Este lunes, Cristina Kirchner reapareció en redes sociales tras el intento de magnicidio contra su persona del jueves 1º de septiembre, mientras saludaba a militantes antes de ingresar a su casa del barrio porteño de Recoleta. La publicación fue la tapa del diario Clarín, sin comentarios y con la columna editorial ubicada en el margen inferior derecho redondeada en rojo y titulada con tono amenazante: «Cristina, entre la bala que no salió y el fallo que sí saldrá».

Así, la exmandataria evitó pronunciarse directamente sobre el atentado, aunque advirtió que la sentencia en su contra en la causa Vialidad ya está escrita. A su vez, dejó en claro la sintonía entre la campaña mediática en su contra y el accionar del Poder Judicial. 

Se trata de una columna del editor Pablo Vaca, quien se adelantó al fallo de la Justicia en el marco de la causa llamada «Vialidad», donde el fiscal Diego Luciani pidió doce años de condena e inhabilitación permanente para que la vicepresidenta ejerza cargos públicos. La nota se publicó el mismo día en el que se reanudaron las audiencias de esta causa.

El pedido de Luciani, carente de pruebas, indignó a la militancia de Cristina, que desde ese mismo día organizaron una vigilia en la puerta de su casa. En un clima de tensión creciente, y días después de la represión de la Policía de la Ciudad a los seguidores de la vicepresidenta, Fernando Sabag Montiel le gatilló dos veces a centímetros de su cara en lo que constituyó un intento de magnicidio que no registra precedentes en Argentina.

Medios opositores y Poder Judicial

Cristina venía señalando la relación entre los medios opositores y el Poder Judicial para presionar en su contra. El pasado 23 de agosto, en la transmisión en vivo que hizo desde su despacho en el Senado, luego de que los jueces le rechazaran su pedido para ampliar la indagatoria, CFK desarrolló cómo opera la persecución judicial en Argentina y por qué su sentencia «ya está escrita». 

Ese día dijo que la persecución en Argentina «tiene un escalón superior». «En esta farsa de hoy que es el lawfare en América Latina, cuando ya no hay partidos militares pero hay ‘Partido Judicial’, dan un paso más. Acá no se trata de estigmatizar o confundir a los Gobiernos populares con asociaciones ilícitas, ahora protegen a los que verdaderamente roban en el país», apuntó la vicepresidenta, y leyó varios chats entre el secretario de Obras Públicas José López, conocido por revolear bolsos con 9 millones de dólares en un convento de General Rodríguez, con Nicolás «Nicky» Caputo, amigo de la vida del expresidente Mauricio Macri.

«Cuando dije que la sentencia estaba escrita me quedé corta», remarcó la exmandataria, y señaló que los doce años de prisión que pidieron en su contra los fiscales Diego Luciani y Sergio Mola corresponden a «los doce años del mejor gobierno que tuvo la Argentina en las últimas décadas: el de Néstor Kirchner y mis dos mandatos».