En un nuevo revés legal para la coalición Juntos, un fiscal imputó a Mauricio Macri por considerarlo responsable del funcionamiento de la mentada megarred de espionaje ilegal que operó durante la era de gobierno de Cambiemos. El fiscal Franco Picardi fue quien se presentó ante la Justicia con un informe de más de 200 páginas donde ratifica el papel de los ex funcionarios de la AFI, Gustavo Arribas y Silvia Majdalani, y ahora pide una profunda investigación sobre el ex jefe de Estado.

«Plan sistemático» es la categoría que adjudica Picardi a las actividades de inteligencia clandestina que se desarrollaron entre 2016 y 2019 en Argentina, cuyo descubrimiento sacó a la luz tareas de seguimiento sobre figuras como Cristina Fernández de Kirchner, la sede del Instituto Patria, el sindicalista Hugo Moyano, e incluso buena parte de la propia dirigencia del PRO.

«Las maniobras reveladas en este caso no han sido excepcionales ni aisladas; antes bien, integran un conjunto de muchas otras causas criminales –varias de las cuales se encuentran radicadas ante el Juzgado a su cargo por razones de conexidad– cuyos objetos se ciñen a la investigación de acciones de inteligencia desplegadas» por agentes de la Agencia Federal de Inteligencia, expresó el fiscal Picardi en su presentación.

«Lo que tienen en común, a priori, es la sospecha de intervención de las máximas autoridades de la Agencia, en el marco de la planificación, coordinación y ejecución de tareas prohibidas por ley 25.520, con puntos de contacto que se refieren a las víctimas u objetivos de dichas acciones de inteligencia ilegal», indicó el fiscal.

En otra presentación, Picardi sostiene que en razón de la multiplicidad de causas abiertas por casos de supuesto espionaje ilegal durante la gestión de Cambiemos «se impone indagar sobre el rol que le cupo en el mentado esquema organizado a quien era el superior inmediato de los procesados Arribas y Majdalani, el entonces Presidente de la Nación ingeniero Mauricio Macri».

Cabe recordar que el descubrimiento del entramado de espionaje ilegal durante la era Cambiemos significó un escándalo en el plano de la política nacional, que luego tuvo su propio episodio en la plana bonaerense con el descubrimiento de la «Gestapo antisindical», cuyo mentor, Marcelo Villegas, quedó registrado en video al referirse a una mesa de persecución a sindicalista durante la gestión de gobierno de María Eugenia Vidal.

Ahora, con el procesamiento en marcha de Majdalani y Arribas, la imputación corre para el ex jefe de Estado. «El denominador común de las personas involucradas en calidad de víctimas en las maniobras descriptas ha sido la naturaleza de sus actividades públicas. En particular, de orden político partidarias, sin perjuicio de sus ideologías, adhesiones o pertenencias, pues se han visto despliegues de igual orden en torno a Cristina Fernández de Kirchner, Horacio Rodríguez Larreta, Luis Enrique Lugones, Graciela Camaño, Luis Barrionuevo, Matías Arreger, Pablo Bruera, Jorge Ferraresi, José Luis Vila, Diego César Santilli, Ramón Muerza, Waldo Ezequiel Wolff, Nicolás Massot y Emilio Monzó. También, en virtud de actividades públicas relacionadas al ejercicio de representaciones y organizaciones sindicales disímiles, dada la producción de inteligencia verificada en torno a dirigentes como Hugo Moyano, Pablo Moyano y Juan Pablo Medina», expresaron desde la fiscalía.

En tanto, se hizo hincapié en el interés personal que podrían representar para Macri aquellos espionajes cuyas víctimas pertenecían a su oposición política, en especial el arco kirchnerista, tal como la mencionada Fernández de Kirchner; o los que tuvieron como espiados a su propia hermana Florencia Macri y su pareja, Salvatore Pice; o figuras de los medios de comunicación, como el periodista del diario La Nación Hugo Alconada Mon.