Search
Close this search box.
Search
Close this search box.

Protesta en CONICET contra su desfinanciamiento, suspensión de becas y despidos

Ante el devaluado presupuesto para el principal organismo científico del país, su directorio suspendió la publicación de los resultados de la convocatoria a becas y promociones; esto impacta de lleno en las expectativas de formación de investigadores. A esto se sumaron 50 despidos de personal administrativo. Protesta de trabajadores en la sede porteña de barrio Palermo.

La comunidad científica se encuentra en estado de alerta e incertidumbre por el ajuste presupuestario del Gobierno nacional que impacta en el funcionamiento del CONICET, el principal organismo científico del entramado de ciencia y tecnología y de prestigio en toda Latinoamérica. El Gobierno había decidido prorrogar y congelar el presupuesto de 2023, lo que implica desfinanciar al sector al mantener la misma partida presupuestaria que el organismo contó en 2023 y que, debido a la escalada inflacionaria, quedó reducida a niveles insostenibles.

Por el ajuste, el directorio del CONICET anunció ayer en un comunicado que queda pospuesta «la publicación de los resultados de la convocatoria a becas y promociones» hasta tanto «se configure el presupuesto definitivo». A su vez, pidió al presidente del organismo, Daniel Salamone, «arbitrar los medios para realizar las gestiones que permitan obtener las adecuaciones necesarias al presupuesto». 

No difundir los resultados de la convocatoria a 2.400 becas implica dejar en suspenso a entre 4.000 y 5.000 personas que buscan su lugar en el sistema científico y no pueden realizar sus doctorados y posdoctorados, precisó a Contexto Flavio Silves, responsable técnico de un laboratorio de magnetismo del CONICET y secretario de Profinanzas de ATE provincia de Buenos Aires. Es decir, la falta de convocatorias atenta contra las expectativas de jóvenes por llevar adelante sus carreras como investigadores.

https://twitter.com/ATEConicetCABA/status/1747713153482256623?s=20

A este hecho se sumó el despido de cincuenta trabajadores y trabajadoras del CONICET, quienes realizan tareas administrativas y sus contratos vencen el último día de marzo. Las cesantías se enmarcan en la política del Gobierno de eliminar puestos de trabajo que dependen del Estado nacional.

Ante este cuadro de situación de desfinanciamiento y despidos, trabajadores y trabajadoras del organismo realizaron un ruidazo en la explanada de la sede del CONICET, en el barrio porteño de Palermo, donde estuvo Salamone, aunque no dio respuestas ni novedades, dijo Silves. La protesta continuará el 24 de marzo, cuando ATE se pliegue al paro nacional que convocó la CGT, y también habrá una jornada nacional de lucha del CONICET el 30 de marzo para evitar los despidos.

Amenazas cumplidas

Si bien en campaña Milei había anticipado que privatizaría el CONICET, mientras que un diputado de su espacio, Bertie Benegas Lynch, declaró que lo cerraría, estas medidas no parecen estar en el radar de su Gobierno. Pero sí lo está desfinanciado a través de la falta de actualización presupuestaria en medio de inflación récord y despidos de personal administrativo. Esto, a pesar del probado y reconocido funcionamiento del CONICET en materia de producción en ciencia y tecnología y en formación de investigadores e investigadoras.

«La preocupación que la comunidad científica había manifestado sobre el futuro de la ciencia en el gobierno de Milei comienza a confirmarse. El ajuste afecta a las becas que son el semillero de nuestros investigadores y empiezan los despidos de administrativos», tuiteó Roberto Salvarezza, ex ministro de Ciencia y Técnica y ex presidente del CONICET.

El científico también alertó por el proyecto de ley ómnibus que trata actualmente la Cámara de Diputados y cómo podría afectar a los organismos científicos que dependen del Estado. «El Congreso no debe permitir la aprobación de la ley Ómnibus que, entre los muchos derechos que avasalla, otorga al Ejecutivo la posibilidad de intervenir organismos como el CONICET, INTA, INTI, CNEA, entre otros, con el claro objetivo de desmantelar el sistema de CyT».

El impacto del ajuste en la ciencia y la tecnología financiadas por el Estado lo había advertido este lunes el investigador Alberto Kornblihtt, en la Comisión de Diputados del Congreso, cuando se expresó en contra del contenido del proyecto de ley ómnibus. Frente a los legisladores nacionales, el prestigioso científico dijo que con el presupuesto de 2023 «no llegamos a pagar los sueldos de CONICET en junio y no va a haber plata para mantener a los 300 institutos federales».


SECCIONES