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Docentes y no docentes de universidades convocaron a un paro contra el ajuste de Milei

Será el jueves 14 de marzo en rechazo del ajuste presupuestario y la pérdida salarial del 50 % de las y los trabajadores.

Gremios de docentes y no docentes de universidades de todo el país convocaron a un paro para el jueves 14 de marzo en rechazo del ajuste presupuestario del Gobierno nacional en las casas de estudio y en los salarios de las y los trabajadores.

La medida de fuerza durará veinticuatro horas y será «sin asistencia a los lugares de trabajo, con actividades de visibilización por todo el país», sostuvo el Frente Sindical Universitario. 

La Conadu sostuvo que el paro es contra el desplante del Gobierno nacional a la paritaria universitaria, un atraso salarial del 50 %, el congelamiento del presupuesto universitario, la suspensión de las becas para estudiantes, el desguace en Ciencia y Tecnología y la quita salarial del FONID para el nivel preuniversitario.

Pérdida salarial

En la última reunión paritaria, el Gobierno nacional cerró unilateralmente la negociación e impuso un aumento del 16 %, calificado como «insuficiente» por los gremios, contra una inflación que en los últimos dos meses acumuló más del 45 % y no sería inferior al 15 % en febrero, según consultoras privadas.

«La política de ajuste de Milei, Caputo y Torrendel vuelve a llevar nuestros salarios por debajo de la línea de pobreza, reeditando una situación superada hace 20 años», advirtió Conadu.

Los gremios reclamaron una suba del 50 % que permita recuperar las pérdidas ocasionadas por la devaluación del 118 % de diciembre y la política de desregulación que elevó los precios de los bienes de la canasta familiar.

Universidades con presupuesto

Con las clases ya iniciadas, las universidades nacionales vienen funcionando con una prórroga del presupuesto 2023, ya que el Congreso no votó una ley para el actual ejercicio. A pesar de las gestiones que han tenido las y los rectores con funcionarios de la Subsecretaría de Políticas Universitarias para actualizar el presupuesto en función de la creciente inflación, por el momento no han tenido respuestas favorables. 

«Es tiempo de advertir, con la gravedad que la situación impone, que, de no mediar acciones que rectifiquen el rumbo, se verá seriamente afectado el pleno funcionamiento de las instituciones universitarias públicas», advirtieron los rectores el 22 de febrero en un comunicado.

En la Universidad Nacional de La Plata sus gremios de docentes, nodocentes y estudiantes realizaron el viernes último una marcha con concentración frente al Rectorado y pidieron a la Administración nacional mayor inversión presupuestaria y subas salariales acordes a la inflación.

La UNLP y las demás universidades del país piden también inversión en ciencia y tecnología y continuidad de los programas educativos y de las obras de infraestructura.

Los rectores advirtieron que la falta de actualización presupuestaria les impediría en los próximos meses proseguir con el normal funcionamiento. Pero el cuadro crítico ya llegó a algunas casas de estudio. Por caso, la Universidad Nacional de Quilmes comunicó que «una parte de la oferta académica de grado y pregrado se adecuará a las posibilidades presupuestarias actuales». Y añadió que «no será posible costear cursos adicionales y contratos de docentes extra».


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