A tan solo semanas después de haber protagonizado un escándalo ante la Organización de Naciones Unidas donde pronunció un discurso negacionista de los crímenes de lesa humanidad, Alberto Baños renunció a su cargo de subsecretario de Derechos Humanos de la Nación. La noticia se conoció en las primeras horas de la mañana de este jueves, todavía con el revuelo latente por su intervención frente al Comité contra la Tortura de la ONU.
La información trascendió a partir de lo informado por el portal Página12, que confirmó la renuncia de Baños en base a datos brindados por la cartera de Justicia de la Nación, a cargo de Mariano Cúneo Libarona. El hecho no tardó en escalar a la esfera de los medios, la política y los organismos de derechos humanos, que ya se pronunciaron al respecto.
“Chau Baños Chau. Vas a quedar en el inodoro de la historia”, fue el mensaje que lanzó en twitter el nieto recuperado y militante de la organización H.I.J.O.S Capital Federal, Charly Pisoni. Cabe recordar que H.I.J.O.S La Plata había solicitado la renuncia de Baños semanas atrás, luego de conocerse el discurso del ahora ex subsecretario frente a la entidad internacional.
Cabe recordar que el reciente revuelo tuvo lugar durante el desarrollo de las asambleas del Comité contra la Tortura (CAT) de la ONU, donde Baños se presentó como representante del gobierno argentino, para dar explicaciones por los múltiples informes sore torturas y violaciones a los derechos humanos en Argentina, presentados ante la ONU por decenas de organizaciones humanitarias. En ese marco, Baños no sólo negó los señalamientos de los informes, sino que aprovechó para hacer un descargo de carácter negacionista y apeló al discurso de la “memoria completa” en plena audiencia.
Las palabras del ahora ex funcionario generaron un repudio generalizado a nivel nacional y despertó incluso la preocupación de organismos internacionales como Amnistía Internacional o las propias Naciones Unidas. Vale agregar que el propio Gobierno emitió un comunicado donde rechazó de manera terminante las conclusiones “sesgadas y tendenciosas” de Naciones Unidas sobre la gestión de Javier Milei en materia de derechos humanos.
En tanto, la actividad de Baños al frente de Derechos Humanos será solo ahora un recuerdo. Su gestión estuvo marcada políticas de reducción de personal y la presencia de efectivos de la Policía Federal Argentina (PFA) controlando los ingresos a la sede de la Subsecretaría de Derechos Humanos en el espacio de memoria que funciona en lo que fue el campo de concentración de la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA).
