A días de cumplirse los 50 años del último golpe de Estado, las miradas están puestas sobre la delicada coyuntura que atraviesa la Argentina en materia de derechos humanos. En este caso, las advertencias escalan a la plana internacional con un pronunciamiento de la Organización de las Naciones Unidas, entidad que manifestó su preocupación por el “deterioro” del país en este aspecto.

Expertos de la ONU presentaron un comunicado donde analizaron cómo el gobierno de Javier Milei generó un grave retroceso para el país que supo ser un faro mundial en la lucha por los derechos humanos y la justicia. Entre otros puntos, la entidad advirtió sobre “la reducción del papel del Estado en la promoción de investigaciones penales por crímenes contra la humanidad” desde 2024 a esta parte, así como también señaló “la obstrucción del acceso a los archivos de la dictadura y el debilitamiento de mecanismos de reparación y apoyo a las víctimas”.

“Desde el retorno a la democracia en 1983, Argentina se ha consolidado como un referente mundial en materia de justicia transicional”, afirmaron los expertos para referirse al largo camino emprendido por el universo de los derechos humanos en Argentina hacia esta parte. Allí remarcaron hitos como la CONADEP, el Juicio a las Juntas, el enjuiciamiento de más de mil perpetradores de crímenes de lesa humanidad, el Banco Nacional de Datos Genéticos, la restitución de la identidad de niños desaparecidos y el establecimiento de decenas de sitios y políticas de memoria.

“Aunque con vaivenes y lagunas, durante décadas el país avanzó enormemente en la lucha contra la impunidad y en garantizar los derechos a la verdad y a la memoria”, expresaron y añadieron: “Lamentablemente, hoy estamos observando un rápido deterioro del liderazgo mundial de Argentina en este ámbito”.

Cabe recordar que la ONU ya había lanzado reiteradas advertencias sobre el estado de situación en Argentina durante el año pasado, agravadas por las declaraciones en Ginebra pronunciadas por el entonces subsecretario de Derechos Humanos de la Nación, Alberto Baños. Durante una audiencia frente al Comité contra la Tortura de la ONU, Baños no sólo negó las acusaciones de violaciones a los derechos humanos por parte del Gobierno, sino que además lanzó declaraciones de tinte negacionista de los crímenes de lesa humanidad perpetrados por la dictadura.

“Las autoridades deben abstenerse de recurrir a la desinformación y al discurso de odio en relación con estos crímenes y sus víctimas. Intentar reescribir el pasado con narrativas negacionistas o revisionistas constituye otro retroceso alarmante y una violación de los derechos humanos”, afirmaron desde la ONU en su reciente informe respecto a este punto.