El presidente Alberto Fernández sufrió este lunes un episodio de «hipotensión y mareos», según informó la unidad médica presidencial, que le recomendó suspender su participación en la cumbre del G-20 «a fin de preservar su salud y evitar complicaciones», según el escueto comunicado del equipo médico. El lugar de Fernández será ocupado desde el martes por el ministro de Relaciones Exteriores y Culto, Santiago Cafiero. 

En la agenda del martes, el presidente iba a participar en primer lugar de la reunión plenaria sobre seguridad alimentaria y energética, luego en el segundo encuentro plenario sobre salud, y finalmente en una reunión convocada por el presidente norteamericano, Joe Biden, sobre infraestructura. También estaba prevista una reunión bilateral con el presidente chino, Xi Jinping. 

Previo a conocerse la suspensión de las actividades oficiales, el mandatario argentino había concedido una entrevista televisiva con la señal France 24, donde volvió a cuestionar las sobretasas que el Fondo Monetario Internacional cobra a países con programas que exceden su cuota de participación en el organismo. 

Este punto había sido uno de los ejes que había planteado al presidente Emmanuel Macron en su arribo a Francia la semana pasada, a quien le pidió apoyo para llevar el reclamo al G-20. 

Fernández analizó que las consecuencias del conflicto bélico entre Rusia y Ucrania le costaron al país más de 5.000 millones de dólares, «porque debió pagar más caro energía, alimentos y fertilizantes», y en ese marco pidió que los montos de los sobrecargos del FMI sean revisados. Según el mandatario, la titular del Fondo, Kristalina Georgieva, «tiene vocación de hacerlo, pero debe tomar la decisión el board». 

Por otro lado, se refirió a la interna del Frente de Todos y las diferencias con su vicepresidenta, Cristina Fernández de Kirchner, pero manifestó que «estamos seguros en la necesidad de seguir juntos y evitar que el pasado vuelva a Argentina, el que nos endeudó y cerró 23.000 pymes».