Un fuerte repudio se generó en torno a la decisión de Casa Rosada de restringir el acceso de periodistas acreditados a las tradicionales coberturas de prensa. La acción -justificada en una supuesta “amenaza de espionaje”- sumó un nuevo episodio a la ya conocida cruzada del Gobierno con los y las trabajadoras de prensa, ahora enmarcada en un clima de suma tensión para el oficialismo.

En tanto, la orden de quitar las huellas digitales de los accesos y el permiso de ingresar a todos los periodistas acreditados profundiza el enfrentamiento de Javier Milei con la práctica periodística, actitud que pregonó desde el primer momento de gestión.

Cabe recordar que, semanas atrás, el Gobierno ya había decidido prohibirle la entrada a los acreditados de El Destape, A24, Ámbito Financiero, FM La Patriada y Tiempo Argentino, con la excusa de haber sido parte de los medios que publicaron notas supuestamente provistas por “una agencia rusa”, con la intención de desacreditar al presidente Milei.

En tanto, si bien la decisión fue repudiada por su intención disciplinante a la libertad de expresión, también se destacó por el silencio de los medios concentrados del país, que no emitieron ningún repudio al respecto. “¿Insólito no? Cristina presa, la casta libre. A la que despenalizó los delitos de calumnias e injurias y discutió la concentración mediática, le hacían el show de ‘queremos preguntar’. A Milei le perdonan todo…”, fue el mensaje enviado por Florencia Saintout, presidenta del Instituto Cultural bonaerense y ex decana de la carrera de Periodismo de la UNLP.

Mientras tanto, la esfera política también se hizo eco del hecho y llegó hasta el Congreso. La diputada peronista Paula Penacca se pronunció y aclaró que el bloque de Unión por la Patria acompañó el reclamo de periodistas. “Atacan el derecho de informar y el de la ciudadanía a ser informados. Lo necesitan para llevar adelante la estrega del país. Ayer desde Diputados de UP acompañamos el reclamo de los periodistas en Casa Rosada y también expresamos nuestro repudio en un proyecto de Declaración” expresó Penacca.

En tanto, CGT también emitió un fuerte descargo de rechazo a la medida implementada por el Gobierno. “Expresamos nuestro más enérgico repudio a la decisión del Gobierno Nacional de impedir el ingreso de periodistas acreditados y cerrar la sala de Prensa en Casa Rosada, una medida de extrema gravedad institucional que atenta sensiblemente contra la democracia y el derecho a informarse de las y los argentinos”, expresaron a través de las redes. 

“La restricción al acceso de las y los trabajadores de prensa a la sede del Poder Ejecutivo constituye un ataque directo a la libertad de expresión y socava el derecho de toda la sociedad a conocer y controlar los actos de gobierno. Prácticas de este calibre no han sido puestas en marcha ni en los años más oscuros de la dictadura militar y configuran un retroceso preocupante”, agrega el texto difundido por las redes sociales de la central obrera. 

“Expresamos nuestra solidaridad con las y los trabajadores de la comunicación y advertimos sobre la gravedad de avanzar en medidas que restringen derechos fundamentales y que tienden a silenciar voces críticas, en un contexto donde el pluralismo y la circulación libre de información resultan indispensables para la vida democrática”, concluye.