La Confederación General del Trabajo (CGT) se movilizó este jueves a la Plaza de Mayo en una multitudinaria convocatoria que combinó la conmemoración del Día del Trabajador con un fuerte rechazo a las políticas económicas de Javier Milei. El espíritu de la marcha se centró en la defensa de los derechos laborales frente a la reforma impulsada por el Ejecutivo y en la denuncia del deterioro del salario, bajo la consigna de que el trabajo debe ser con derechos y el salario no puede ser una variable de ajuste. 

Pese al despliegue de retórica crítica de la gestión libertaria y a la insistencia sobre el fin de la paciencia, la jornada en Plaza de Mayo concluyó sin definiciones concretas. La ausencia de un plan de lucha o la fecha de un paro general dejó la respuesta de la central obrera en un terreno de ambigüedad, sin una respuesta efectiva.

Encabezaron el acto como oradores los triunviros Octavio Argüello, Cristian Jerónimo y Jorge Sola. Además de ellos, estuvieron Andrés Rodríguez (UPCN), Gerardo Martínez (Uocra), Víctor Santa María (Suther), José Luis Lingeri (Obras Sanitarias), Julio Piumato de judiciales, Rodolfo Daer (alimentación), Héctor Daer (sanidad), entre otros.

Ni los discursos ni el documento oficial incluyeron el anuncio de un paro nacional o un plan de lucha. No obstante, los miembros del triunvirato coincidieron en que el margen de espera se agotó y adelantaron que la central respaldará la agudización de las medidas de fuerza en cada sector gremial.

El acto formal comenzó pasadas las 15 horas bajo la consigna de concurrir con banderas argentinas. El escenario, instalado desde la mañana frente a la Casa Rosada, recibió a los principales referentes sindicales. La apertura estuvo a cargo del padre «Toto» de Vedia, quien realizó un homenaje al papa Francisco a un año de su muerte, pidió por la unidad de la dirigencia y rezó una oración junto a los presentes. Posteriormente, se proyectó un video institucional dedicado al Sumo Pontífice como paso previo a los discursos y la lectura del documento oficial.

“No se soporta más el ajuste. no se puede hacer un país libre, justo y soberano pisando los derechos”, afirmó Argüello durante el acto. “No hay libertad cuando no llegás a fin de mes”, enfatizó, por su parte, el gremialista del vidrio, Cristian Jerónimo.

En tanto, en su documento la CGT se refirió a la reforma laboral y la suspensión de la cautelar que impedía la aplicación de 83 de sus artículos. “Mientras se discute en el ámbito judicial una reforma laboral retrógrada, promovida por el Gobierno Nacional, que despoja de derechos colectivos e individuales resguardados por nuestra Constitución a quienes trabajan, esta CGT continuará combatiéndola por todos los medios a su alcance”.

La jornada estuvo marcada por la reciente decisión de la Cámara Federal, que concedió el pedido del Gobierno para que la causa contra la reforma laboral pasara del fuero laboral al Contencioso Administrativo. Ante este escenario, la cúpula de la CGT confirmó que apelará la medida con el objetivo de que la resolución final quede en manos de la Corte Suprema de Justicia.