Alberto Fernández se reunirá este martes con los gobernadores en busca de seguir juntando consenso y avanzar en los próximos pasos luego del pedido de juicio político contra el mandamás de la Corte Suprema de Justicia, Horacio Rosatti.

Las críticas llegaron luego de una cautelar a favor de la ciudad de Buenos Aires sobre la proporción de los fondos de coparticipación, quejas que se materializaron en pedido de juicio político que anunció este domingo el presidente, junto con los saludos de año nuevo.

«He convocado a los señores gobernadores que acompañaron al Estado Nacional en su planteo contra la Ciudad Autónoma de Buenos Aires para que, en conjunto, impulsemos el juicio político al presidente de la Corte Suprema de Justicia de la Nación Horacio Rosatti para que se investigue su conducta en el desempeño de sus funciones. También requeriremos que se investiguen las conductas de los restantes miembros del máximo tribunal», sostuvo en esa carta en la que cuestionaba también los vínculos del Poder Judicial con la política, luego de que se filtraran los chats entre el ministro de Justicia y Seguridad porteño, Marcelo D’Alessandro, y el principal operador del presidente de la Corte Suprema, Silvio Robles.

En este marco, la reunión con los gobernadores se dará este martes en lo que se prevé que sea un importante paso para impulsar el juicio contra Rosetti y compañía. Según se informó oficialmente, el encuentro se dará por la mañana y será el segundo desde el fallo a favor de la ciudad de Buenos Aires.

A propósito de esta situación, el ministro de Justicia, Martín Soria, señaló que hay «una relación promiscua» entre la Corte Suprema y el Gobierno de Horacio Rodríguez Larreta, demostrada en los chats filtrados, que dan cuenta de que la Justicia «no es independiente ni imparcial».

En diálogo con Télam, el funcionario aseguró que el proceso empezó cuando el entonces presidente Mauricio Macri «firmó los decretos para designar a (Horacio) Rosatti y (Carlos) Rosenkrantz hace siete años» al frente del tribunal, pero «fue agravándose hasta llegar a la situación actual: una Corte Suprema que viola la Constitución e interviene en los otros poderes del Estado solo para garantizar los intereses políticos de Juntos por el Cambio».

Soria señaló que el pedido de juicio político a Rosatti «es la única vía institucional válida para responder a una serie de conductas, de actitudes y fallos que son totalmente arbitrarios e injustificados» y además «contrarios a la Constitución y a las leyes».