Las canastas básicas alimentaria y total, que releva el Indec para determinar el umbral de ingresos necesarios para no estar por debajo de la línea de indigencia y pobreza, respectivamente, cerraron el año 2022 con aumentos por encima del incremento del promedio inflacionario acumulado durante el año. 

En el caso de la Canasta Básica Alimentaria, el aumento acumulado hasta diciembre fue del 103,8 %, y arrojó un total de $ 21.743 por adulto para no ser considerado indigente. El incremento mensual de diciembre que completó el período fue de 5 %, casi empatado con el IPC. 

La Canasta Básica Total, que al relevamiento de alimentos que requiere en promedio durante un mes una persona, agrega otros productos y servicios, tuvo una suba del 4,5 % en diciembre, por debajo de la inflación, y acumuló durante el año pasado 100,3 % de aumento. 

En el caso de una familia tipo conformada por cuatro personas (dos adultos y dos menores), los ingresos requeridos para no ser considerados indigentes fueron $ 67.187, mientras que para superar el umbral de la pobreza se requirieron unos $ 152.515 para el mismo ejemplo. 

Si bien con los acuerdos de precios alcanzados durante el último trimestre de 2022 que se extenderán, al menos, en los primeros meses de este año, la inflación en los rubros que más ponderan en la confección de las canastas bajó, el desempeño que tuvieron esos segmentos en el año redundaron en una suba superior a la de los precios en general. 

Por caso, Alimentos y bebidas, el rubro de mayor ponderación a la hora de establecer las canastas, tuvo una suba acumulada del 95 %. Sin embargo, en la determinación de las canastas hubo meses en las que estas superaron hasta por tres puntos porcentuales el promedio de aumento de la inflación (en febrero y octubre la canasta alimentaria tuvo un salto de más de 9 %). 

La última cifra publicada por el Indec muestra durante la primera mitad del año pasado, un 36,5 % de la población argentina se encontraba bajo la línea de pobreza, mientras que el 8,8 % de las personas relevadas en los centros urbanos del país que componen la encuesta del Indec eran indigentes.