En el marco de la causa que investiga a la presunta red criminal que operaba en la zona roja al momento de la desaparición de Johana Ramallo, el Tribunal Oral N°2 finalmente se pronunció y decidió rechazar el pedido de ampliación de cargos para Carlos «El Cabezón» Rodríguez y Hernán D’Uva Razzari, a quienes la querella había pedido que les pese la figura de femicidio. El hecho generó un fuerte enojo de Marta Ramallo a quienes calificó de «no tener los huevos suficientes».

Luego de que declararán un médico especializado en medicina legal y una licenciada en criminalista que participaron en las autopsias sobre los restos de Johana Ramallo, el juzgado presidido por el juez Germán Castelli se pronunció por el pedido efectuado a mediados de marzo por los representantes de Marta Ramallo, Ignacio Fernández Camillo y Andrés Noetzly.

El Tribunal primero recordó los planteos de la querella, quienes alegaron que las anteriores letradas que representaban a Marta Ramallo le ocultaban información a la misma, por lo que «no tenía cabal conocimiento» de las imputaciones y se encontraba en un estado de «indefensión» respecto a la causa. Asimismo, en esa oportunidad, los abogados manifestaron que los dos imputados «administraban una banda de crimen organizado» dedicada a la explotación sexual y la venta de estupefacientes, y sostuvieron que fue en ese contexto en el que se produjo la desaparición de Johana. En este marco, consideraron procedente que se los impute por femicidio. Sobre este delito, actualmente, ambos están acusados por encubrimiento agravado y falso testimonio.

En la lectura, el Tribunal también retomó la posición de la Fiscalía General en rechazo del planteo al considerarlo improcedente y al estar abierta otra investigación en etapa de instrucción en el Juzgado Federal N°1 que busca determinar qué sucedió respecto a la desaparición y femicidio de Johana.

También se leyeron los argumentos de los abogados de ambos imputados, quienes objetaron el pedido manifestando que ni siquiera fueron citados a declarar en la causa del Juzgado Federal N°1 que tiene a Alejo Ramos Padilla al frente. «Es un pedido es irrazonable», manifestó el abogado de D’Uva Razzari.

Por último, el juez Germán Castelli leyó los fundamentos del rechazo al planteo de la querella. En primera instancia, sostuvo que el pedido de ampliación de la acusación no encuadraba en los supuestos previstos por el artículo 381 del Código Procesal Penal, ya que esa norma solo permite avanzar en casos de delito continuado o ante nuevas circunstancias agravantes vinculadas a los hechos ya imputados. En ese sentido, recordó que la ley prevé “dos supuestos claros y bien diferenciados para ampliar la acusación”.

En segundo lugar, remarcó que ninguna de las personas sometidas a juicio llegó acusada por femicidio y que esa investigación continúa en otro expediente, actualmente en trámite ante el Juzgado Federal N°1 de La Plata. “Ninguna de las personas aquí sometidas a juicio fue imputada por el delito de femicidio”, señaló. En ese marco, agregó además que femicidio y encubrimiento son figuras penales diferentes y hasta contrapuestas, porque “o se es femicida o se es encubridor de ese crimen”.

Tampoco hizo lugar al supuesto estado de indefensión planteado por la querella. Castelli afirmó que Marta Ramallo contó con representación letrada, participación activa en las audiencias y distintas instancias para realizar presentaciones y pedidos a lo largo del debate oral. “El suscripto no acepta que haya existido un estado de indefensión de Marta Ramallo como víctima y querellante en esta etapa de juicio”, sostuvo durante la lectura.

Finalmente, advirtió que aceptar la solicitud implicaría afectar el principio de congruencia, es decir, modificar la base fáctica sobre la que se abrió el juicio. Según explicó, el debate comenzó sobre imputaciones concretas por encubrimiento agravado y falso testimonio, y alterar ese marco en esta etapa perjudicaría el derecho de defensa de las personas acusadas. Por eso concluyó que “el principal gravamen que acarrearía la pretensión de la querella sería la afectación del principio de congruencia en perjuicio de las personas imputadas”. A las palabras de Castelli, suscribieron Andrés Basso y Néstor Jarazo, los otros dos integrantes del Tribunal.

Tras la lectura, Fernández Camillo tomó la palabra pera pedir un recurso de reposición, lo que fue negado por Castelli. «El tribunal se pronunció en pleno», manifestó el juez. El letrado en tanto insistió en dejar constancia pero el magistrado fue rotundo en su negativa: «su pretensión ha quedado rechazada. El tema ha concluido».

Esto provocó el enojo inmediato de Marta Ramallo, quien salió al cruce del Tribunal conectado de manera remota. «No tienen los huevos suficientes», lanzó la madre de Johana. En este marco, se llamó a un cuarto intermedio pero finalmente se suspendió la audiencia ante la tensa situación que se vivió en la Sala.