Diversas movilizaciones tuvieron lugar este lunes por la celebración del Día de la Lealtad Peronista, aunque todas las miradas estuvieron puestas en la Plaza de Mayo, donde tuvo lugar la convocatoria bajo la consigna «Unidad nacional por la soberanía con justicia social», impulsada por organizaciones políticas, sindicales, de derechos humanos y múltiples referentes.

Tanto el Partido Justicialista bonaerense como Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, funcionarios como Andrés «Cuervo» Larroque o centrales obreras como la CTA confluyeron durante la tarde de este lunes junto a decenas de miles de personas que colmaron el centro porteño para conmemorar la histórica fecha del movimiento peronista en su 77º aniversario, como también para enviar un fuerte mensaje político.

«Esta plaza demuestra que vamos a poder salir adelante y ofrecerle en 2023 a la sociedad argentina un proyecto de país que realmente la interprete, la proteja, la promueva, porque del otro se avecinan tres flexibilizaciones: la laboral, la impositiva y la ambiental», fue una de las frases más contundentes pronunciadas por el diputado y titular del PJ bonaerense, Máximo Kirchner, quien ofició de orador en el escenario principal. El legislador habló acompañado en el escenario por referentes sindicales como Roberto Baradel y Hugo «Cachorro» Godoy, como también por Taty Almeida, referente de Madres Línea Fundadora.

Ya en el plano de estricta agenda de coyuntura, Kirchner reclamó una «suma fija» para los trabajadores, «que los saque del ahogo al que están sometidas sus familias», además de enviar fuertes críticas al expresidente Mauricio Macri. «Maleducado, si alguien fracasó no fue la sociedad sino Mauricio Macri, que no estuvo a la altura de las circunstancias ni lo que la hora demandaba», sostuvo el diputado del Frente de Todos.

Otra de las figuras centrales de la política que tomó la palabra en declaraciones a la prensa fue el gobernador bonaerense Axel Kicillof, quien se refirió de lleno a la coyuntura económica y social. «La clave está en la redistribución, en la mejora de los ingresos, porque sino no solo vamos a tener una situación muy injusta, sino cada vez más concentración, y eso termina ahorcando el propio crecimiento», manifestó Kicillof, y agregó: «Impulsar el consumo interno, la obra pública, mejoras salariales, formales e informales, creo que son la clave para seguir adelante».

Asimismo, durante el acto fue leído un documento que sentó las principales preocupaciones del movimiento peronista en el actual contexto del país, donde el Gobierno enfrenta fuertes discusiones por los embates económicos provocados por la inflación, la pérdida del poder adquisitivo en los sectores más vulnerables y la mentada deuda con el FMI.

«La unidad nacional solo será duradera en el tiempo si se construye con el pueblo como protagonista a través de sus organizaciones y deberá asentarse esencialmente en la búsqueda del bien común por el camino de la paz hacia la conquista plena de la Justicia Social», se expresó a través del documento. «La Justicia Social sólo dejará de ser una declamación inalcanzable cuando hayamos recuperado en plenitud nuestra soberanía, arrebatada desde hace tiempo por un poder fáctico corporativo que opera por encima del sistema democrático burlando la voluntad popular y frustrando sus legítimas aspiraciones», agregaron.

Entre las organizaciones gremiales presentes se distinguieron la Central de Trabajadores de la Argentinos (CTA), el Sindicato de choferes de Camiones, la Unión de Trabajadores Rurales y Estibadores (Uatre), el Sindicato Único de Trabajadores de los Peajes y Afines (SUTPA), el Sindicato de Prensa de Buenos Aires (SiPreBA) y el Sindicato Único de Fleteros (Siunfletra).