En la recta final del caso conocido como «Vialidad», crece la expectativa sobre la palabra de Cristina Fernández de Kirchner, quien este martes tendrá la oportunidad de brindar una nueva presentación en su defensa, en el marco de la audiencia que será la antesala al veredicto del caso. «Últimas palabras, así le dicen», fue el mensaje que este lunes por la tarde lanzó la vicepresidenta en sus redes sociales, donde compartió también el enlace de la transmisión vía YouTube de la audiencia, gesto que dejó en el aire la posibilidad de un nuevo discurso.

Cabe recordar que la causa Vialidad se convirtió este año en el emblema principal de la persecución judicial contra CFK y la síntesis de todas las causas armadas para perseguir política, mediática y judicialmente no solo a la principal referente del campo nacional y popular, sino también a múltiples figuras vinculadas con la etapa de gobierno del kirchnerismo.

Fue la causa Vialidad –y la multiplicidad de irregularidades que la atravesaron– justamente la que motivó una fuerte movilización y permanencia en los alrededores de la residencia de la vicejefa de Estado en el barrio de Recoleta, a modo de acompañamiento popular contra el proceso judicial.

Ahora, CFK tiene la posibilidad de verles la cara a los fiscales Diego Luciani y Sergio Mola en esta nueva audiencia, a la espera del veredicto final que podría estar listo para mediados de diciembre. La vicepresidenta se conectará a la audiencia de manera remota a través de la plataforma Zoom y en ese momento se le preguntará si desea exponer sus últimas apreciaciones ante los jueces Jorge Gorini, Rodrigo Giménez Uriburu y Andrés Basso.

En ocasiones anteriores, la vicemandataria dio su palabra en las instancias de alegatos de defensa, donde realizó un repaso de las irregularidades en el desarrollo del juicio y la falta de sostén real de las evidencias. El propio fiscal Luciani generó un fuerte revuelo al acusar a CFK de conformar una “asociación ilícita” junto al expresidente Néstor Kirchner. 

En septiembre de este año, en uno de sus alegatos de defensa, la vicepresidenta sostuvo que las acusación en su contra «no tiene ni pies ni cabeza», es «profundamente anticonstitucional» y se trata de «un claro caso de prevaricato». 

«Hubo toda una fábula montada para traerme de los pelos a mí a este juicio», expresó desde su despacho en el Senado de la Nación, al exponer vía Zoom en ejercicio de su propia defensa en el marco del alegato final ante el Tribunal Oral Federal N° 2.

Asimismo, durante el mes de septiembre, a través de sus redes sociales, CFK también expuso la falta de solidez de las pruebas con que Luciani y Mola intentan llevar adelante el juicio. Desde presuntas amenazas que no fueron reales y recortes de noticias falsas de los medios, hasta proyectos firmados por legisladores de la oposición política, fueron algunas de las pruebas que dejaron de manifiesto la falta de solidez por parte de los fiscales para sostener la acusación por supuesta asociación ilícita. 

Sin embargo, uno de los puntos más preocupantes del juicio fue en agosto, cuando la vicepresidenta se vio impedida de ejercer su derecho a defensa por decisión arbitraria de la Justicia, luego de que se presentaran nuevas evidencias en medio del proceso judicial y el fiscal Luciani pidiera doce años de prisión como condena. 

«Si algo faltaba para confirmar que no estoy ante un tribunal de la Constitución, sino ante un pelotón de fusilamiento mediático-judicial, es impedirme el ejercicio del derecho de defensa ante cuestiones que nunca figuraron en el acto de acusación del fiscal al que asistí durante 5 días en mayo de 2019», dijo en ese momento CFK a través de las redes.