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Del fallo por YPF en EE.UU. a las presas políticas

Todo comenzó con decisiones de los poderes oligárquicos hace casi diez años. Ahora, una jueza de Nueva York ordenó el asalto “legalizado” de un fondo buitre contra la petrolera argentina. El régimen arrestó a seis militantes, en su mayoria mujeres. “Terrorismo de Estado de baja intensidad”, dijo Cristina.

Por Miguel Croceri (*)

Cristina Kirchner es una líder política que está detenida -por ahora en su domicilio- y además se le prohibió de por vida ejercer cargos públicos. No es la única presa política de Argentina pero obviamente en la más notoria.

Tanto ella como otras personas, particularmente mujeres, sufren la violencia jurídica del régimen de extrema derecha que favorece los negocios de las élites capitalistas locales -las oligarquías- y los poderes dominantes foráneos con epicentro en Estados Unidos.

La saga de ataques a los derechos humanos y libertades democráticas esenciales no empezó ahora sino hace casi una década. Fue en enero de 2016, cuando los poderes oligárquicos jujeños metieron presa a Milagro Sala. En esos mismos días en Jujuy, y después en los meses y años siguientes en todo el país, fue numerosa la cantidad de dirigentes y militantes detenidas/oscomo parte de una estrategia de persecución política disfrazada de “legalidad”. (Artículo “De Milagro a Cristina: diez años de ‘Poder Judicial del odio’, publicado en Contexto semanas atrás, cuando la Corte Suprema confirmó la sentencia contra la ex presidenta de la Nación. Nota del 15/07/25).

En aquel tiempo todavía no había tomado el control del Estado el extremismo ultra-capitalista salvaje y pro-estadounidense que hoy azota a nuestro país, sino su antecesor, que fue la etapa previa necesaria y generadora de las condiciones -en particular la toma de una deuda externa que asfixia a la economía nacional- para llegar a la situación actual: era el régimen de derecha que encabezaba Mauricio Macri, y que en Jujuy conducía el entonces gobernador, el radical Gerardo Morales.

Para aproximarse a una comprensión de lo que ocurre hoy en la política, la economía y la sociedad argentinas, es crucial advertir que ni Macri antes ni Milei ahora ejercen el gobierno de la Nación solos, o unicamente sostenidos por resultados electorales, sino que su principal fortaleza reside en los poderes económicos de aquí y del exterior, y asimismo en otros poderes de facto -judiciales, comunicacional-propagandísticos, militares, diplomáticos, de los servicios secretos, entre otros- aliados para representar iguales o similiares intereses.

Es decir que cuando la derecha de hace casi diez años (Macri, quien inició su gestión en diciembre de 2015) y la ultraderecha de estos tiempos (encabezada por Milei desde diciembre de 2023) acceden al Poder Ejecutivo de la Nación, no solo se constituyen en “gobiernos” sino en “regímenes” políticos y corporativos. Ciertos/as dirigentes y fuerzas políticas ocupan cargos en los más altos niveles del Estado, y las grandes corporaciones -o poderes de facto- locales y extranjeras forman parte del mismo sistema de dominación sobre el conjunto del pueblo.

Corte Suprema, poderío mediático, “fondos buitre”

Un “régimen” no queda constituido en un solo instante, al asumir el gobierno que es su cara oficial, formal e institucional, sino que su conformación es el resultado de un proceso de acumulación de fuerzas. Pero hay pasos claves y determinantes en esa dirección.

Por eso Macri, en los primeros días de su gestión designó en la Corte Suprema a dos jerarcas judiciales que hoy detentan un enorme poder: el actual presidente del tribunal, Horacio Rosatti, y el vicepresidente, Carlos Rosenkrantz. Son los máximos responsables legales del encierro y proscripción de quien fuera compañera de Néstor Kirchner.

(Macri los designó primero de forma alevosamente inconstitucional, por decreto y “a dedo”. Pero seis meses después gran parte de los/las senadoras/es del peronismo, que eran mayoría en la Cámara alta, le dieron los votos para aprobar su nombramiento como indica la Constitución, o sea con acuerdo del Senado. Sólo se opusieron los/las kirchneristas y unos/as pocos/as legisladores/as más, que entre todos/as sumaban apenas una minoría. El detalle de cómo votó cada uno/una, puede verse en un informe del portal “Parlamentario” de aquel momento. Nota del 15/06/2016).

De modo similar, pocas semanas después de asumir, el macrismo derogó también de facto, “de prepo”, por decreto, las cláusulas antimonopólicas de la entonces llamada “ley de medios”, formalmente Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual. (“Para que los medios queden en pocas manos”, tituló en aquella ocasión Página 12. Nota del 05/01/2016).

