Alberto Fernández participó este martes de la 77 sesión de la Asamblea General de Naciones Unidas en Nueva York, donde planteó la necesidad de avanzar en «acuerdos globales que garanticen la estabilidad democrática», y agradeció el respaldo de la comunidad internacional ante el intento de magnicidio de la vicepresidenta, Cristina Fernández de Kirchner. 

«Poniendo en valor la racionalidad propia de la convivencia democrática, quiero comenzar estas palabras agradeciendo la solidaridad que la Argentina ha recibido del mundo entero por el intento de magnicidio perpetrado contra nuestra vicepresidenta», dijo al comienzo de su alocución el mandatario argentino. 

El presidente consideró que el atentado fallido del pasado 1º de septiembre no solo «afectó a la tranquilidad pública», sino que también buscó «alterar una virtuosa construcción colectiva que el año entrante cumplirá cuatro décadas de vida». «Aprovechando la desazón que generó la pandemia y los efectos económicos de la guerra, los discursos extremistas y violentos proliferaron y encontraron tierra fértil para sembrar el sentimiento antipolítico en nuestras sociedades», expresó. 

Fernández se refirió también a la economía a nivel global, a las consecuencias de la guerra entre la Federación Rusa y Ucrania, y particularmente al peso de la deuda en los países en desarrollo. En ese sentido, agradeció «a todos los Estados que nos apoyaron y nos apoyan en el complejo proceso de renegociación de nuestra deuda externa». «Es un endeudamiento que mi Gobierno no generó, pero que afronta con toda seriedad», sostuvo. 

«Mientras buscamos alcanzar el horizonte de la pacificación global, debemos abandonar las prácticas económicas y financieras que el mundo desarrollado exige cumplir al mundo que intenta desarrollarse. Sostener este presente solo incrementará la pobreza y la marginalidad», dijo en otro pasaje de su discurso. 

El presidente continuó con la tradición argentina de llevar a la ONU los reclamos históricos vinculados a la justicia por el atentado a la AMIA y la reafirmación de la soberanía argentina sobre las islas Malvinas, «ocupadas ilegalmente por el Reino Unido desde hace ya casi 190 años». 

«El Reino Unido persiste en su actitud de desoír el llamado a reanudar las negociaciones respecto de la disputa territorial. Más aún: agravó la controversia por sus llamados a la explotación ilegal de los recursos naturales renovables y no renovables en el área», manifestó. 

Esta es la primera participación de Alberto Fernández en la Asamblea General de forma presencial, ya que las dos ediciones que sucedieron durante su mandato se realizaron de forma virtual por la pandemia.