exigen, según el sector alineado con la conducción nacional del PJ, una cohesión en defensa de la expresidenta.
