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Larroque participó del operativo en Villa Itatí y sostuvo que el nivel de contagios está en «márgenes administrables»

Hacia el norte, Villa Itatí limita con Villa Azul, el barrio popular que hace diez días fue aislado por el salto en la cantidad de contagios confirmados en el marco del programa Detectar, con el que las autoridades nacionales y provinciales realizan testeos masivos en estos asentamientos. 

«Estamos testeando. Estamos en un nivel de positividad que no es alarmante pero que sí requiere un nivel de atención importante, sobre todo en la zona lindante a Villa Azul», explicó durante su recorrido por el barrio el ministro de Desarrollo de la Comunidad, Adrés Larroque, y destacó el objetivo del aislamiento de Villa Azul fue «evitar que se trasladara el virus a Villa Itatí, que tiene una población cinco o seis veces más grande». 

«Eso fue eficaz y tenemos un nivel de contagio que está en márgenes administrables. Este barrio lo hemos dividido en tres áreas sanitarias, y la lindante a Villa Azul es en la que estamos poniendo más atención», agregó Larroque. 

Villa Azul, que comparten los municipios de Quilmes y Avellaneda, tiene unos 5.000 habitantes y días atrás encendió las alarmas por el registro de más de doscientos casos positivos de COVID-19. En Villa Itatí viven unas 15.000 personas, pero la cantidad de resultados positivos fue mucho menor a la detectada a pocos metros. 

Larroque destacó que paralelamente a la vigilancia sanitaria estricta van a hacer «una asistencia social más profunda para que la gente no tenga que movilizarse». 

Por otro lado, explicó que «estos barrios tienen los mismos márgenes de contagio que tiene el resto de la provincia. De hecho, los casos en barrios populares hoy son el 16% de los contagios; el problema es que en estos barrios no tienen las mismas condiciones que otros para enfrentar el virus». «Tenemos que ser muy cuidadosos en estos lugares, porque además de la cuestión sanitaria tenemos aparejadas otras cuestiones que tienen que ver con la cuestión social y el abastecimiento de las personas», añadió. 

En ese sentido, advirtió que «esto tiene que ser un punto de inflexión para plantear en el mediano y largo plazo, con un plan y un consenso de todos los sectores, una integración urbana de los barrios populares de la provincia». 


 

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