La tarde de este lunes fue contundente en la batalla que el mentado «Partido Judicial» intenta desplegar contra la figura de Cristina Fernández de Kirchner desde múltiples ángulos. En ese marco, la vicepresidenta volvió a dejar expuesta la intención de un sector de la Justicia empeñado en ubicarla –como ella misma definió– «como culpable, pero nunca como víctima» en diversas causas. Así queda demostrado en las dos causas pertinentes: la llamada «Vialidad» y la que investiga el intento de magnicidio contra su persona.

Por un lado, Fernández de Kirchner concretó e informó este lunes sobre el pedido de recusación contra la jueza María Eugenia Capuchetti, a quien la vicejefa de Estado señala por «irregularidades y arbitrariedades» en la investigación que sigue el rastro del atentado cometido por Fernando Sabag Montiel el pasado 1° de septiembre. A través de sus redes sociales, CFK hizo pública la presentación judicial donde pide la recusación contra la magistrada por su actuación en las últimas semanas.

«A casi dos meses y medio del atentado, una serie de resoluciones netamente arbitrarias y la total parálisis investigativa nos han convencido de una manifiesta parcialidad contra esta parte», expresa la vicemandataria en el documento que divulgó en redes.

«Esta querella detectó actuaciones, como mínimo, negligentes por parte de la jueza desde, literalmente, el primer día de investigación. Estas situaciones ya hubieran sido suficientes para que la instrucción fuese remitida a otro juez. Aun así, la decisión fue confiar en la imparcialidad de la Dra. Capuchetti y en que las falencias de la pesquisa fueran solo errores», señalaron José Manuel Ubeira y Marcos Aldazabal, abogados de la vicepresidenta en esta causa.

Entre los elementos donde se señalan irregularidades en el procedimiento de la Justicia se distinguen descuido de pistas como el celular de Sabag Montiel, la detención de Brenda Uliarte o la falta de profundización sobre los vínculos con organizaciones radicalizadas de derecha. No obstante, uno de los puntos más sobresalientes fue la falta de investigación sobre la reciente aparición en escena del diputado macrista Gerardo Milman, de quien se detectaron registros que sugerían el conocimiento previo del legislador sobre un eventual ataque a CFK, a tan solo dos días del atentado.

«Así, es imposible seguir. Estamos ante una de las causas más relevantes de nuestra historia democrática, y necesitamos que la investigación esté liderada por alguien voluntarioso/a y que las decisiones las tome un/a juez/a imparcial, comprometido/a con la verdad y la justicia, y no con no molestar a quienes no hay que molestar», sostuvieron Aldazabal y Ubeira en el escrito que difundió la vicepresidenta por Twitter.

El armado de la causa Vialidad

En simultáneo con la recusación a Capuchetti, Fernández de Kirchner decidió salir a pronunciarse respecto de la actuación del fiscal Diego Luciani, quien este lunes decidió no hacer uso de su derecho a replicar a las defensas de los trece acusados en la mentada causa «Vialidad», y sostuvo que su alegato «se sostiene por sí mismo». La actitud de Luciani fue tomada casi como un acto de provocación, al no oponer ni un argumento contra la extensa defensa de CFK contra cada una de las acusaciones en su contra.

En ese marco, la vicepresidenta decidió no dejar pasar la oportunidad para divulgar una vez más los doce capítulos de su defensa, donde desarma la operación judicial en su contra alrededor de la causa que, en el transcurso de este año, dio cuenta del explícito proceso de persecución judicial encarado por la Justicia.

«Vos que escuchaste y viste las audiencias del ‘juicio de vialidad’, donde las pruebas documentales, testimoniales y periciales que exhibimos demolieron las mentiras de los fiscales… Fijate lo que ahora dice Luciani, cuando le toca replicar», expuso CFK en las redes sociales al compartir la intervención de Luciani este lunes frente a la causa.

«Acá te dejo los 12 capítulos que dejan constancia histórica y documentada de la refutación jurídica y fáctica de todas y cada una de las mentiras expuestas por los fiscales Luciani y Mola», replicó la vicepresidenta, y agregó: «Desde reuniones que nunca existieron, hasta registros telefónicos donde solo aparecen empresarios macristas hablando de licitaciones y redeterminaciones de precios. El Partido Judicial a full».