Foto Kaloian Santos


La expresidenta Cristina Fernández de Kirchner declaró este martes ante el Tribunal Oral Federal N°7 en los tribunales de Comodoro Py en el marco del juicio por la llamada “causa Cuadernos”, en una audiencia que volvió a colocar su situación judicial en el centro de la escena política. La exmandataria habló durante cerca de una hora y cuestionó con dureza el proceso judicial, al que calificó como parte de una persecución política sostenida durante los últimos años.

Durante su intervención, Cristina denunció que la causa se construyó a partir de presiones sobre empresarios y maniobras irregulares dentro de la investigación. “Hubo una oleada de detenciones para apretar a empresarios para que declaren en mi contra. Prácticas mafiosas”, sostuvo al referirse al funcionamiento del expediente impulsado originalmente por el fallecido juez Claudio Bonadio y el fiscal Carlos Stornelli.

La exmandataria también defendió su inocencia y cuestionó la falta de pruebas directas en su contra. “Si me hubiera robado miles de millones de dólares no estaría sentada acá”, afirmó durante su exposición ante el tribunal, en una frase que sintetizó el tono de su declaración.

Cristina decidió no responder preguntas del tribunal y utilizó su tiempo de intervención para cuestionar el proceso judicial y el funcionamiento del sistema de “arrepentidos”, que —según denunció— fue utilizado para construir acusaciones mediante presiones sobre los imputados.

La audiencia se produjo en medio de una fuerte movilización de apoyo. Desde temprano, militantes y organizaciones políticas se concentraron frente a su domicilio en la calle San José 1111 y también en las inmediaciones de los tribunales federales para acompañar a la exmandataria durante su traslado y su declaración.

En su exposición, Cristina insistió en que el proceso responde a una estrategia política más amplia destinada a proscribirla de la vida pública. “Estoy sufriendo una condena muy injusta”, afirmó, y advirtió que el funcionamiento del sistema judicial argentino atraviesa una crisis de legitimidad.

La declaración de la exmandataria inaugura la etapa de indagatorias dentro del juicio por la causa Cuadernos, un expediente que involucra a decenas de exfuncionarios y empresarios y que desde su origen fue cuestionado por el kirchnerismo por las irregularidades en la obtención de pruebas y testimonios.

Mientras el proceso judicial continúa su curso, la jornada volvió a mostrar la persistencia de un conflicto político y judicial que atraviesa la vida institucional argentina desde hace años: el que enfrenta a la principal dirigente del peronismo con un sector del Poder Judicial al que acusa de actuar como parte de una estrategia de persecución política.