Como resultado desemejante acto de violencia jurídica, el Grupo Clarín no solo mantuvo su posición dominante en el mercado de la televisión y la radio, sino que tiempo después compró la empresa Telecom, y este año, además, Telefónica. Así, su volumen de negocios y su poder por encima de toda la sociedad crecieron de forma exponencial.

Simultáneamente, apenas llegó al gobierno Macri desmanteló la política nacionalista construida por Cristina Kirchner para evitar el pago de la deuda usuraria exigida por los “fondos buitre”. Estos gigantescos conglomerados financieros trasnacionales habían adquirido a precios “regalados”, en el mercado global, bonos de la deuda argentina que estaban en cesación de pagos tras la quiebra del país en diciembre de 2001.

Dichos fondos se negaron a reestructurarsus acreenciastanto en 2005 como en 2010, las dos rondas de negociación que llevó a cabo el kirchnerismo con poseedores de bonos impagos. Entre ambas instancias, casi el 93 % de los acreedores aceptó acuerdos con nuestro país que incluían una quita del capital, menores intereses y mayores plazos. Pero los “buitres” -que a su vez eran una porción mínima del 7 % restante- no negociaron nada y después exigieron el pago total de los bonos que habían comprado devaluados, a precios ridiculamente ínfimos.

Cuando el macrismo llegó al gobierno, les pagó a los usureros. Uno de los más gigantescos desembolsos, por US$ 9.300 millones (nueve mil trescientos millones de dólares), tuvo lugar en abril de 2016. (Fue un acontecimiento en las finanzas mundiales, como lo reflejó el diario español El País. Nota del 16/04/2016).

En ese momento comenzó el nuevo ciclo de endeudamiento que estrangula a la economía argentina, a pesar de que prácticamente no existe debate público al respecto, excepto por intervenciones de la propia Cristina.

Macri tomó más y más deuda, y no llegó a una nueva cesación de pagos -a la cual en Argentina se la denomina con la palabra del inglés “default”- porque en 2018 lo salvó el Fondo Monetario Internacional (FMI) por orden de Donald Trump. Hoy Milei hace lo mismo: endeuda y endeuda al país -con cargo a las presentes y futuras generaciones de argentinas y argentinos-, hasta que en algún momento indetermnable del futuro vuelva a producirse una quiebra de las finanzas y todo el funcionamiento económico de la Nación.

(Nueve años atrás, cuando el macrismo comenzó un nuevo ciclo de deuda usuraria, el diario The New York Times publicó un artículo de opinión de dos economistas. Uno de ellos, entonces muy joven, era el argentino Martín Guzmán, quien a la sazón sería ministro del gabinete nacional. El otro era el Premio Nobel de Economía en 2001, Joseph Stiglitz. Independientemente del posterior desempeño de Guzmán en la función pública, aquel texto era esclarecedor. Se titulaba “Cómo los fondos buitre se aprovecharon de Argentina”. Nota del 01/04/2016).

Acoso judicial e instigación a los crímenes políticos

No por casualidad, el mismo mes de hace nueve años en que Argentina volvió a ser sometida a una nueva etapa de estrangulamiento económico a través de la deuda, Cristina Kirchner sufría los primeros acosos de la corporación judicial.

El 16 de abril de 2016 tuvo que presentarse por primera vez ante el juez antidemocrático y ultra-antikirchnerista Claudio Bonadio (quien murió a comienzos de 2020). Esa vez, bajo la lluvia, una multitud la respaldó con una movilización a los tribunales de (la calle) Comodoro Py, en el barrio porteño de Retiro. (La página web de Radio Universidad Nacional de La Plata ofrece un informe sobre el tema, que incluye fragmentos sonoros del discurso que ella pronunció ese día. Posteo del 13/04/2016).

Mucho tiempo después, aquella ofensiva contra los intereses de la Nación, los derechos populares y las libertades democráticas, iniciada por el régimen de derecha que presidía Macri, hoy es llevada a niveles agravados y extremos por la ultraderecha que encabeza Milei. Los presidentes/as pueden ser ellos u otros/as, pero los poderes oligárquicos y de la dominación norteamericana son los mismos.

En la semana recién transcurrida fueron perpetradas acciones devastadoras en contra de Argentina y de sus ciudadanos/as. Desde el fallo de una jueza de Estados Unidos a favor de un fondo buitre para asaltar -con apariencia de “legalidad”- la empresa nacional de mayoría estatal YPF, hasta la captura -por parte del aparato judicial y policial del régimen gobernante- de un grupo de nuevas presas políticas.

