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«Los voy a fundir a todos»: en un día de furia, Milei amenazó a los gobernadores y echó a un ministro

El funcionario fue señalado como responsable de filtrar parte de las conversaciones en la reunión de gabinete que el presidente mantuvo con su equipo en la que volvió a cargar con amenazas contra las provincias por los escasos avances en los acuerdos para la ley ómnibus. La cartera sería degradada a secretaría y absorbida por el Ministerio de Economía que conduce Luis Caputo.

Los desaguisados por las escandalosas negociaciones con la «oposición dialoguista» para aprobar la ley ómnibus que el Gobierno cosechó en los últimos días elevaron la tensión a un punto máximo, con amenazas abiertas a las provincias que no acompañen el proyecto del Ejecutivo. «Los voy a dejar sin un peso, los voy a fundir a todos», fue la frase del presidente que se filtró de la reunión de gabinete que mantuvo en la Casa Rosada este jueves, cuando juntó a su equipo tras la histórica marcha que realizó la CGT en rechazo de las reformas impulsadas por su Administración. 

La bronca del mandatario con los gobernadores, particularmente con los de Juntos por el Cambio que frenaron su abierto apoyo a la ley con algunas modificaciones (que increíblemente no fueron incorporadas en el dictamen y hay sospechas de que el texto fue retocado después de haber sido firmado), se acrecentó en los últimos días, pero hasta ahora las amenazas llegaban de un hombre clave de su Gobierno, el ministro de Economía, Luis Caputo. 

«Toto» Caputo hizo pública esta semana la intención de ahogar financieramente a las provincias en caso de que el texto de la ley no sea aprobado en su totalidad. Mientras una multitud de trabajadores marchaba en la ciudad de Buenos Aires el miércoles, el ministro anunciaba una reunión con funcionarios del Gobierno para «delinear todas las partidas provinciales que se recortarán inmediatamente si alguno de los artículos económicos es rechazado». La advertencia del ministro, claramente direccionada a los potenciales aliados y no a los adversarios, tuvo respuesta de Miguel Ángel Pichetto, uno de los opositores que mantiene diálogo abierto con los representantes del Ejecutivo para sacar la ley. «El ministro de Economía, que no tuvo la valentía de venir al Congreso, tiene que dejar de apretar a los gobernadores y tratar de buscar acuerdos con los Gobiernos provinciales en lugar de amenazarlos», afirmó. 

Las evidentes dificultades que muestra el Gobierno en la negociación con la oposición que prestó sus votos para acompañar el megaproyecto a cambio de algunos puntos (que aún no se sabe si serán reconocidos) llegó el jueves a un punto cúlmine con el brote presidencial. 

Lejos de desmentir la filtración a la prensa de la declaración textual, Milei echó a uno de los ministros, que, si bien venía de tener roces con el jefe de Gabinete, Nicolás Posse, fue acusado de ser quien pasó el dato. Se trata del ministro de Infraestructura, Guillermo Ferraro, que condujo hasta el jueves una cartera que incluía áreas clave como Transporte, Energía, Obras Públicas, Minería, entre otras, y que podrían pasar a la órbita del Ministerio de Economía, que inclinaría la balanza del Gobierno hacia el ala macrista. 

Tras la escalada en la violencia y publicidad de las amenazas, el gobernador rionegrino, Alberto Weretilneck, cuestionó al Gobierno central por el desprecio al federalismo y señaló: «Saquen de sus cabezas vernos de rodillas». 

«En la Patagonia producimos más del 90 % del gas y el petróleo del país. Generamos más del 25 % de la energía eléctrica que hace funcionar a la Argentina. Tenemos en nuestras provincias los mejores centros turísticos que generan divisas. Tenemos agricultura, ganadería y pesca», escribió en sus redes sociales el mandatario provincial, casi en una devolución de gentilezas por la amenaza, y afirmó: «Dejen de amenazar y convoquen al diálogo. Dejen de apretar y busquen acuerdos grandes para avanzar como sociedad».


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