A una semana del inicio del tratamiento en el Senado de la reforma laboral, la CTA de los Trabajadores y la CTA Autónoma convocaron a un paro con movilización tras un plenario conjunto. La medida de fuerza se realizará cuando comience a debatirse la iniciativa oficialista el próximo miércoles y se enmarca en un plan de lucha que vienen impulsando ambas centrales contra este proyecto, al que calificaron como “regresivo” para la clase trabajadora.

A su vez, tal como los gremios más combativos contra la reforma vienen anunciando en las diferentes reuniones realizadas en la sede de la UOM, las dos centrales ratificaron la convocatoria a movilizarse el próximo 5 de febrero en la ciudad de Córdoba y el 10 de febrero en Rosario, con el objetivo de “federalizar la lucha y fortalecer la organización en todo el territorio nacional”.

Esta marcha también se suma a la marcha a Plaza de Mayo del próximo 7 de febrero, denominada #Antifascista, Antirracista y Antiimperialista, a un año de los ataques de Javier Milei a la comunidad LGBTIQI+ en Davos. Se trata de “una convocatoria amplia del campo popular para enfrentar el avance del autoritarismo, el odio y las políticas de ajuste que impulsa el Gobierno”, sostuvieron las organizaciones en un comunicado.

Hugo Yasky, secretario general de la CTA de los Trabajadores, aseguró que “este ataque del Gobierno contra las y los trabajadores se produce en un contexto alarmante: Argentina atraviesa uno de los salarios promedio más bajos de América Latina”. 

El sindicalista de extracción docente añadió que “mientras tanto, el sector público es tomado como rehén, con una pérdida de alrededor del 30% del poder adquisitivo, en medio de anuncios de miles de nuevos despidos”. 

Por su parte, Hugo Godoy, secretario general de la CTA Autónoma, señaló que “este proyecto de reforma laboral es un ataque directo a los derechos de todo nuestro pueblo y un golpe a la democracia misma”. Y remató: “No se trata de ninguna ‘modernización’, sino de un intento de regresión brutal que pretende retroceder las condiciones laborales al siglo XIX”.

Los gremios industriales también rechazaron la reforma laboral

Los más de 30 gremios nucleados en la Confederación de Sindicatos Industriales de la República Argentina (CSIRA), incluyendo SMATA, UOM, UOCRA y ATILRA, se reunieron para cuestionar la reforma laboral y adelantar protestas. También estuvieron presentes en el SMATA el senador Mariano Recalde, la diputada y sindicalista Vanesa Siley y el abogado laboralista, Álvaro Ruiz.

Estos gremios vienen denunciando la política económica del Gobierno y el consecuente proceso de “desindustrialización inducida” e “industricidio” que atraviesa el país, con la destrucción de miles de puestos de trabajo industrial y el cierre de PyMes.

“Son todas mentiras creer que estas reformas laborales generan empleo”, subrayó Recalde, “con el abaratamiento del trabajo, creció la desocupación y, paradójicamente, en el momento que en la Argentina hubo doble indemnización, fue cuando más empleo se creó, y el índice de desempleo fue uno de los más bajos”, remarcó el senador.

Asimismo, los oradores coincidieron en que el gobierno busca “debilitar a las asociaciones sindicales y reforzar el poder empresario”, produciendo leyes que son “contrarias a nuestra Constitución”.

El diputado nacional y secretario adjunto de SMATA, Mario Manrique advirtió que “este Gobierno quiere romperle la columna vertebral al peronismo y no va a poder, porque nos va a encontrar a todos unidos defendiendo los derechos de los trabajadores”.

Estuvieron presentes los miembros del Consejo Directivo de la CSIRA, Ricardo Pignanelli (SMATA), Héctor Ponce (ATILRA), Pablo Flores (AEFIP), Gerardo Martinez (UOCRA), Pedro Peger y Marta Graña (UATRE), Héctor Laplace (AOMA), Juan Antonio Speroni (SAON), Agustín Amicone (UTICRA), Cristián Jerónimo, (Co-Titular de la CGT), Soledad Calle (UOM) y el Secretario Gremial, Hugo Enrique Benitez (AOTRA), entre otros.