Las víctimas son en su mayoría mujeres (hasta este sábado eran cuatro), y además un varón. Otra mujer inicialmente detenida, recuperó su libertad. Fueron apresadas con la excusa de que participaron de una protesta -que consistió en arrojar bosta de caballo, y además colocar un pasacalles y dejar panfletos con inscripciones políticas- en la entrada de la vivienda del diputado nacional y precandidato a la reelección José Espert.

(Información del Centro de Estudios Legales y Sociales, CELS, que participa de las acciones jurídicas para liberar a las detenidasy el detenido. Posteo del jueves 03/07/25. Con posterioridad a ese reporte, le fue concedida la prisión domiciliaria a Alesia Abaigar, una de las cuatro mujeres presas. Antes también había sido detenida su madre, luego liberada).

El legislador frente a cuyo domicilio se realizó la protesta, es un agitador extremista que desde hace al menos tres años ha instigado públicamente a cometer crímenes políticos, a través de la consigna “cárcel o bala” contra dirigentes o sectores sociales a los que considera enemigos.

(Un artículo al respecto fue incluido en una edición de Contexto hace algo menos de tres meses. Nota del 18/03/25. Dos años atrás, en el portal Vaconfirma, el mismo autor reseñaba y criticaba la prédica criminal -y los antecedentes de mucho tiempo antes- de los entonces diputados Javier Milei y José Espert, y además de Mauricio Macri, quienes instigaban a “meter bala” y/o a “dinamitar” o “semi-dinamitar todo”. Nota del 16/04/2023).

Espert es un peligroso y muy agresivo propagandista del capitalismo salvaje extremo y pro-estadounidense, que en su retórica política se justifica diciendo que sus expresiones violentas surgen de mandatos de la ley y la Constitución.

Hacer creer que protestar es “terrorismo”

La extrema derecha oficialista, que (como ya se dijo en esta columna de opinión y en ocasiones anteriores) no es solo el gobierno sino el conjunto del régimen político y corporativo, pretenden instalar en la opinión pública la creencia de que la protesta pacífica frente a la vivienda del legislador fue un acto de terrorismo.

Esa estrategia antidemocrática y de persecusión a militantes opositoras/es es ejecutada principalmente por la jueza federal de San Isidro, Sandra Arroyo Salgado. Las acciones de privación ilegítima de la libertad están a cargo del ministerio de Seguridad Nacional que conduce Patricia Bullrich.

En la faz de acción psicológica para manipular ideológicamente a la población, actúan las cadenas mediáticas de derecha y ultraderecha. (Apenas un ejemplo de ello es un artículo del portal Infobae que, con palabras espectaculares y de alto impacto emocional, califica a la protesta como un “ataque planificado”. Nota del 01/07/25).

Todo lo que ocurre actualmente en nuestro país está ligado a decisiones estratégicas adoptadas por los poderes dominantes hace nueve o casi diez años. Entre ellas, el encarcelamiento de Milagro Sala, el copamiento de la cúpula judicial, el otorgamiento de mayor poderío a los cárteles de la comunicación y el pago a los fondos buitre.

La calidad de vida de las clases bajas y medias de la sociedad -en su gran mayoría- hoyse agravan día tras día. Mientras que desde Estados Unidos, una jueza de Nueva York ordena el asalto patrimonial contra YPF. Y en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), un grupo de militantes -en su mayoría mujeres- fueron apresadas por el aparato represivo del régimen.

El pasado jueves (03/07), luego de recibir al presidente brasileño Lula Da Silva en el departamento donde es obligada a cumplir arresto domiciliario, Cristina Kirchner expresó mediante redes digitales sus consideraciones sobre la coyuntura nacional y denunció la “deriva autoritaria” que vive la Nación “de la mano del gobierno de Milei”.

La presa política -o la líder política presa y proscripta- más notoria y conocida, incluyó un concepto novedoso y muy trascendente para describir el terribledaño que sufren las libertades democráticas ennuestro país: “terrorismo de Estado de baja intensidad” (Crónica de La Política Online, nota del 03/07/25).

Las palabras acertadas de una referente pública influyente en amplios sectores de la sociedad, que es líder/lideresa para millones de personas, pueden resultar una brújula orientadora de las acciones cívicas, tanto individuales como de grupos de pertenencia o bien masivamente colectivas, destinadas a tratar de salvar la convivencia pacífica democrática y los intereses nacionales y populares de Argentina.

(*) Publicado en www.vaconfirma.com.ar